Translation of:

"Archaeological Survey in the Juli-Desaguadero Region of the Lake Titicaca Basin, Southern Peru"

by

Charles Stanish, Edmundo de la Vega M., Lee Steadman, Cecilia Chávez Justo, Kirk Lawrence Frye, Luperio Onofre Mamani, Matthew Seddon, and Percy Calisaya Chuquimia.

Published by Fieldiana Anthropology, Field Museum Press, Chicago, Illinois, 1997

 

 

Translation by Dr. Felix Palacios*


  Fieldiana Cover graphic 

 

*The authors gratefully acknowledge the tremendous effort of Dr. Palacios in translating this text.

 

UNA INTRODUCCION AL SURVEY DE JULI-DESAGUADERO

 

A una altitud de 3810 metros sobre el nivel del mar, el Lago Titicaca es el lago grande más alto del mundo. La Hoya del Titicaca en los Andes centrales es también uno de los más importantes centros de civilización antigua en las Américas (Figs.1 y 2). La región del Titicaca albergó docenas de sociedades complejas anteriores a la conquista europea, incluyendo a Pucara, Tiwanaku, Chiripa, y muchas otras culturas todavía desconocidas. Esta región está en el centro del "reino" conocido etnohistóricamente de los Lupaqa, uno de los varios señoríos poderosos que se desarrollaron en la Hoya del Titicaca en los siglos anteriores a la conquista Inca a medidados del siglo XV (Figs. 3-6). La altitud, la geografía, y el crudo clima de la región proveyeron de un rico, aunque único, escenario ecológico para el desarrollo de sociedades complejas pre-industriales en las Américas. Debido a la riqueza y a la diversidad del desarrollo cultural de la parte sur-occidental de la Hoya del Titicaca, la región se constituye en un magnífico laboratorio para el estudio de los procesos culturales de larga data en este centro de civilización prehispánica.

 

Con anterioridad a nuestras investigaciones no hubieron surveys arqueológicos sistemáticos e intensivos de toda la región occidental de la Hoya del Titicaca. Este libro presenta la información de un estudio de survey de asentamientos y de un reconocimiento de grandes sitios en el área sur-ccidental de la Hoya del Titicaca. Los sitios arqueológicos en la Hoya del Titicaca han sido estudiados a lo largo de más de un siglo tanto en el lado peruano como en el boliviano. Estas investigaciones previas proveen de un marco de referencia cronológico e histórico cultural dentro del cual se puede entender la información obtenida en este proyecto. La investigación previa también ha permitido a los arqueólogos el desarrollar modelos para la comprensión de la evolución económica y política de las sociedades complejas en la región.

 

Fué en este contexto en el que iniciamos en 1988 el Proyecto Lupaqa. El objetivo original de este proyecto fue el de poner a prueba los modelos de la economía política de la prehistoria tardía del área Lupaqa. Específicamente estuvimos interesados en la naturaleza del señorío Lupaqa anterior a la conquista Inca y los orígenes de este señorío en el contexto del colapso de Tiwanaku alrededor del 1100 dC. Nuestros datos han provisto de una comprensión a los problemas críticos de este período de la prehistoria del Hoya del Titicaca.

 

La información recolectada también fué significativa para la comprensión de otros múltiples problemas más allá de aquellos establecidos en los objetivos de la investigación original. Por ejemplo, nuestra investigación nos ha permitido identificar nuevos señoríos pre-Tiwanaku en el área de Juli a los que hemos denominado Sillumocco Temprano y Sillumocco Tardío (Stanish y Steadman, 1994). Además hemos descubierto señoríos pre-Tiwanaku contemporáneos en el área Pomata-Yunguyo a los que hemos denominado Ckackachipata Temprano y Ckackachipata Tardío. También hemos descubierto numerosos sitios tempranos que representan los primeros pueblos sedentarios al sur-oeste de la Hoya del Titicaca que hemos denominado cultura Pasiri. Hemos también identificado un sistema importante de asentamientos Tiwanaku que proveen una comprensión de la naturaleza de la expansión Tiwananku. Asimismo en el survey se descubrió un sistema importante de asentamientos Inca y del Período Colonial Temprano, tal información provee de un entendimiento acerca de la expansión del estado Inca y la temprana organización política y económica colonial española. También se ubicaron relictos de campos elevados en tres zonas del área del survey intensivo y en numerosas áreas en las zonas de reconocimiento. La asociación de campos elevados con sitios arqueológicos proveen de medios poderosos para proponer modelos acerca de la dinámica del uso de la tierra agrícola en campos elevados en la región del Titicaca (Stanish, 1994).

 

En el presente libro se introducen los problemas antropológicos críticos de la prehistoria del área. El diseño de nuestra investigación se describe en detalle. Mucho más importante es el hecho de que este informe contiene el grueso de la información de nuestro survey y del reconocimiento, el que presentamos en forma gráfica, tabular y descriptiva. Finalmente, ofrecemos tantas interpretaciones de estos datos cuantas sean posibles para ayudar en la clarificación de los múltiples problemas de la prehistoria de la Hoya del Titicaca.

 

El núcleo de esta monografía es descriptivo, aún cuando se ofrecen varias interpretaciones en el capítulo de las conclusiones. El Proyecto Lupaqa es un esfuerzo de investigación en plena ejecución y de múltiples décadas, que continuará expandiéndose en el futuro. Esta forma de organización provee tanto su fortaleza como su debilidad. La fortaleza de un programa de investigación contínua radica en que las ideas pueden ser probadas, refinadas, rechazadas o confirmadas después de cada temporada de investigación. La principal debilidad es que, en efecto, no existe un final definitivo a la consecuciòn de datos y por lo tanto, no hay un comienzo para las intepretaciones "finales" de los datos. Monografías como ésta, por lo tanto, deben entenderse en tal contexto organizativo de la investigación. Las interpretaciones de los datos deben ser acomodadas en un marco de referencia mayor que anticipe investigaciones futuras, Por lo tanto, nosotros tercamente procuramos evitar las sobreinterpretaciones.

 

Nuestro objetivo al presentar este trabajo es el de seguir una lógica estricta en la interpretación de los datos. Al presente podemos ofrecer ciertas afirmaciones empíricas definitivas en referencia a algunas preguntas clave acerca de la arqueología de la Hoya del Titicaca (como el tamaño y la intensidad de las diferentes ocupaciones, la existencia de campos elevados, la ubicación de sitios importantes, la descripción de tipos cerámicos, y así en adelante). Además, podemos usar los análisis intensivos de estos datos para definir patrones empíricos, útiles para proponer preguntas teóricas específicas como se ejemplifican en las recientes publicaciones y monografías, que incluyen a De la Vega (1990), Frye (1994), Stanish, (1994), Stanish et al. (1993), y Stanish y Steadman (1994). Otras preguntas no pueden ser tratadas adecuadamente con los datos presentes, y simplemente proveeremos, en la presente monografía, un marco de referencia para las investigaciones futuras.

 

 

 

El Area de Estudio.

 

Nuestro trabajo inicial en el área de Juli se llevó a cabo a sugerencia de John Hyslop, quién pensó que esta área sería el lugar más apropiado para empezar un survey de los grandes sitios fortificados, o pukaras, tal como Pukara Juli. También consideró que el sitio de Tumatumani tenía, potencialmente, la secuencia cerámica completa de la parte sur-occidental de la Hoya del Titicaca. Su propio reconocimiento, entonces, proveyó las bases para nuestro survey de una cubertura total. A partir de la fortaleza de este interés y del conocimiento de la región, hemos dedicado este libro a su memoria.

 

Nuestro trabajo inicial en el área de Juli nos demostró que muchas preguntas antropológicas importantes, referentes a la prehistoria de la Hoya del Titicaca, podían ser resueltas a partir de datos de la región. Como se mencionó anteriormente, la temporada de 1989 mostró que la totalidad de los períodos estaban representados en el área de estudio. Además, las grandes extensiones de terrenos de campos elevados en el área de Moyopampa fueron de interés particular del investigador principal. En ese momento se decidió que el área de Juli y la región del sur, hacia las áreas de mayor influencia Tiwanaku y Chiripa eran las áreas más apropiadas para un survey intensivo.

 

El área de estudio se divide en tres grandes secciones (Fig.7). La primera es la región del survey intensivo de Juli-Pomata. Esta área empieza en Santiago Chambilla en el norte y continúa hacia la extensa pampa, inmediatamente al sur de Pomata. Las otras dos áreas son el área del reconocimiento del Ccapia y el área del reconocimiento del Desaguadero (Fig.7). En estas áreas de reconocimiento no se hicieron surveys intensivos, sino mas bien realizamos un reconocimiento de sitios grandes. La intención fue la de realizar un survey intensivo de la mayor parte del área como fuera posible entre Juli y Desaguadero durante las temporadas de 1991 y 1992. Cuando nuestros recursos casi se agotaron, el autor principal inició un reconocimiento de sitios grandes en el resto de la zona de estudio.

 

 

 

Ecología y Geografía

 

El trabajo clásico de Pulgar Vidal (s.f.) divide a la Hoya del Titicaca en dos regiones agrícolas y ecológicas: la suni, ubicada entre los 3500 y 4000 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.) y la puna, ubicada entre los 4000 y los 4800 m.s.n.m. La suni representa el límite superior de la agricultura, mientras que la puna es una zona de pastoreo extensivo para los rebaños de camélidos de propiedad de muchos pobladores de la Hoya del Titicaca.

 

La suni incluye el borde del Lago y el área que comprende unos cuantos kilómetros a partir de éste. Es el área del mayor potencial económico. Pulgar Vidal observó la rica variedad de productos agrícolas que crecen en la suni. Estos incluyen muchas variedades de tubérculos, legumbres, y chenopodáceos (Pulgar Vidal, s.f., pp. 95-98). No debe sorprender que la suni sea el área de mayor concentración humana, especialmente en la base de los cerros por debajo de los 4100 m.s.n.m.. La suni es la región donde se ubicaban los campos elevados prehispánicos (Smith et al., 1968; Kolata et al., 1987; Erickson, 1988, p.ii). Los campos elevados son factibles alrededor de las orillas lacustres y en las proximidades de los ríos donde lo permita la topografía llana. Son posibles sólo en las partes bajas de la zona suni. Del mismo modo, Flores Ochoa y Paz Flores (1983) documentaron el uso de las qocha en la zona suni. Estas son depresiones, pequeñas, que se llenan de agua, o lagunas en la Hoya del Titicaca usadas por los agricultores modernos para el cultivo intensivo de productos altiplánicos. Es posible que éstas hayan sido usadas también por las poblaciones prehispánicas. El Lago mismo provee de una base importante de recursos adicionales en una escala singular en los Andes.

 

La puna se define como aquella zona entre los 4000 y los 4800 m.s.n.m. (Pulgar Vidal, s.f., p. 104). El producto agrícola principal es la papa, la que puede cultivarse por toda la puna. Aunque las papas pueden cultivarse hasta el límite nival (Pulgar Vidal., s.f., p.111), los campos óptimos se presentan en las zonas suni más templadas y en la puna baja. En términos generales, de lejos el producto más importante de la puna son los camélidos, particularmente la llama y la alpaca. Los camélidos proporcionan fibra y carne y sirven como animales de carga. La, virtualmente, singular capacidad de la Hoya del Titicaca de soportar grandes rebaños de camélidos ha contribuído a su ubicación como un principal centro de civilización en las Américas.

 

Diferentes estudios ecológicos han sugerido un mozaico más complejo de zonas de recursos que la simple distinción entre suni/puna (p.e. Troll, 1968). Tosi (1960), por ejemplo, ennumera ocho zonas para la región del Titicaca, una clasificación basada en el sistema de Holdridge. Del mismo modo, el diccionario de Bertonio provee un rico vocabulario de términos agrícolas del siglo XVI, sugiriendo que las poblaciones indígenas tenían una percepción de su medio ambiente mucho más compleja que la sóla división suni/puna (Bertonio, 1956 [1612]). Sin embargo, la distinción de Pulgar Vidal entre las zonas agrícolas y pastoriles es adecuada para diferentes propósitos analíticos (p.e. Stanish, 1994).

 

Las clasificaciones científicas de Pulgar Vidal, Tosi y otros son tipologías útiles para entender la ecología y la geografía de la región. Sin embargo nuestro equipo de investigación observó que los agricultores y pastores aymara contemporáneos poseen un entendimiento extremadamente sofisticado y sutil de su medio ambiente que difiere en aspectos importantes de aquellos de los agrónomos o geógrafos profesionales. El Apéndice 1 es un estudio de las tipologías del suelo aymara realizadas en 1994 por Luperio Onofre Mamani. El Sr. Mamani entrevistó a diferentes agricultores en la región de Juli y desarrolló la categorización del uso de tierra de los aymaras contemporáneos que empieza en la página *** de este libro. El estudio de Mamani de los términos agrícolas aymara indica que hay diferencias entre los conceptos de tipología de tierras occidentales e indígenas. Estas diferencias requieren de mucha más investigación antropológica.

 

 

 

Investigación Previa

 

La investigación presentada en el presente libro esta basada en varios años de trabajo preliminar conducida en el área de Juli (Onofre, 1989; De la Vega, 1990; Stanish y Steadman, 1994) la que, a su vez, estuvo basada en investigaciones previas de docenas de estudiosos a lo largo de más de un siglo. A nuestro arribo a Juli en el verano de 1988, teníamos a nuestra disposición varios documentos del siglo XVI y varios informes de sitios de la ocupación prehistórica de la región. La pionera tesis de investigación de Hyslop (Hyslop, 1976) fué la única fuente que abarcaba toda la información acerca de la región. Su trabajo representa el primer esfuerzo sistemático y de cubertura regional con un diseño de investigación de survey, llevado a cabo en la región hasta la fecha. Hyslop (1976, 1977, 1984, 1990) y Elías Mujica (Mujica, 1987, 1990) reconocieron el área y sistemáticamente, ubicaron sitios descritos en los documentos históricos, corroboraron informes de estudiosos anteriores, y desarrollaron algunos modelos preliminares para describir y explicar la prehistoria de la región. Los trabajos de Hyslop, así como los de Mujica, indican que varios de los tipos de sitios y los períodos culturales estan bien representados en la región de Juli-Desaguadero. La tesis de Hyslop de 1976 junto con los datos publicados posteriormente (Hyslop 1977, 1984, 1990; Mujica, 1990:172) proveeyeron una cronología útil, así como una tipologìa de los sitios y de las formas de tumbas.

 

Hay una importante documentación histórica para el área Lupaqa que provee de la información adecuada para la construcción de modelos para los períodos prehistóricos tardíos. La visita de inspección de la región Lupaqa realizada por el funcionario de la corona española Garci Diez de San Miguel (1964 [1567]) representa uno de los mejores documentos del período colonial temprano en los Andes. En muchos sentidos, la Visita de Garci Diez representa una fuente de datos etnograficos más completa acerca de un grupo étnico importante de la Hoya del Titicaca. Habiendo llegado a la Hoya del Titicaca en 1566-1567, Garci Diez buscó el documentar el estado de la población de la región Lupaqa, que era uno de los señoríos indígenas más importantes del área suroccidental del Titicaca.

 

Los Lupaqa eran uno de los pocos grupos étnicos en todos los Andes que no fueron adjudicados en encomienda a españoles individuales (Murra, 1964:422). Esto es, este grupo fué mantenido como una pertenencia real, directamente bajo el control y protección del Rey. A diferencia de otras poblaciones nativas bajo el sistema de encomienda, los Lupaqa pagaban tributos directamente a la Corona española y, por consiguiente, mantuvieron un grado relativamente elevado de autonomía. Este hecho económico subyace el propósito de la Visita; Garci Diez fue enviado para documentar la población de tributarios capaces y calcular sus ingresos del pastoreo, de la agricultura y de otras actividades económicas para poder determinar su capacidad para pagar los tributos (Garci Diez, 1964 [1567], pp.x, 5, 10).

 

La Visita se compone de una serie de preguntas y respuestas a partir de entrevistas extensas con los líderes de las mitades Lupaqa y de los residentes españoles en el área. Dado que Garci Diez estaba fundamentalmente interesado en el establecimiento de una base tributaria para la región, las respuestas buscadas se centran en aspectos más mundanos, económicos y políticos, de la vida de los Lupaqa. El resultado es un documento amplio y sistemático que contiene información de valor social, económico y político. Más aún, una lectura cuidadosa de este documento provee de una compensión acerca de las poblaciones diferentes de los Aymara, tales como los "Uru", Pukina, Quechua, "Choquela", y varios otros grupos en la región.

 

La información pertinente en la Visita incluye declaraciones de todos los pueblos sujetos a Martín Cari y Martín Cusi, los principales de las mitades Hanansaya y Hurinsaya. Otros tipos de informaciones socioeconómicas incluyen un listado de todos ayllus en las poblaciones sujetas, el número de sacerdotes católicos en cada pueblo, los pagos a la iglesia, la naturaleza del tributo durante la ocupación Inca, el tamaño de los rebaños de camélidos, los ingresos de las diferentes actividades económicas, y los recursos controlados por las diferentes élites. Garci Diez fue cuidadoso en repetir las preguntas a diferentes individuos, quienes proporcionaron diferentes respuestas y perspectivas a las preguntas críticas.

 

La Visita provee una excelente ventana hacia la estructura política y económica de la región Lupaqa casi una generación después de la conquista. De valor particular son las diferencias entre las respuestas de los españoles y los miembros de la élite local aymara. Cualquier documento, incluyendo la Visita, está repleta de prejuicios subjetivos. Garci Diez eran un recolector de impuestos, y la élite aymara estaba claramente intentando de ocultar su riqueza durante la Visita y al mismo tiempo trataba de inflar los recursos y la influencia que tenía durante los períodos Inca y pre-Inca. Además, muchos de los españoles eran culpables de latrocinios, de abusos contra los indios, y asimismo de estafas contra la Corona Real. Tenían un diferente interés personal en representar a la población indígena de manera diferente.

 

Como la Visita de Garci Diez, la Tasa de Toledo (Cook, 1975) provee algunos datos sistemáticos acerca de las poblaciones indígenas de la región. De importancia particular son los listados de tributos de Toledo de muchos de los pueblos de la región. Los datos publicados en la Tasa se concentran en áreas fuera del señorío Lupaqa.

 

Otra gran fuente de datos acerca de la cultura aymara en el período colonial temprano es el Diccionario de Ludovico Bertonio, publicado en 1612 ([1956]). Bertonio compiló una lista general de palabras aymara y sus traducciones al castellano. De interés particular para el arqueólogo son las palabras relacionadas con los rasgos agrícolas y ecológicos. Las historias más generales de Bernabé Cobo (1956 [1653]), Garcilaso de la Vega (1961), Ramos Gavilán (1988 [1621]), y Cieza de León (1959 [1533]) proveen una serie de referencias a la Hoya del Titicaca sur-occidental. Cobo, un sacerdote jesuíta quien vivió y trabajó en la región de Juli en el siglo XVI (Cobo, 1956[1653]), en realidad provee una de las primeras descripciones del principal sitio arqueológico de Pukara Juli en el cerro que se asienta sobre la ciudad.

 

Algunos de los primeros informes arqueológicos modernos en el área Lupaqa incluyen el trabajo de Franco y González (1936), quienes demostraron que los sitios Lupaqa estaban asociados a las torres mortuorias de grandes piedras conocidas como chullpas (ver Bandelier, 1905, Hyslop, 1977; Aldunate y Castro, 1981). Curiosamente, algunas de estas torres tenían mampostería parecida a la Inca. Estos datos, combinados a los trabajos de Rydén en el lado boliviano (1947, 1957), siriveron para enlazar los sitios chulpa Lupaqa a los períodos post-Tiwanaku/pre Inca en el altiplano. De igual modo, Vásquez y Vásquez et al. publicaron breves informes (Vásquez et al., 1935; Vásquez, 1939) acerca de los sitios de Cutimbo y Tanka Tanka, ambos de los cuales se encuentran en la zona Lupaqa. La existencia de chulpas que según Cieza de León (1959 [1553], y Guamán Poma (1980, p. 270), entre otros, eran torres mortuorias de la élite, sugirieron que los Lupaqa pre-Inca mantuvieron una sociedad compleja, con jerarquías sociales y políticas (Rydén, 1947, p.407).

 

En el área del survey, Ephraim Squier describió y dibujó algunas rocas labradas en el camino Inca que estan construídos en el estilo Inca. Las describió como "La silla del Inca" (Squier, 1877, p.350). Estos monumentos labrados en la roca están justo fuera de nuestra área del survey hacia el norte y son similares a las rocas labradas Inca en las afueras de Copacabana que seguramente estan asociadas con el complejo del santuario Inca. Cerca de Challapampa, un área en la parte sur de nuestra zona de survey, Harry Tschopik (1951, p. 506) fue el primero en describir las enormes chulpas del Horizonte Tardío que se encuentran a lo largo del lado norte del cerro que corona la zona baja de la pampa. Hyslop (1977) también observó algunas rocas labradas cerca del sitio de Lundayani (009) asociada a una ocupación Inca.

 

El trabajo de Marion Tschopik, publicado en 1946, incluyó excavaciones en Chuquito en contextos del Horizonte Tardío, así como un reconocimiento de varios sitios alejados del Lago. Tschopik correlacionó dos estilos cerámicos básicos al área Lupaqa. Ella denominó a estos Chuquito (1946, pp. 28-29) y Allita Amaya (1946, p. 34) y los fechó en períodos Inca y pre-Inca, respectivamente. Esta investigación pionera proporcionó la primera correlación de los sitios del área Lupaqa con indicadores arqueológicos específicos. Tschopik (1946) también publicó dibujos de la cerámica Tiwanaku e Inca, y desarrolló una tipología de chulpas en la región.

 

Alfred Kidder reconoció el norte y el occidente de la Hoya del Titicaca y visitó la pampa de Ilave (Kidder, 1943). Ubicó varios sitios Tiwanaku y Pucara en su survey (su principal interés), dos de los cuales, conocidos como Asiruni y Sarapa, se ubicaban en la Pampa de Ilave, justo al norte de Juli (Fig.2). El reconocimiento de Kidder terminó justo en la parte norte de nuestro survey sistemático, y aparentemente Kidder nunca publicó acerca de los sitios importantes en la región de Juli-Desaguadero.

 

Hyslop sintetizó los datos disponibles de la ocupación del Horizonte Tardío en "Chucuito y el Macropatrón Inca" (Hyslop, 1976). Los sitios de este Macropatrón se caracterizan por presentar cantidades significativas de cerámica Inca, estructuras construídas con aparejos de piedra labrada, la asociación de asentamientos con caminos formales, y la ubicación de los sitios orientados hacia las áreas bajas, indefendibles de las orillas del Lago. En su tesis (1976), él ubicó varios sitios que nosotros también hemos documentado en nuestro survey y reconocimiento.

 

 

 

Estrategias de Investigación del Proyecto Lupaqa

 

Una estrategia de largo plazo, multi-anual implica diversas fases de trabajo de campo y de análisis en el laboratorio. Nuestra primera fase de investigación implicó la recolección sistemática del material de superficie, excavaciones y el mapeo de dos sitios clave en el área durante la temporada de 1988: Tumatumani (001) y la sección Yacari-Tuntachawi (003) de Pukara Juli. Hyslop había incluído estos sitios en su informe del reconocimiento de 1976. Basado en su trabajo y en nuestros propias datos, hemos observado que la cerámica superficial de estos dos sitios abarcaban la gama total de la ocupación agrícola de la región. Nuestra investigación en estos dos sitios, además del trabajo de uno de nosotros en un proyecto independiente al norte de nuestra área de estudio, nos han provisto de una cronología refinada para el área de Juli-Pomata. La cronología cerámica y la tipología que ofrecemos aquí se basa en el trabajo anterior de Hyslop como el de Mujica y establece períodos mejor refinados para los períodos pre-Tiwanaku y Español Temprano mientras que retiene los períodos Tiwanaku y Altiplano tal como lo definieron ambos autores. Los resultados de la excavación en Tumatumani fueron reportados por Stanish y Steadman (1994). Los datos sobre las excavaciones y el mapeo de Yacari-Tuntachawi pueden encontrarse en De la Vega (1990) y en Stanish et al. (1993).

 

La temporada de 1989 se dedicó al análisis intensivo de los artefactos recuperados en las temporadas previas, al reconocimiento de una pequeña área asociada con campos elevados en el área de Moyopampa, y al reconocimiento adicional alrededor del área en general. Este trabajo constituyó la segunda fase de nuestra investigación. La temporada de 1989 fue importante en el sentido de que, por primera vez, empezamos a desarrollar una perspectiva regional a partir de los materiales arqueológicos en la región Juli. El reconocimiento no fue sistemático. Este fue, francamente, el resultado de una ausencia de financiamiento para una investigación intensiva durante dicho año. A pesar de estos escollos, la temporada de 1989 significó un gran vuelco para nosotros. Confirmamos el complejo enorme de campos elevados en la región de Moyopampa, y localizamos varios sitios de casi cada período de tiempo de la región. La temporada de 1989 nos permitió desarrollar una tipología operacional de los sitios y el someter "a prueba" la utilidad de una cronología cerámica; también nos proporcionó una impresión generalizada de la diversidad y la densidad de asentamientos en la región. Adicionalmente, proporcionó la información necesaria para producir un proyecto de investigación para un survey regional.

 

La tercera fase de la investigación involucró un survey regional intensivo, sistemático, orientado a la solución de problemas, además de un reconocimiento no sistemático, de sitios grandes. Los resultados de este trabajo se presentan en esta monografía. Las fases adicionales de la investigación incluyen la excavación de sitios específicos que se descubrieron en el survey. Estas se realizaron para poner a prueba los problemas definidos a partir de los datos acerca de los asentamientos y de la excavación. Hemos excavado tres sitios adicionales en al región desde nuestras excavaciones iniciales en Tumatumani (001) y Pukara Juli (003) (De la Vega, 1990). Estos sitios son Palermo (212), cuyo nombre proviene de una antigua hacienda donde se encontró el sitio; Sillumocco-Huaquina (158), ubicada cerca del Lago justo al norte de Juli; y San Bartolomé-Wiscachani (022), un sitio temprano ubicado en un cerro grande al sur de Juli. Palermo (212) y Sillumocco-Huaquina(158) son dos de los más grandes sitios formativos y Tiwanaku en la región Juli. San Bartolomé-Wiscachani (022) representa en la región un sitio transicional entre el Arcaico Tardío muy temprano y el Formativo Temprano, y desde entonces ha sido excavado por Mark Aldenderfer en un proyecto independiente (ver más abajo para descripciones acerca de la cronología usada en su investigación). Los datos de estas excavaciones todavían tienen que ser adecuadamente analizados y se publicarán, en los próximos años, de modo similar a aquel de Tumatumani (Stanish y Steadman, 1994) en forma de una monografía.

 

 

 

Una Cronología para la Región Sur Occidental de la Región del Titicaca

 

No hay una cronología estandarizada o reconocida generalmente para la Hoya del Titicaca, aunque en el pasado han sido propuestos y usados varios marcos referenciales. Algunos estudiosos han utilizado la secuencia maestra de Ica para ordenar los materiales arqueológicos en la Hoya del Titicaca (p.e. Chávez, 1988a; Erickson, 1988). El problema básico al usar este marco de referencia es que la historia cultural de la costa sur es simplemente demasiado diferente en tiempos anteriores al Horizonte Medio como para ser directamente aplicable a la Hoya del Titicaca a menos que sea de una manera muy general. Nuestra investigación indica que se puede garantizar una modificación de las cronologías existentes para la Hoya del Titicaca.

 

Hay varios posibles marcos de referencia para las cronologías en la Hoya del Titicaca. En la práctica, la mayoría de las cronologías para los Andes Centrales contienen elementos tanto de las teorías evolucionitas como de las históricas. Un ejemplo de tal cronología es la de Lumbreras (1974a, b). Su cronología de siete períodos para la totalidad de los Andes centrales peruanos abarcan a la región del Titicaca.

 

La cronología más usada para la Hoya del Titicaca meridional, denominada aquí como la cronología "Bennett-Ponce" (ver las pgs. *** ***, más abajo), también contiene elementos de períodos históricos así como de estadios de evolución. Bennett (1934, 1936, 1938) explícitamente utilizó una secuencia de desarrollo para Tiwanaku y denominó sus períodos "Tiahuanaco Temprano", "Tiahuanaco Clásico" y "Tiahuanaco Decadente", respectivamente. Ponce adoptó este marco referencial, y re-nombró los tres últimos períodos usando numerales, y añadió dos fases más tempranas. Numerados desde Tiwanaku I hasta Tiwanaku V y proporcionando fechados específicos, la secuencia de Ponce a primera vista parecería ser estrictamente una cronología histórica. Sin embargo, en Tiwanaku, Espacio, Tiempo y Cultura (1972), Ponce Sanguines asigna cualidades de desarrollo a cada uno de los cinco períodos. Tiwanaku I y Tiwanaku II, por ejemplo, se arguye ser "formativos" en carácter (Ponce Sanguines, 1972, p. 75). Tiwanaku III y IV, por contraste, fueron caracterizados como "el segundo estadio de un carácter totalmente urbano" (Ponce Sanguines, 1972,pp.75-76). El estadio final, Tiwanaku V, era expansionista o "imperial" en carácter (Ponce Sanguines, 1972, p.85). En el marco referencial de Bennett-Ponce, por lo tanto, hay una dinámica evolucionista implícita combinada con una serie de fechados absolutos.

 

El marco referencial clásico de horizontes para los Andes se deriva de una secuencia tipo del valle de Ica en la costa peruana del sur. Cada período tiene un fechado absoluto con referencia a los materiales de Ica. Un horizonte representa la distribución rápida y ampliada de un estilo de arte asociado a una cultura particular o tradición cultural, tal como Chavín (Horizonte Temprano), Wari y Tiwanaku (Horizonte Medio), e Inca (Horizonte Tardío). El marco referencial de horizontes presupone que los materiales de un horizonte particular son burdamente contemporáneos a lo largo del espacio. La cronología de horizontes es, por lo tanto, un marco de referencia apropiado para ordenar todos los materiales arqueológicos en un área en el cual se encuentran los estilos típicos de tal horizonte.

 

La pregunta a la que nos enfrentamos es, ¿cuál es el marco de referencia cronológico más apropiado para la región del Titicaca? No hay una respuesta correcta, por supuesto. La opción depende en los tipos de preguntas en las que estamos interesados en responder y los tipos de datos que tenemos que utilizar con los restos arqueológicos. Hemos adoptado un sistema cronológico dual que formaliza tanto los enfoques históricos como los evolucionistas en la arqueología de los Andes centrales en general, y en la Hoya del Titicaca en particular. En el primer caso, usamos una cronología evolucionista muy amplia que pensamos es apropiada para la Hoya del Titicaca como un todo. En forma paralela a esta cronología evolucionista, empleamos cronologías históricas locales para áreas diferentes tales como la región Juli, el área del Desaguadero, el área de Tiwanaku, y así. Mantenemos ciertos rasgos de la secuencia de Ica (los períodos Tiwanaku Expansivo y el Inca Expansivo, por ejemplo, que generalmente se correlacionan con el Horizonte Medio y el Horizonte Tardío, respectivamente), pero hemos alterado esta secuencia para encajar la historia cultural de la Hoya del Titicaca de acuerdo a nuestros datos.

 

La cronología general se representa por ocho períodos: Arcaico Tardío (ca. 5000-2000/1800 a.C.), Formativo Temprano (ca. 1800/1300-1300/900 a.C.), Formativo Medio (1300/900-500/200 a.C.), Formativo Superior (500/200 a.C.- 400 d.C.), Tiwanaku Expansivo (400-1100 d.C.), Altiplano (1100-1450 d.C.), Inca Expansivo (1450-1532 d.C.), y Colonial Español Temprano (1532-1700 d.C.). Junto a la cronología general estan las cronologías históricas locales, proveyendo un sistema dual para cada área. Las cronologías que utilizamos se muestran en la Fig.4.

 

La cronología para toda la Hoya del Titicaca se revisa más abajo. Las cronologías regionales para las áreas de Juli, Ccapia, y Desaguadero se definen en el texto en los siguientes capítulos.

 

 

 

El Período Arcaico Tardío (ca. 5000-2000/1800 a.C.)

 

Las culturas más tempranas en la región Titicaca se designan colectivamente como el Período Arcaico. Las ocupaciones del Período Arcaico representan las primeras poblaciones humanas en la Hoya del Titicaca y se fechan por los menos en 5000 a.C. (Lumbreras, 1974 b, p.35). El Arcaico Tardío fue un período caracterizado por poblaciones de recolectores y cazadores fundamentalmente nómades, por bajas densidades poblacionales, y por una dependencia en la flora y fauna lacustre y no domesticada.

 

Ha habido muy poco trabajo en la región acerca de este período, con la excepción de pocos informes breves e inaccesibles (p.e. Palao, 1989). En nuestro survey se descubrieron varios sitios del Período Arcaico Tardío, definidos a partir de artefactos líticos diagnóstico, especialmente bifaces. Aunque estos sitios no son del especial interés de nuestro proyecto, su estudio futuro servirá para refinar nuestra comprensión de los períodos pre-agrícolas en la región sur occidental del Titicaca.

 

 

 

El Período Formativo Temprano (ca.1800/1300-1300/900 a.C.)

 

El largo período de tiempo desde las poblaciones sedentarias más tempranas en la región, fundamentalmente agrícolas, hasta la emergencia del estado Tiwanaku como un señorío expansivo, constituye el Período Formativo en la prehistoria de la Hoya del Titicaca (ca. 1800 a.C.- 400 d.C.). Siguiendo a Lumbreras (1974b), reconocemos tres grandes divisiones del Período Formativo, definidos en términos evolutivos: el Formativo Temprano, Medio y Superior (Fig.4).

 

El Formativo Temprano se define aquí como el período de tiempo desde las poblaciones sedentarias más tempranas hasta el desarrollo de jerarquías políticas y económicas reconocibles en las sociedades de la Hoya del Titicaca. Este período comenzó hace 1800 a.C. en algunas áreas al norte y sur de la región del Titicaca; pudo haber empezado en otras áreas a más tardar en los 1300 a.C. La expresión local del Formativo Temprano en la región de Juli, por ejemplo, se refiere como el Período Pasiri. Calculamos que el Período Pasiri haya empezado alrededor de los 1300 a.C., tal vez medio milenio más tarde que en otras áreas. El Período Formativo Temprano se caracterizó por la existencia de pequeñas aldeas ubicadas en zonas óptimas para la agricultura y los pastizales.

 

 

El Período Formativo Medio (1300/900-500/200 a.C.)

 

El Período Formativo Medio representa el establecimiento de sociedades jerarquizadas en la Hoya del Titicaca. Es durante este período que se encuentra evidencia de una organización del trabajo corporado muy por encima de las capacidades de las unidades domésticas individuales. Dicha organización del trabajo está asociada a sociedades jerarquizadas, o jefaturas simples, como son conocidas en la teoría antropológica. La consecuencia de esta organización del trabajo más compleja es, especialmente evidente, en el desarrollo de una arquitectura elaborada y en las tradiciones cerámicas. Las más importantes de las culturas del Formativo Medio son Qaluyu (ca. 1300-500 a.C.) y Chiripa Temprano y Medio (1300-850 a.C. y 850-500 a.C. respectivamente, ver Chávez, 1988a, p.2, 1988b). Las sociedades del Formativo Medio florecieron por lo menos desde el comienzo del primer milenio a.C. (Qaluyu en el norte y Chiripa y los sitios relacionados a Chiripa en el sur) hacia la segunda mitad del primer milenio a.C. con el establecimiento de señoríos complejos del Formativo Superior durante el Chiripa Tardío (500-200 a.C.), Cusipata (500-200 a.C.), Pucara (200 a.C.-400 d.C.), Kalasasaya (ca.200 a.C.-200 d.C.), y Qeya (200-400 d.C.).

 

El Formativo Medio representa el primer período para el cual existen datos confiables acerca de asentamientos en la región Juli-Pomata. Pareciera que el desarrollo de sociedades jerarquizadas ocurrió relativamente tarde en el área de Juli comparado con la Hoya de Titicaca norte y sur. El Período Sillumocco Temprano en el área de Juli representa la expresión local del Formativo Medio. Se fecha alrededor del 900-200 a.C., basados con comparaciones estilísticas realizadas por Steadman (en Stanish y Steadman, 1994) y en un singular fechado radiocarbónico de un relleno Sillumocco Temprano en el sitio de Palermo, cerca a Juli (ver más abajo).

 

En el área Pomata-Chatuma, otra sociedad jerarquizada simple que se desarrolló durante este período se denomina Ckackachipata, nombrada por el sitio más grande en la región durante estos tiempos. El Ckackachipata Temprano representa un señorío autónomo contemporáneo a los señoríos de Qaluyo, Cusipata, Sillumocco Temprano y Chiripa Medio y Tardío en la región del Titicaca. El señorío Ckckachipata Temprano es similar en escala y complejidad a aquel del Sillumocco Temprano con la excepción que parece haber tenido una relación más fuerte con las áreas Chiripa y Tiwanaku.

 

 

 

El Período Formativo Superior (500/200 a.C.-400 d.C.)

 

El Formativo Superior representa el desarrollo de las primeras sociedades marcadamente jerarquizadas en la Región del Titicaca. Estas sociedades corresponderían a los modelos de organización de señoríos complejos en la literatura antropológica. La adopción de jerarquías sociales y políticas hereditarias, equiparado casi con toda certeza a una jerarquía económica, señala en la región del Titicaca, la transición del Período Formativo Medio al Superior. El Formativo Superior se define, por lo tanto, como el período en el cual se desarrollan señoríos complejos y eran las organizaciones políticas dominantes en la región.

 

Diversos señoríos complejos se desarrollaron en la región durante este tiempo -posiblemente el Período Cusipata en Pucara (500-200 a.C.), Pucara Clásico (200 a.C.-400 d.C.), Chiripa Tardío (500-200 a.C.), Kalasasaya (ca.200 a.C.-200 d.C.), Sillumocco Tardío (200 a.C.-400 d.C.), Ckackachipata (200 a.C.-400 d.C.), y Qeya (200-400 d.C.). Pensamos que Kalasasaya finalmente reemplazó a Chiripa Tardío en la región sur del Titicaca, y que Qeya, a su vez, se desarrolló a partir de Kalasasaya (ver Albarracín-Jordán y Mathews, 1990; Mathews, 1993).

 

Sociedades complejas, jerarquizadas se desarrollaron muchos siglos más temprano en la región norte y sur del Titicaca que en el área Juli-Desaguadero. En la región de Juli, el Período Sillumocco Tardío representa la expresión local de señoríos del complejo del Formativo Superior en el área. El Período Sillumocco se fecha aproximadamente desde 200 a.C. hasta alrededor del 400 d.C. (Stanish y Steadman, 1994, p.8). Otra sociedad de señorío complejo se desarrolló al sur de la región de Juli en el área de Pomata, a partir del señorío Ckackachipata Temprano del Período Formativo Medio. Nuestros datos sugieren que el señorío Ckackachipata Tardío es similar en tamaño y escala al señorío Sillumocco Tardío.

 

 

 

El Período Tiwanaku Expansivo (400-1100 d.C.)

 

En algún momento, hacia la mitad del primer milenio d.C. las poblaciones Tiwanaku se expandieron a partir de la hoya sureña y establecieron algún tipo de control o influencia sobre toda la región del Titicaca. El desarrollo de Tiwanaku como un estado en expansión representó un fenómeno cultural nuevo en la región del Titicaca. En el Período Formativo Superior,los señoríos complejos como Pukara, Sillumocco Tardío, Chiripa Tardío, y otros eran pequeños en tamaño. Generalmente cubrían un territorio de no más de 1 ó 2 días de viaje desde el sitio principal, que probablemente era la residencia de todo un linaje. Nuestra investigación sugiere claramente que Tiwanaku incorporó a su órbita política y económica, por la fuerza, al suroeste de la Hoya del Titicaca, desde el sur del río Ilave. Dada la naturaleza de la expansión Tiwanaku, este control parece haberse establecido un tanto rápidamente. Durante los tiempos del Tiwanaku IV y V (400-1100 d.C.), la población Tiwanaku había construído el primer estado arcaico expansionista al sur del Cuzco. Utilizamos el término cronológico y evolucionista de "Tiwanaku Expansivo" para la región de Juli-Desaguadero, para referirnos al período en el cual el estado Tiwanaku mantuvo un control real de la región.

 

El Período Tiwanaku Expansivo en el área de Juli-Desaguadero, por lo tanto, sería ligeramente contemporáneo con los períodos Clásico y Expansivo de Bennett. También correspondería al Tiwanaku IV y Tiwanaku V de Ponce Sanguines, y se fecharía, por lo tanto, en cerca de los 400 hasta los 1100 d.C. La escasa cantidad y la baja calidad de los fragmentos cerámicos diagnóstico recuperados hicieron imposible el ubicar un sitio como perteneciente a Tiwanaku IV, Tiwanaku V o a ambos. En otras palabras, en el survey no podemos distinguir entre los sitios Tiwanaku IV y V, y simplemente utilizaremos el término "Tiwanaku Expansivo". Esta convención conservadora también se usa porque, todavía, nos falta encontrar evidencias de que ciertos detalles del tradicional Tiwanaku 4 y Tiwanaku 5 de Bennett (1934, 1936, 1948) y Ponce Sanguines (1972, 1976, 1981) sean aplicables en el área de estudio. No hay, además, en la región Juli-Pomata sitios relacionados a Tiwanaku anteriores al período Tiwanaku IV, aunque algunos fragmentos cerámicos Qeya (Tiwanaku III) y Kalasasaya (Tiwanaku I/II) se han encontrado en la región como utensilios de intercambio.

 

Con toda seguridad, la cerámica recuperada en el survey de los sitios Tiwanaku o son Tiwanaku IV o V, y en pocos casos podemos tipificar, en realidad, un fragmento o dos como perteneciente a uno u otro de estos períodos. Sin embargo, como las colecciones superficiales tienen un valor estadístico limitado sería impropio, al presente, el ubicar sitios a nada más específico que un generalizado "Período Tiwanaku Expansivo". Ya Hyslop (1976) tuvo el mismo problema y simplemente ubicó los sitios como "Tiwanaku Expansivo" cuando se refería tanto a Tiwanaku IV como al V. Nosotros continuamos usando este cauteloso enfoque.

 

Así como Hyslop, no podemos diferenciar, con toda seguridad, el Período Tiwanaku en unidades más pequeñas. Una discusión extensa acerca de la naturaleza de Tiwanaku y otros artefactos cerámicos descubiertos en el área del survey espera un análisis intensivo mayor. Obviamente, el subdividir la ocupación Tiwanaku es uno de los problemas más urgentes de la investigación futura.

 

 

 

El Período Altiplano (1100-1450 d.C.)

 

El colapso del estado Tiwanaku alrededor de 1100 d.C. se anunciaron en las primeras entidades políticas lo que los escritores del siglo XVI reconocieron como los "reinos" o "señoríos" aymara. Los principales señoríos aymara del siglo XVI incluyen a los Colla hacia el norte, los Pacajes hacia el sur, y los Lupaqa hacia el oeste y sur-oeste. Otros señoríos más pequeños incluyen los Canas, los Cachi hacia el norte, el poco comprendido "Omasuyus" hacia el este, y los Carangas hacia el sur (Bouysse-Cassagne, 1986, 1987) (Fig.5). Siguiendo a Lumbreras (1974a, b) y a Hyslop (1976), el período desde el colapso del señorío de Tiwanaku hasta la conquista Inca en la Hoya del Titicaca se refiere como el Período Altiplano. El Período Altiplano se fecha desde aproximadamente 1100 a 1450 d.C. y por lo tanto se aproxima al Período Intermedio Tardío en la cronología de Rowe. El Período Altiplano ocasionalmente también es referido como el Período "Lupaqa" o el "Estadio de Desarrollo Regional" en otras cronologías (Lumbreras, 1974b, 179).

 

El área Lupaqa se ubica en el lado suroeste del Lago entre Desaguadero y Chucuito (Figs.2, 5) (Hyslop, 1976, 1977). Nuestro conocimiento de los Lupaqa durante el siglo XVI es en realidad bueno,gracias a la investigación etnohistórica de documentos tales como la Visita de Garci Diez de San Miguel (1964 [1567]) y otras crónicas clásicas por escritores como Cieza de León (1553) y Cobo (1956 [1653]) (p.e. Murra, 1964, 1968, 1972, 1978; Pease, 1973; Julien, 1978, 1982). De acuerdo a Cieza de León (1959 [1553]), los Lupaqa era el grupo singular más poderoso que frenó la expansión del imperio Inca hacia el sur. El poder y la influencia Lupaqa en los períodos pre-Inca inmediatos nos dice Cieza de León que fué tan fuerte que derrotó a su tradicional rival norteño, los Colla, y en realidad detuvo la conquista cuzqueña de la Hoya del Titicaca a lo largo de una o más generaciones (Cieza de León, 1959 [1553], Libro 2).

 

La "capital" Lupaqa en Chucuito y seis otros asentamientos grandes o cabeceras estaban extendidas equidistantemente sobre las orillas del Lago Titicaca (Fig. 6). Los Lupaqa del siglo XVI mantuvieron una economía política compleja en la fría y alta región del Titicaca. Como sus antecesores Tiwanaku, los Lupaqa del siglo XVI incrementaron su economía a través del establecimiento de colonias en los valles costeños y en las tierras bajas orientales (Murra, 1968, 1979; Pease, 1973; Stanish y Pritzker, 1983; Stanish, 1989 a, 1992). En forma combinada, la Hoya del Titicaca proporcionó una base de recursos rica y expandible mientras que las colonias económicas permitían el acceso a una mayor diversidad de productos agrícolas no disponibles en el altiplano. Hacia el siglo XVI, los Lupaqa se caracterizaban por tener un "rey" hereditario ('Cari'), por la existencia de poblaciones serviles ('yana'), y por una base demográfica de por lo menos 100,000 habitantes (Murra, 1968).

 

El reconocimiento de Hyslop (1976) de la zona Lupaqa a comienzos de los 1970s fue nuestra única base de datos completa para el área Lupaqa del Período Altiplano previo a nuestra investigación. La información de Hyslop sugería que los sitios reconocidos arqueológicamente (cerámica, chulpas, y arquitectura) como pre-Inca, o Lupaqa post-Tiwanaku cubrían un área de por lo menos 1,500 Km2. Hyslop encontró aproximadamente 25 sitios con cerámica diagnóstico del Período Altiplano. El definió al sistema de asentamientos asociado como el "Macropatrón Altiplano". Las características de este patrón incluyen la ubicación de sitios fortificados en la cumbre de los cerros y la presencia de torres funerarias chulpa, enormes murallas rodeando áreas de habitación densa, cimientos de casas circulares, y la presencia de cerámica del Período Altiplano.

 

En breve, las fuentes documentales proveen una comprensión razonable de los Lupaqa del siglo XVI. Este señorío fué uno de los grupos más importantes de los períodos tardíos de los Andes centrales, y fué uno de los señoríos más poderosos en desarrollarse cerca al territorio nuclear de Tiwanaku algún tiempo después de su colapso en el siglo XII d.C.

 

Una de las grandes preguntas que se enfrentan los arqueólogos que trabajan en la Hoya del Titicaca es la referente a las hipotéticas inmigraciones aymara al comienzo del primer milenio d.C. En la región del Titicaca, la hipótesis de la migración aymara no es generalmente aceptada por los arqueólogos, pero es generalmente apoyada por varios lingüistas históricos y algunos antropólogos sociales. Ha sido sustentada con mayor fuerza por Alfredo Torero (1987), un etnohistoriador quien utiliza documentos de los siglos 16 y 17 para reconstruir la distribución de los aymara, pukina y quechua, las tres grandes lenguas generales del Perú del siglo XVI:

 

**Torero en Revista Andina, pp.339

 

 

El amplio esquema de la principal conclusión de Torero (1987), que los aymara son inmigrantes recientes, es aceptado por otros lingüistas y antropólogos, tales como Bouysse-Cassagne (1987), Shady Solis (1987), y Wachtel (1987). Con la excepción de Shady Solís, sin embargo, cada uno de estos estudiosos explicitamente argumentan en favor de un origen sureño de los aymara, y no del norte como lo hace Torero.

 

La base para el modelo de Torero (1987) es la reconstrucción de la distribución de idiomas indígenas en la región para los períodos pre-Inca inmediatos. El Pukina, un idioma ahora extinguido de los Andes sur-centrales, se distribuía por toda el área Omasuyus hacia el este y hacia el norte y el extremo nor-oeste de la Hoya del Titicaca. Esta área corresponde a la división cultural de los Collas de Urqusuyu y a los Collas de Omasuyu. Una observación corroborante para esta hipótesis de la inmigración es aquella que los aymara de las alturas carecen de mucha variación dialectal. Albó (Albó, 1987, p.377) observa que este hecho apoya un modelo de origen reciente de este lenguaje en el área.

 

La importancia de este debate para la investigación arqueológica en el área de Juli-Desaguadero es profunda. El área de estudio yace en el corazón de la distribución del idioma aymara del siglo XVI. Si la mayoría de los linguistas están en lo cierto, entonces nuestra área de estudio sería el punto por el cual los aymara originarios entraron hacia la Hoya del Titicaca, evitando, escencialmente, a los pueblos Tiwanaku hipotéticamente hablantes del Pukina y a los Colla al sur y al norte, respectivamente.

 

 

 

El Período Inca Expansivo (1450-1532 d.C.)

 

El Imperio Inca representa uno de los grandes imperios del mundo antiguo. Gracias a la evidencia documental recolectada en el siglo XVI, hay un conocimiento detallado del reino Inca, de su economía, sociedad e ideología (p.e., el clásico trabajo de Rowe, 1947, todavía permanece como uno de los trabajos definitivos). La Hoya del Titicaca fué el centro demográfico y cultural de un cuadrante Inca conocido como Collasuyu. Una descripción detallada de la conquista Inca del Collasuyu puede encontrarse en las historias de Cobo (1956 [1653]) y en Cieza de León (1959 [1553]). Aunque las descripciones difieren en detalles específicos, se puede lograr un esquema general de los eventos de la conquista. De acuerdo a estas historias, la primera incursión hacia la región del Titicaca fué iniciada por un emperador temprano conocido como Viracocha Inca, seguramente hacia la mitad del siglo XV. Viracocha Inca encontró dos señoríos grandes y poderosos en la Hoya del Titicaca occidental -los Lupaqa y los Colla- junto a otros grupos políticos más pequeños tales como los Canas, Cachi, Pacajes y los Omasuyus (Fig.5).

 

Los Lupaqa y Colla eran ardientes enemigos, enfrentados en un conflicto indeciso. El Inca negoció con ambos bandos, tratando de manipularlos para su propia ventaja política (Cieza de León, 1959 [1553], pp.215-216). Temiendo una alianza entre los Lupaqa y los Inca, los Colla iniciaron una gran batalla con los Lupaqa en el pueblo de Paucarcolla (Cieza de León 1959 [1553], p.219). Los Lupaqa ganaron esta batalla, y su "rey", conocido como Cari, regresó a Chucuito y negoció la paz con Viracocha Inca. La mejor interpretación de estas historias es que Viracocha Inca en realidad perdió en su apuesta de controlar directamente la región del Titicaca al sur del área Colla y tuvo que contentarse con una alianza con los Lupaqa. En este momento, el emperador Viracocha no estableció control político real sobre la región del Titicaca, pero el estado Inca claramente se estableció como el poder dominante en la región.

 

Las historias indican que la incorporación real militar de la región se logró con el posterior emperador Pachacutiq. Se dice que Pachacutiq, una generación después, atrajo férreamente a la Hoya del Titicaca bajo la órbita Inca (Cieza de León 1959 [1533], pp. 232-235). El inició una nueva campaña y fue nuevamente forzado a luchar contra los Colla. Cobo (1956 [1653]) relata que los Collas lucharon y perdieron una batalla contra el Inca cerca del pueblo de Ayaviri. Los Colla se retiraron hacia el pueblo de Pucara mientras que el Inca destruía Ayaviri, diezmando a la mayor parte de la población (Cieza de León, 1959 [1533], p.232).

 

Cobo entonces relata que los Lupaqa "recibieron al Inca en paz y le entregaron sus territorios. Así el Inca los honró mucho y para mostrarle mayor favor, se quedó en Chucuito por varios días" (Cobo, 1956 [1653], p. 140). Cieza de León varía esta relación un tanto, sugieriendo que todos los señoríos principales en el área del Titicaca aceptaron la autoridad del Inca (Cieza de León, 1959 [1533], p. 236). Lo que parece claro a partir de las fuentes documentales es que en esta segunda campaña militar bajo Pachacutiq, toda la región del Titicaca fué sometida bajo el control del Cuzco.

 

 

 

El Período Colonial Español Temprano (1532-1700 d.C.)

 

Las primeras incursiones hacia la región del Titicaca por los conquistadores españoles se llevaron a cabo después de la conquista del Cuzco (Bouysse-Cassagne, 1987, p.27). Francisco Pizarro envió a tres hombres para investigar la región del Titicaca después que sus fuerzas habían consolidado el control en el altiplano central. La expedición llegó al Lago el 15 de julio de 1534 y dejó una descripción del área por un testigo de vista. Las autoridades españolas dividieron los territorios conquistados en 1534. Sin embargo, la conquista no fue inmediata y hubo un período de varios años en el cual las autoridades indígenas eran políticamente autónomas. Tan tarde como 1538, por ejemplo, los Lupaqa pudieron armar resistencia a las huestes de Pizarro compuesta de 200 españoles y varias tropas indígenas en el puente de Desaguadero (Bouysse-Cassagne, 1987, p.27).

 

La muerte de Pizarro en 1540 y la guerra civil retrazó la ocupación española extensiva de la región. Sin embargo, el año de 1545, marcó el inicio real de la ocupación colonial hispánica. En este tiempo, se descubrieron las ricas minas de Potosí (Bouysse-Cassagne, 1987, p.31). Aunque la extracción de metales era un componente importante en la economía política Inca, fue absolutamente esencial para la española. Las ciudades se fundaban en las áreas mineras, y el empobrecimiento progresivo del Titicaca comenzó, a medida que la gente y los recursos se trasladaron hacia el sur. La fundación de La Paz en 1548, por ejemplo, representa tal traslado. A pesar de estas cambiantes circunstancias políticas y económicas, los españoles no pudieron ignorar las enormes poblaciones del área del Titicaca, ni pudieron ser abandonados los ricos rebaños de camélidos, ni la productividad agrícola. Asentamientos importantes se establecieron en antiguos sitios Inca, y la región del Titicaca se convirtió en uno de los centros demográficos más importantes de la ocupación colonial hispánica.

 

La ocupación Colonial Española Temprana en la región Juli-Desaguadero fué extensiva. El pueblo moderno de Juli fué uno de los más importantes centros de vida política y religiosa del Imperio Español en América al sur del Cuzco. Juli fué originalmente un baluarte dominico que fué rápidamente tomado por los jesuitas. Es una de las grandes cabeceras Lupaqa señaladas en la Visita de Garci Diez de San Miguel (Fig. 6). El pueblo de Juli mismo es el hogar de cuatro inmensos templos coloniales, un testimonio de la temprana importancia de este pueblo.

 

 

 

Metodología del Survey Juli-Desaguadero

 

 

La totalidad del área combinada de estudio incluye tres zonas: el área del survey intensivo de Juli-Pomata, el área del reconocimiento del Ccapia, y el área del reconocimiento del Río Desaguadero. La metodología para el survey intensivo difiere de aquel de las áreas de reconocimiento.

 

 

 

Metodología en el Area del Survey Intensivo de Juli-Pomata

 

El área del survey intensivo de Juli-Pomata yace a orillas del lago entre la Pampa de Ilave en el norte y la pampa directamente hacia el sur de Pomata. El extremo norte de la zona del survey termina en el monumento en forma de hito y escalones labrados en la roca que se ve en la Figura 8. El total de área cubierto en el survey es de aproximadamente 360 Km2. Se realizó el survey a lo largo de la orilla del lago y se muestreó la zona puna en la región de Pasiri.

 

Se realizó un survey a pie, de acuerdo con la metodología standard para terrenos áridos, del mismo modo como se utilizó exitosamente en Mesoamérica y en los Andes centrales. Con mínimas excepciones, el survey de asentamientos fué intensivo y sistemático (100%). Esto es, los miembros del equipo caminaron a lo largo de toda la zona y documentaron todos los restos arqueológicos. Las excepciones incluyeron, por razones obvias de seguridad, una base militar cerca de Pomata. Tampoco hemos realizado el survey cerca de modernos cementerios, capillas, o apachetas por respeto a los sentimientos religiosos de la población local. Asimismo, no penetramos dentro de las propiedades de las unidades domésticas sin el respectivo permiso. Finalmente, el bloque extremo oriental del survey que bordeaba Lampa Pampa no fué recorrido intensivamente. Se ubicaron algunos pocos sitios en esta pampa, y observamos la existencia de por lo menos 70 otros que no pudimos mapear o hacer recoleciones. La razón para esto es que esta sección se ubica en el nuevo distrito administrativo (Yunguyu) y nosotros carecíamos del permiso de las autoridades locales para realizar un survey intensivo allí. Sólo pudimos realizar, en tierras privadas, algún reconocimiento limitado.

 

Equipos de tres a cuatro personas caminaron, ubicando sitios, a 10 y 25 m de intervalo por sobre todo el ámbito. Se ubicaron en mapas topográficos todos los sitios del período cerámico, y se documentaron los datos en formatos de campo estandarizados. Así mismo se documentaron los sitios de períodos sin cerámica, aunque nuestro survey, con toda seguridad, ignoró algunos restos líticos Arcaicos diferentes a puntas de proyectil o algunos artefactos líticos diagnóstico. Frecuentemente se dibujó un mapa esquemático en el lado reverso del formato de campo. Se hicieron colecciones de superficie para la mayoría de los sitios, utilizando el método de "recojer y embolsar" haciendo un esfuerzo conciente de coleccionar una muestra representativa. Tenemos mucha confianza en que hayamos documentado todos los sitios de los períodos cerámicos del área del survey.

 

Investigaciones anteriores habían establecido una cronología cerámica básica para la región (Bennett, 1934; Tschopik, 1946; Rydén, 1947, 1957; Hyslop, 1976; Ponce Sanguines, 1981; Chávez, 1988a; Albarracín-Jordan y Mathews, 1990). Esta cronología nos permitió realizar una evaluación preliminar en el campo en el formato de campo y una evaluación final, en el laboratorio, basada en el examen cuidadoso de las colecciones. Las colecciones contenían, generalmente, por lo menos, una docena de fragmentos diagnóstico, y virtualmente todos los sitios mayores produjeron varias docenas de material diagnóstico.

 

Cada bolsa de cada sitio se guardó como una unidad de recolección, específica de un sitio, a diferencia de la creación de colecciones de tipos para los estudios de cerámica. Esto permitió re-chequear contínuamente las colecciones para verificar las fases de los sitios. Stanish, el investigador principal, examinó, muchas veces, en el curso de los últimos años, cada colección. En una oportunidad, por ejemplo, Steadman identificó una cerámica llana del Formativo Superior que no había sido reconocida con anterioridad a 1992. Como resultado, se volvió a revisar cada bolsa para chequear este tipo de cerámica, un proceso que también permitió verificar y rechequear, asimismo, las fases más tempranas. Además, Stanish, Frye, Onofre, Seddon, Calisaya y De la Vega revisitaron muchos de los sitios del survey. En la mayoría de las veces, se hicieron colecciones adicionales en el caso de existir alguna duda acerca de la representatividad de las muestras.

 

Una de las observaciones más importantes en el survey fue el tamaño de cada sitio (Tablas 1 y 2). El tamaño de los sitios fué calculado por cada equipo durante el survey. Cuando se descubría un sitio, todo el equipo paraba y comenzaba a recolectar y/o documentar los datos. El jefe de equipo documentaba la información en los formatos de campo mientras que el resto se extendía para hacer una recolección de artefactos. El equipo, entonces, definía los límites de las concentraciones de artefactos y/o de los restos arquitectónicos. El jefe del equipo media a pasos o calculaba el tamaño del área del sitio y lo documentaba como una medida aérea, como por ejemplo, "50 x 75 metros".

 

Un problema clásico en la arqueología de los asentamientos es la definición de un sitio, y hay el peligro constante de que el modo en el que los datos del asentamiento sean recolectados pueda afectar las interpretaciones. En la sierra media y baja extremadamente seca de los Andes, esto generalmente no constituye problema. Los sitios tienden a ser geográficamente limitados y están definidos por altas concentraciones de artifactos y/o restos arquitectónicos. Sin embargo, en la Hoya del Titicaca, la pregunta de cómo definir los límites de un sitio se constituye en más de un problema. En muchos casos, en el área de estudio, la definición de un sitio era relativamente fácil -un sitio es una concentración contigua de restos arqueológicos que forman una unidad coherente de alguna manera, sea la estructura de una habitación colapsada, un poblado en ruinas, o un razgo no habitacional como una tumba. Por el otro lado, en el caso de colinas bajas, con terrazas cerca al lago, hay una muy alta densidad de restos de artefactos, con muy poca arquitectura en pie. Los jefes de equipo tenían que decidir si juntaban la concentración de artefactos en un sólo sitio y recolectar por áreas separadas dentro del sitio, o recolectar cada concentración como un sólo sitio. Además, se tenía que decidir si se incluía áreas de cementerios aislados como partes de un sólo asentamiento o se categorizaban como sitios individuales con áreas de colecciones únicas. Esta es la razón por qué el tamaño del sitio es tan importante. Teóricamente, la colección de datos del área de un sitio debe equilibrar cualquier diferencia subjetiva entre los jefes de equipo al definir los sitios. Por ejemplo, una colina con concentraciones de artefactos que se extienden sobre un área de 300 x 500 metros puede ser considerada como un sitio con áreas de recolección, para un total de 15 Ha. de área habitacional, o puede dividirse en tres sitios de 5 Ha. cada uno, para un total de 15 Ha. En términos de área habitacional total, los cálculos del tamaño del sitio ayudaron a estandarizar las diferencias entre los jefes de equipo.

 

El problema devino en más complejo cuando descubrimos sitios con ocupaciones múltiples. Si sólo una de las concentraciones de artefactos en el ejemplo de arriba tenía una ocupación temprana, pero el jefe del equipo categorizaba el total de las 15 Ha. como un sólo sitio , entonces esta ocupación temprana podría potencialmente ser reportada como cubriendo las 15 Ha. cuando de hecho cubría un área mucho menor. El problema de múltiples ocupaciones de los sitios era un obstáculo mayor para la definción del tamaño de los sitios en el survey.

 

Nos enfrentamos a este problema de una manera integral. Primero, los jefes de equipo fueron instruídos para favorecer el dividir los sitios y para usar, liberalmente denominaciones de sitios separados, en lugar de juntar las áreas de sitios. Segundo, Stanish, personalmente visitó y revisitó todos los sitios grandes, y muchos, de los pequeños a lo largo de diversas temporadas. Se realizaron los cambios cuando fueron necesarios, y este proceso sirvió para estandarizar el informe final. En varios casos, por ejemplo, los sitios de una ocupación grande originalmente definidos como únicos, se dividieron en otros más pequeños, se realizaron nuevas recolecciones superficiales, y se les asignó a los sitios nuevos números de catálogo. De modo similar, sitios que tenían múltiples ocupaciones fueron intensamente investigados mucho después de haberse completado el survey inicial y después de haberse definido nuestra cronología cerámica, para evaluar el alcance de aquellas ocupaciones. Se pudo definir con bastante precisión los límites de cada ocupación por período, gracias a extensas caminatas. Estas caminatas simplemente significaron el invertir grandes cantidades de tiempo en un sitio, aislando la distribución de el material diagnóstico cronológicos de aquel sitio. La distribución de los fragmentos de cerámica nos permitió definir el área total de ocupación del sitio por período, midiendo el área de distribución de cada diagnóstico cronológico.

 

Los datos indicaban que los sitios del Horizonte Tardío y Colonial Temprano eran muy similares en distribución y tamaño, y que tendían a no tener ocupaciones previas. En general, no tuvimos mayores dificultades al definir el área habitacional total de cada período en estos sitios. Los grandes sitios Tiwanaku y Sillumocco Tardío, al contrario, tendían a tener una buena cantidad de cerámica del Horizonte Tardío y Colonial Temprano concentrados en áreas muy pequeñas, indicando que las áreas de antiguos sitios de la élite o ceremoniales fueron usados más tarde de un modo casi similar a aquellos sitios intrusivos. Además, los sitios del Período pre-Altiplano eran relativamente menores en número, y la distribución de la cerámica diagnóstica de Sillumocco Temprano, Sillumocco Tardío, y del Período Tiwanaku tendían a estar concentrados espacialmente, con límites fácilmente definidos. Los sitios del Período Altiplano hasta el Colonial Temprano estaban más dispersos, pero también raramente mezclados con ocupaciones del Período pre-Altiplano. En consecuencia, desarrollamos una importante base de datos por período. Estos datos acerca del tamaño, por lo tanto, son de mejor calidad para definir los cambios y patrones poblacionales de uso de la tierra a través del tiempo.

 

 

 

Tamaño de los Sitios

 

En el campo, el tamaño de los sitios se calculó midiendo a pasos el área de distribución de artefactos. Por ejemplo, el formato de campo contiene un cálculo en metros, tal como "100 x 150 metros". Por fines descriptivos raramente usamos los términos "caserío", "aldea", y "centro". Un "caserío" conlleva la idea de un sitio pequeño, doméstico, ubicado cerca de o adyacente a los campos agrícolas o de pastoreo. De acuerdo a nuestros criterios, un caserío es menor de 0.2 Ha. en tamaño y corresponde a un complejo de una unidad doméstica, como se ve en la Fig. 9. Originalmente, los caseríos se componían de una o varias unidades domésticas. Por analogía con la información etnográfica, podemos suponer que las unidades domésticas en un caserío se componían de familias extensas. El término "aldea" implica la idea de una concentración más grande de unidades domésticas, pobladas tanto por familias emparentadas como por extrañas. Los centros poblacionales representan las concentraciones más grandes de pobladores en el área de Juli-Pomata. El término "centro" se escogió porque es relativamente neutral en cuanto a significado. Consideramos un área de más de 4.0 Ha. como un centro poblado. Los caseríos grandes, las pequeñas aldeas y las aldeas se ubican entre estas dos figuras de 0.2 y 4.0 Ha.

 

Los cálculos poblacionales (Tabla 3) para la región de Juli-Pomata proveen de excelente información cuantitativa acerca de la importancia relativa y absoluta de las tres áreas principales de uso de la tierra por período: (1) las áreas de campos elevados, que incluyen áreas de restos de campos elevados y su periferie dentro de 1 Km.; (2) las áreas diferentes a los campos elevados por debajo de los 4000 m. denominados como suni y que representan la ubicación óptima para la agricultura de secano en terrazas; y (3) los pastizales para camélidos a grandes altitudes, sobre los 4000 m.s.n.m. conocidos como la puna.

 

Como se observó anteriormente, los tamaños para cada uno de estos sitios identificados en el área del survey de Juli-Pomata fueron todos evaluados en el campo como una medida aérea absoluta. Asumimos una relación proporcional general entre el tamaño del sitio y la población que es constante para todos los períodos. Esta presunción, seguramente, es válida para la mayoría de los sitios rurales que se caracterizaban por un aterrazamiento doméstico en cerros bajos. Las terrazas domésticas constituían la gran mayoría de los sitios en el survey. Esta presunción es, efectivamente, cuestionable para sitios administrativos de la élite, donde las densidades eran probablemente mayores. Sin embargo, cualquier ajuste para mayores densidades en los últimos sitios sólo acentuaría moderadamente los patrones poblacionales y no alteraría, significativamente, ninguna tendencia en los datos.

 

Otro problema potencial con esta metodología son los grandes y diferentes bloques de tiempo representados en cada período. Esto, por supuesto, sezgaría los cálculos poblacionaes cuando se los utilice para analizar patrones entre períodos de tiempo. En otras palabras, aunque los cálculos funcionan bien cuando el uso de la tierra se compara dentro de un período de tiempo específico, tendríamos que calibrar los cálculos poblacionales cuando éstos se usen para comparaciones entre períodos. Esta es la razón por la que usamos la distribución de la población relativa, como se indica en el total del área del sitio para comparaciones intra-períodos. Para comparar los tamaños poblacionales entre períodos, tenemos que realizar ajustes para dar cuenta de las diferencias temporales de cada período. Este problema se analiza más abajo cuando se discute acerca del crecimiento poblacional.

 

Los sitios grandes con múltiples ocupaciones constituyen un problema adicional para evaluar el tamaño por período en las metodologías tipo survey. De este modo, nuestro método fué el de conducir caminatas intensivas para determinar el tamaño del sitio por período. Pudimos determinar la distribución aproximada de la cerámica diagnóstica en el sitio y calcular el área total por período. Este método provee una evaluación exacta del área de ocupación para cada sitio por período.

 

La distribución de sitios en las diferentes áreas de la zona del survey nos permite definir la importancia relativa de las actividades económicas para cada período. La zona de la puna se acomoda idealmente para el pastoreo de camélidos y es sólo marginal para el cultivo de tubérculos. La zona de campos elevados está confinada a las pampas llanas alejadas del Lago y adyacentes a los ríos y se la identifica por la existencia de restos de campos elevados. De acuerdo a H. Tschopik (1951, p. 513) las pampas llanas "alejadas de la orilla del lago" son las áreas agrícolas más pobres, evaluadas por los mismos aymaras contemporáneos y confirmadas por las observaciones de Stanish. En consecuencia, esta área es agriculturalmente útil sólo con la construcción de campos elevados, aunque el área sea usada hoy en día como de pastoreo marginal. Hoy, es también la zona principal de ocupación residencial. Las zonas agrícolas en terrazas, sin campos elevados en la suni son consideradas por los agricultores aymaras modernos como que tienen el mejor potencial agrícola en ausencia de la agricultura de campos elevados (el piso de los valles en las colinas) y un potencial de moderado a pobre (los campos de las laderas) (H. Tschopik, 1951, p. 513).

 

Lo significativo aquí es que cada una de estas zonas proveen oportunidades económicas específicas y diferentes. Por supuesto, es generalmente utópico presumir que hay una correspondencia estrecha entre ubicación residencial y actividad económica, pero los datos etnográficos contemporáneos en la región del Titicaca indican que la residencia es un indicador excelente para predecir la principal actividad económica, dadas las oportunidades económicas ecológicamente específicas en cada zona. La población total en cada zona, tal como se deriva del área habitacional, provee una excelente caracterización del uso de la tierra durante cualquier período. En una publicación reciente, por ejemplo, uno de nosotros usó estos datos para definir la relación entre centralización política y uso de la tierra en campos elevados a través del tiempo (Stanish, 1994).

 

 

 

Tipología Cerámica

 

El propósito de las clasificaciones cerámicas está mejor sintetizado por P. Rice: "la mayoría de los tipologías cerámicas arqueológicas son clasificaciones elaboradas...[usadas] fundamentalmente para estandarizar las descripciones de los artefactos, para desarrollar cronologías, y ayudar en las comparaciones entre los sitios" (Rice, 1987, p.288). Los especialistas en cerámica se encuentran divididos en cuanto a los métodos de clasificación más apropiados, y no se corre peligro en afirmar que no hay un sistema "correcto". Por ejemplo, el sistema variedad-tipo es recomendado por Sinopoli (1991, pp.52-53) como el mejor método de clasificación. Rice observa que no es un método poderoso, particularmente cuando el concepto de "cacharro" se utiliza como un nivel de clasificación. Rice utilizó exitosamente un sistema de variedad-tipo para clasificar la cerámica Colonial Española en el Valle de Moquegua, en los valles occidentales (Rice, 1990).

 

Rowe ha argumentado en contra del uso de tipos por lo menos para propósitos cronológicos (1959, p.318). Reservas similares acerca del concepto de tipo han sido sugeridas por Chávez (1980, p.219). Rowe aboga por la creación de estilos: "El objeto es de escribir una especie de gramática del estilo en un momento dado de tiempo" (1959, p.323). En este sentido, la definición de estilo provisto por Rice es la más útil: "representaciones visuales, específicas de contextos particulares de tiempo y lugar, que por lo menos transmiten información acerca de la identidad de la sociedad que produjo el estilo y acerca de la situación o ubicación donde aparece" (1987, p. 244). Implícita en esta definición está la noción de que los estilos son, por lo menos en parte, categorías émicas válidas.

 

No existen estándares generalmente aceptados para describir y tipificar asambleas cerámicas en la región del Titicaca. Uno de nosotros (Steadman) empleó un método de análisis de los atributos para nuestra investigación en Tumatumani (001), un sitio importante cerca de Juli (Stanish y Steadman, 1994). Este método funciona bien con muestras muy grandes, tales como las obtenidas en las excavaciones en Tumatumani. Por ejemplo, en una excavación de área relativamente pequeña, obtuvimos miles de fragmentos. Tales tamaños de muestras tan grandes simplemente no son posibles en colecciones superficiales no sistemáticas usadas en el survey (usando el método "recoger y embolsar"). De hecho, sería un tanto no ético el recolectar tales grandes cantidades de muestras de superficie de cualquier sitio sin un método de muestreo riguroso tal como el empleado en Tumatumani (001) y San Bartolomé-Wisachani (022). Como resultado, tuvimos que alterar nuestra tipología para lograr las metas específicas del survey. Nuestra preocupación, como arqueólogos de asentamientos, es en gran medida cronológica. Hemos buscado material diagnóstico que podría fechar los sitios y permitirnos definir los patrones de asentamiento para cada período. Hacia este fin, hemos definido varios tipos para el área del survey que logren la meta principal de una construcción cronológica, pero que también puedan usarse en comparaciones regionales.

 

La tipología definida se basa en la decoración superficial, la forma de la vasija, y/o los materiales del temperante. En otras palabras, definimos un tipo particular que refleje un grupo coherente de atributos que probablemente serían más reconocidos, tanto ética como émicamente, como un "estilo". Es importante observar que los pocos tipos que utilizamos representan una fracción de los varios tipos que pudieron aislarse, pero aquellos definidos aquí se usaron para fechar los sitios en el survey. Estos tipos se sumarizan en la Tabla 4.

 

En el futuro se construirán tipologías más refinadas para la región suroeste del Titicaca, dependiendo en los tipos de preguntas que se hagan y la naturaleza de la muestra. En general, la presente tipología permanecerá muy util para el fechado de los sitios y algunos otros análisis. El futuro trabajo en sitios particulares producirá tipologías más refinadas, tales como aquellas elaboradas por Steadman en Tumatumani (Stanish y Steadman, 1994). La naturaleza jerárquica de la tipología y la convención generalmente conservadora usada aquí debería ayudar en la construcción de nuevas tipologías, consistentes con la presente, pero que también generen mayor cantidad de información. En otras palabras, la siguiente tipología es poderosa en el sentido que no será reemplazada con la investigación futura, sino que será refinada y modificada para responder a preguntas más específicas. Un ejemplo es nuestra clasificación de tipos de cerámica del Tiwanaku Expansivo. Al presente, simplemente ubicamos un sitio como Tiwanaku si está fechado entre 400 y 110 d.C. Las excavaciones en varios de estos sitios deberían proveer tipologías con mayor control cronológico. También permitirán la definición de una mayor variablilidad estilística dentro de períodos contemporáneos (redefiniendo, por ejemplo, la cronología de Bennett-Ponce) y proveyendo mejores perspectivas en la variabilidad social, política, económica e ideológica contemporáneas.

 

 

 

Metodología en las Areas de Reconocimiento

 

Cuando nuestros recursos en el área del survey intensivo estuvieron casi agotados, cambiamos de estrategia, hacia una de reconocimiento de sitios grandes, hacia el este hasta Yunguyu y hacia el sur hasta Desaguadero. Esta estrategia se diseñó para ubicar sitios importantes en las área de Ccapia y del Desaguadero. La metodología simplemente involucró el conducir el vehículo y/o caminar hacia áreas potenciales de poseer sitios grandes. Las áreas potenciales se identificaron como colinas bajas cerca al lago, áreas elevadas cerca de las áreas de campos elevados, y ubicaciones altas en los flancos coluviales cerca de las fuentes de agua. Estos criterios se derivaban directamente de nuestra experiencia lograda en el área del survey intensivo. Los criterios también se sopesaron para encontrar la ubicación de sitios del Período pre-Altiplano.Aunque, efectivamente, encontramos sitios Altiplano hasta Colonial Temprano, concientemente buscamos áreas que potencialmente tuviesen sitios de los Períodos Tiwanaku y Formativo.

 

El interés del reconocimiento fue el de documentar los sitios grandes en el área y compararlos con aquellos del área del survey intensivo. Además, buscamos el muestrear diferentes áreas geográficas para probar densidades y tipos de asentamientos, incluyendo el descubrimiento de sitios más pequeños. Estos datos nos permitieron comparar las áres de Cappia y el Desaguadero con el área de Juli-Pomata donde se hizo, sistemáticamente, el survey.

 

Idealmente, nos gustaría continuar realizando un nuevo survey en el área de reconocimiento usando una metodología intensiva. El método de reconocimiento de sitios grandes con toda seguridad ignoró muchos sitios grandes e importantes del área y, virtualmente, no se documentaron todos los sitios pequeños. Sin embargo, los datos del reconocimiento son importantes porque documentan la existencia de sitios principales y sirve como base para la elaboración de futuras hipótesis.

 

Resultados del Area de Survey Intensivo Juli-Pomata

 

En los por lo menos 100 años de investigación arqueológica en la Hoya del Titicaca, se han descrito varios sitios arqueológicos importantes. Virtualmente todos estos informes se concentraron en grandes sitios ceremoniales o administrativos y no incluyeron los sitios habitacionales, mucho más numerosos. Por consiguiente, a pesar de esta, un tanto extensa, literatura, al comenzar nuestra investigación no existía, disponible para la Hoya del Titicaca, una tipología de asentamientos que fuera aplicable a la región de Juli-Desaguadero.

 

 

 

Tipología de Sitios

 

Comenzamos, casi inmediatante, construyendo una tipología, obviamente reconociendo los pukara, fuertes en las cumbres de los cerros, tales como Pukara-Juli, y los montículos artificiales ejemplificados en Tumatumani (001). La temporada de 1989 fué particularmente útil para construir esta tipología porque invertimos bastante tiempo en realizar un reconocimiento no sistemático que nos permitió desarrollar una imágen de la variedad de tipos de sitios. Las diferentes temporadas de investigación anteriores al survey de 1991-1992 proporcionaron suficiente información como para desarrollar una tipología preliminar. El survey sistemático, a su vez, proporcionó alrededor de 500 sitios, lo que nos permitió poner a prueba esta tipología y refinarla (Tablas 1 y 2). Basados en un reconocimiento adicional por uno de los miembros del equipo (Stanish), pensamos que esta tipología (Tabla 5) es útil para todo el lado occidental y sur de la Hoya del Lago Titicaca.

 

Al construir esta tipología concientemente hemos evitado usar criterios relativos a períodos. En su lugar, los criterios usados fueron la arquitectura del sitio, la función, la ubicación topográfica, y los rasgos geográficos descollantes. El uso de estos criterios facilita la comparación a través del tiempo.

 

TIPO 1 - Montículos artificiales grandes (>50 x 50 m. en la base). Estos montículos estan construídos con relleno artificial que fue usado para construir rasgos arquitectónicos no domésticos. Sitios del tipo 1 representan una importante inversión en trabajo y son uno de los dos tipos de sitios de élite o ceremoniales en el área de estudio. Los montículos no sólo son estructuras colpsadas, sino que representan enormes cantidades de relleno usados intencionalmente para crear rasgos arquitectónicos. En esta tipología, Chiripa, Pucara y Qaluyu se clasificarían como sitios tipo 1 muy grandes.

 

El sitio tipo 1 es raro. Sólo hay cuatro sitios de este tipo en nuestra zona de survey. Hyslop describió sólo un sitio que corresponde a este tipo, el sitio de Tumatumani (Hyslop, 1976, p.246; Stanish y Steadman, 1994). Asimismo, Kidder describió dos sitios, Sarapa y Asiruni, ubicados cerca del área del survey, que son muestras excelentes de este tipo de sitio (1943, p.10).

 

TIPO 2 - Montículos habitacionales artificiales pequeños. Estos montículos artificiales son pequeños (generalmente <20 x 20 m. en la base) y representan casas individuales colapsadas. La diferencia entre los sitios del tipo 1 y del tipo 2 es mucho mayor que el sólo tamaño. A diferencia del tipo 1, el relleno encontrado en este segundo tipo de sitio no fué movido intencionalmente para edificar construcciones corporativas. Al contrario, los sitios tipo 2 representan estructuras domésticas colapsadas que se convirtieron en montículos. No es raro en los sitios tipo 2 el tener tumbas intrusivas ubicadas en la cima del montículo. Los sitios tipo 2 son mucho más comunes que los sitios tipo 1. Hay más de 50 sitios del tipo 2 en el survey de Juli-Pomata, representando cerca del 10% de todos los sitios, aunque representen un pequeño porcentaje del total de la población (Tablas 3 y 6). Estos sitios se encuentran generalmente en las pampas cerca del Lago. La figura 9 representa un ejemplo moderno de una unidad doméstica simple, caracterizada por un enclaustramiento de estructuras, que colapsarán en un montículo del tipo 2 como se puede ver en el record arqueológico.

 

TIPO 3 - Sitios construídos en colinas naturales bajas, generalmente no defendibles con terrazas domésticas y alguna forma de arquitectura corporativa en la cima. Los sitios tipo 3 representan el segundo tipo de élite o ceremoniales en la región, junto con el tipo 1, sitios en montículos artificiales. El sitio de Incatunuhuiri, tal como lo describe Kidder (1943, p.49), es un ejemplo típico de este tipo. En el survey de Juli-Pomata, los sitios tipo 3 son relativamente raros, constituyendo menos del 2% de todos los sitios del área de estudio, aunque representan una parte importante de la población total en ciertos períodos (Tabla 6). La Figura 10 muestra un ejemplo de un asentamiento en aldea pequeña que correspondería al tipo 3 en la antigüedad. Obsérvese que las casas están construídas alrededor de la colina en terrazas domésticas.

 

TIPO 4 - Los sitios tipo 4 se definen como aquellos construídos en las laderas de los cerros, utilizando terrazas domésticas. El sitio de terraza doméstica es aquel encontrado generalmente en el área del survey, representando un porcentaje significativo de los sitios habitacionales y a la mayoría del total de la población (Tabla 6). Muchas laderas en la región estan terraceadas y son usadas hoy en día para propósitos agrícolas. Nuestro survey claramente indica que un número significativo de estas terrazas agrícolas pudieron, originalmente, haber sido construídas con propósitos domésticos y más tarde arados para usarlos en la agricultura. Las terrazas agrícolas y domésticas son casi siempre construídas con paramentos de piedras canteadas. Hoy en día uno puede observar complejos habitacionales construídos en las laderas de los cerros en un patrón que parece durar varios milenios. La figura 11 es un ejemplo de un asentamiento pequeño caserío moderno que correspondería con el sitio del tipo 4. La casa está construída cerca de la pampa adosada al cerro. El sitio está ubicado en el terreno menos propicio de tierra agrícola en el área inmediata. Se construyó en la parte de más pendiente y de mayor cantidad de roca, un patrón que aparece también en la antigüedad.

 

TIPO 5 - Los sitios tipo 5 son los pukaras. Estos son los clásicos sitios fortificados ubicados en la cima y que se encuentran por todo el altiplano y fueron descritos por Hyslop (1976, p.110). Estos sitios casi siempre poseen arquitectura en pie, rodeados de por lo menos tres murallas defensivas. Hemos reconocido dos tipos de pukaras: mayores, caracterizadas por una población residente y arquitectura de muros ciclópea; y menores (Fig.12), caracterizadas por unos cuantos restos de artefactos y arquitectónicos y un área de murallas mucho más pequeña.

 

TIPO 6 - Sitios dispersos construídos en terreno llano generalmente cerca del Lago o en las regiones de puna. Estos sitios son, inevitablemente, conglomerados de artefactos. Hay una ausencia de cualquier evidencia de terrazamiento doméstico u otras construcciones. En algunos casos estos sitios pudieron ser sitios tipo 2 que fueron destruídos, o pudieran representar ocupaciones muy ligeras u ocasionales. En por lo menos un caso, un taller lítico se clasificó como un sitio tipo 6. Los sitios tipo 6 son raros en la región, representando un pequeño porcentaje de los sitios habitacionales en el survey.

 

TIPO 7 - Sitios grandes urbanizados. Estos sitios son raros y se refieren principalmente a las concentraciones grandes y extendidas de poblaciones típicas de los Períodos Horizonte Tardío y Colonial Temprano en lugares tales como Juli y Pomata. Una absoluta definición del término "urbano" sigue siendo un objetivo elusivo. Por un lado, sitios tales como Pucara, en el extremo norte de la región del Titicaca, son considerados como urbanos (Rowe, 1963); por el otro lado, algunos arqueólogos considerarían sólo sitios como Chan Chan y el Cuzco como centros urbanos andinos. Nosotros consideramos que un sitio para ser urbano debe contener un porcentaje significativo de trabajadores no agrícolas. Con esta definición, los sitios verdaderamente urbanos del tipo 7 aparecieron sólo relativamente tarde en la región Juli-Desaguadero, durante la ocupación Inca. Contenían cerca del 15% de la población total en los períodos Horizonte Tardío y Colonial Temprano (Tabla 6).

 

TIPO 8 - Cementerios. Los cementerios se encuentran por todo el área del survey. Las tumbas se ubican en una variedad de contextos, variando desde aquellos aislados de las áreas habitacionales a grandes cementerios con múltiples tipos de tumbas. Hay varios tipos de tumbas en la región Juli-Desaguadero:

 

 

a) Tumbas Cista o de Caja - Las tumbas cista son construcciones completamente bajo tierra. Varían en tamaño, de pozos poco profundos a cajas de 1 metro de profundidad. El diámetro de sus bocas son alrededor de 35-50 cm., aunque algunas son más grandes. Las tumbas cistas parecen ser el tipo de tumbas más comunes en el área de estudio. La mayoría de estas tumbas están alineadas con piedras, pero éstas no están hechas excepcionalmente. Basadas en su tamaño y en los restos humanos desperdigados en la superficie, las tumbas cista bajo la superficie raramente contienen más de dos individuos, y generalmente contienen sólo uno. Las tumbas cista raramente se encuentran aisladas; se ubican en áreas de cementerio agregadas muy cerca de los sitios habitacionales.

 

 

b) Tumbas Cista con Bloques - (Fig. 13) Estas son construcciones sobre el nivel del suelo, descritas por primera vez por Tschopik (1946, p.19). Todas se fechan post-Tiwanaku. Las cistas con bloques son cistas o tumbas en caja con un anillo de bloques de piedra en la superficie. Estos bloques son grandes y sin cantear, seleccionados por su tamaño más o menos uniforme. Los bloques se plantan alrededor de la tumba en un diámetro promedio de 1 m. En algunos casos la depresión bajo tierra es muy pequeña, tal vez sólo de 20 cm. o más. En otros casos hay una caja un tanto profunda con bloques que la circundan. Hay evidencia en nuestro survey de que en algunos casos los bloques fueron saqueados de sitios Tiwanaku y Formativo Superiores para ser usados más tarde en la construcción de tumbas. Como las tumbas cista, las tumbas cista con bloques se encuentran generalmente en conjuntos, en cementerios cerca de los sitios habitacionales.

 

Las tumbas cista con bloques difieren fundamentalmente de las tumbas cistas en que aquellas contienen múltiples enterramientos. Parecen funcionar de un modo similar a las chulpas; son usadas para enterramientos de un gran número de personas y son visibles desde la superficie. Como las chulpas, las cistas con bloques son más unos "mausoleos" para grupos corporados, probablemente familias extensas.

 

 

c) Chulpas o Tumbas Totalmente Sobre la Superficie (Hyslop, 1977) -El término chulpa aparece en Bertonio como un "entierro o seron donde metian sus defuntos" (1956 [1612], Tomo II, p.92). Sin embargo, un término mucho más común en su diccionario es Amaya uta, definida como un "Enterramiento al modo antiguo" (Bertonio, 1956 [1612], Tomo I, p.218), o una "Sepultura como casa sobre la tierra" (Bertonio, 1956 [1612], Tomo I, p.430). El término Amaya uta literalmente se traduce como "casa del alma". Continuamos usando el término chulpa porque está profundamente enraizada en la literatura científica.

 

Hyslop (1977) describió varios tipos de chulpas que descubrimos en nuestro survey. Publicó descripciones de diversos tipos de chulpas, como "adobe", "estilo iglú", de estilo pirca, estilos de aparejo "Inca", etc. Hyslop también proporcionó una tipología cronológica de las chulpas, sugiriendo que aquellas chulpas de estilo iglú "rústicas" y del estilo pirca eran más tempranas, y que las chulpas grandes con aparejo de estilo "Inca" eran tardías. Hyslop (1977, p.154) argumentó que la construcción de las chulpa comenzó en el Período Altiplano, una conclusión que fué corroborada con nuestros datos del survey.

 

La mayoría de las tumbas chulpa en la Hoya del Titicaca han sido destruídas a través de siglos de saqueo. Una obscura referencia del naturalista europeo Marqués de Nadaillac sugiere que las chulpas fueron alguna vez mucho más comunes que hoy. Cerca de Acora, por ejemplo, él afirma que : "Un llano amplio está cubierto con piedras colocadas erguidas ... de modo que las torres o chulpas mezcladas con los megalitos, cubren todo el llano de Acora" (Nadaillac, 1969 [1885], p.424). Hoy, aparte de las chulpas grandes de piedras canteadas en las laderas en las afueras del pueblo, hay poca evidencia de chulpas en la región alrededor de Acora. Nadaillac continúa diciendo que "en todas partes éstas [las chulpas] forman uno de los rasgos característicos del paisaje" (1969 [1885], p.426).

 

Las chulpas se encuentran con frecuencia aisladas de las áreas habitacionales en las cimas o en las laderas de las colinas, encima de los cerros, y a lo largo de los caminos o senderos. La significación de estos restos todavía tiene que ser profundamente investigada.

 

 

d) Tumbas Intrusivas en el Tipo 2 Montículos en la Pampa o Amontonamiento de Piedras - Los montículos abandonados de la pampa fueron lugares convenientes para enterramientos. Varios amontonamientos de piedras tienen también tumbas en su interior, de modo similar a las tumbas intrusivas en los montículos artificiales. Los enterramientos tienden a ser tumbas cistas o cistas con bloques aislados.

 

TIPO 9 - Petroglifos. Varios petroglifos se encontraron por toda el área de estudio. Generalmente éstos estan asociados con sitios habitacionales y se incluyen en la descripción de los sitios.

 

TIPO 10 - Campos elevados. Los campos elevados se reportan como un sitio tipo diferente aunque no se registraron en el survey como sitios separados,

 

TIPO 11 - Cuevas y abrigos rocosos. Las cuevas y los abrigos rocosos son raros cerca al lago pero son más comunes sobre los 4200 m.s.n.m. Dado que el mayor volúmen de nuestra área del survey quedaba cerca al Lago, donde hay pocas formaciones geológicas con abrigos rocosos, los sitios tipo 11 no son comunes.

 

TIPO 12 - Misceláneos. Esta categoría incluye cortes de caminos, fuentes de arcilla, apachetas, agrupamientos líticos, sitios disturbados, etc.

 

 

 

TIPOS DE CERAMICA EN LA REGION JULI-DESAGUADERO

 

Período Formativo Temprano

 

En toda el área de estudio, hubo un tipo de cerámica diagnóstico del Período Formativo Temprano definido como el tipo "Pasiri". El tipo Pasiri (Figs. 14, 15) se identifica por las características de su pasta y por el tratamiento superficial. Esta cerámica está pobremente coccionada, sin engobe, y tiene inclusiones fuertes de fibra y arena. No hay vasijas completas, tampoco se tienen muchos bordes. Los pocos bordes recolectados parecen proceder de ollas de cuello engrosado, ligeramente evertidas, y de jarras ligeramente más delgadas.

 

La posición cronológica precisa de este tipo de cerámica permanece problemática porque hay una pobre asociación estratigráfica en las excavaciones en nuestros sitios. -sin embargo, algunas observaciones de colecciones superficiales sugieren que este tipo cerámico es el más antiguo hasta ahora definido en el área de estudio. Primero, este tipo cerámico no está ampliamente distribuído. Se lo encuentró en sólo diez sitios en la región de survey intensivo (022, 113, 158, 210, 212, 282, 321, 342, 422 y en 457) y en un sitio en las áreas de reconocimiento (Tacapisi). De estos once sitios, por lo menos seis tienen ocupaciones Arcaicas Tardías. De hecho, en cada sitio multicomponente Arcaico Tardío, también existe cerámica Pasiri, un hecho que sugiere que este tipo cerámico es un tanto temprano.

 

El análisis de la asamblea cerámica de Tumatumani apoya la ubicación cronológica de la asamblea Pasiri. Después de haber analizado varios miles de fragmentos no se encontró cerámica diagnóstica Pasiri. Esto es significativo, porque Tumatumani tiene un componente importante de Sillumocco Temprano y representa una enorme muestra. Estos datos sugieren que el tipo Pasiri no es un subconjunto pobremente coccinado de la cerámica con temperante de fibras del Formativo Medio sino un tipo distinto cronológicamente. En efecto, el tipo cerámico Pasiri no se le encuentra en la mayoría de los sitios que se fechan en el Formativo Medio. En ningún caso encontramos un componente Arcaico Tardío y Formativo Medio sin cerámica Pasiri, pero fué muy común encontrar sitios del Formativo Medio sin cerámica Pasiri. En otras palabras, el tipo cerámico Pasiri se encuentra consistentemente en sitios Formativo Medio sólo si existe una ocupación del Arcaico Tardío, pero hay muchos sitios con ocupaciones del Formativo Medio sin cerámica Pasiri.

 

Finalmente, la distribución de asentamientos de los sitios Pasiri es consistente con los modelos de las ocupaciones del Arcaico Tardío/Formativo Temprano en el área (ver la discusión acerca de los patrones de asentamiento, más abajo, pgs. ****). Los sitios son más o menos de una distribución pareja sobre el paisaje, cerca del Lago. Hay un conjunto de sitios Pasiri en el área de Moyopampa, una pampa que pudo haber sido particularmente rica en recursos comparada con el resto del área del survey intensivo. En otras palabras, la distribución de los sitios definidos sobre la base de la cerámica Pasiri es consistente con el modelo de asentamientos en aldeas tempranas a partir de un modo de vida totalamente Arcaico Tardío. Esta observación apoya asimismo, indirectamente, la validez de la categoría del tipo cerámico Pasiri.

 

 

 

Período Formativo Medio.

 

Los tipos cerámicos del Período Formativo Medio y Superior en el área de Juli se denominan Sillumocco Temprano y Tardío, respectivamente. Los períodos Sillumocco Temprano y Tardío cubren de lejos la mayor parte del tiempo absoluto de cualquier región. El Sillumocco Temprano comienza alrededor del 800 a.C. y el Sillumocco Tardío termina alrededor del 400 d.C. con un lapso de 1200 años. Del mismo modo, los períodos Sillumocco Temprano y Tardío se caracterizan por uno de los más intensos cambios culturales en la región del Titicaca. Como resultado, los dos períodos exhiben la más grande variedad de tipos de cerámica, como se representa en la siguiente tipología.

 

El término Sillumocco se creó, por lo menos desde el punto de vista cerámico, por la asamblea cerámica de los sitios Sillumocco que muestra suficiente variación local como para hacer difícil el equipararla directamente con cualquier secuencia previamente definida (Stanish y Steadman, 1994). Las cerámicas Sillumocco son, con toda claridad, productos locales y son lo suficientemente diferentes como para merituar su propia designación cultural.

 

Definimos la división entre Sillumocco Temprano y Tardío basados en un cambio de una asamblea de temperante predominantemente de fibra a una asamblea de temperante predominantemente sin fibra en los alrededores del 200 a.C. (Steadman, en Stanish y Steadman, 1994). La división esta sujeta a revisión futura porque no conocemos el grado en el cual se sobreponían las tradiciones del temperante de fibra y el sin fibra. Claramente, en efecto existe una yuxtaposición, tal vez de alrededor de 200 a 300 años, pero el grueso de la cerámica, particularmente de ceramios utilitarios, muestran un cambio en la composición de la pasta. La transición entre el Sillumocco Temprano y el Tardío se cree sea contemporánea con el final de Chiripa Mamani y el comienzo del Tiwanaku I. Otra vez, esto debe permanecer tentativo porque no sabemos si existe una correlación precisa entre las secuencias de área Juli-Desaguadero y Bolivia. Vemos el comienzo de Tiwanaku I como lo reporta más tarde fundamentalmente Ponce Sanguines (1981, p.137), quien sugirió una fecha de 1560 a.C. basado en un fechado radiocarbónico. Nosotros lo ubicamos alrededor del 200 a.C.

 

Hay cinco tipos cerámicos diagnóstico del período Sillumocco Temprano usados para fechar los sitios en el survey: Sillumocco Temprano Llano, Sillumocco Qaluyo Temprano Inciso, Sillumocco Qaluyu Temprano Polícromo, Sillumocco Chiripa Temprano Polícromo Inciso, y Sillumoccco Chiripa Temprano Polícromo.

 

El Sillumocco Temprano Llano es, de lejos, el diagnóstico más común en la región del survey. Es similar en pasta y acabado a la cerámica Sillumocco Temprano decorada, que se describe abajo, y a la cerámica llana del sitio Chiripa (Mohr, 1966). La cerámica llana es exclusivamente manufacturada con pastas con temperante de fibra, y la gran mayoría es confeccionada localmente. Las formas incluyen ollas con cuellos cortos, ligeramente evertidos o verticales; bordes directos, redondeados o ligeramente redondeados; o bordes con un ensanchamiento interior; y algunas veces azas cinta borde-cuerpo. Las jarras tienen cuellos un tanto más largos y ligeramente evertidos, también con bordes directos, mientras que las formas de los cuencos son similares a aquellos de los ceramios decorados, ligeramente evertidos o verticales con bordes directos o engrosados. También se encuentran asas de cuerpo circulares y horizontales. La mayoría de las vasijas están bruñidas, la mayo parte de ellas a un lustre fino o medio. Las vasijas tienden a ser sin engobe. La pasta más común es una sin engobe, marrón con manchas de ollín o incompletamente oxidada. Entre los fragmentos engobados la pasta más popular es una de engobe rojo sobre una pasta marrón-rojiza incompletamente oxidada, y le sigue una con engobe marrón y marrón oscuro.

 

La cerámica Sillumocco Qaluyu Temprano Incisa se encontró en el área de Juli y es similar a aquellos ilustrados de los sitios Qaluyu (Lumbreras y Amat, 1968) y Marcavalle (Chávez, 1981). Generalmente son engobados en rojo, marrón rojizo, o marrón y están decoradas con diseños curvilíneos ejecutados en una incisión lineal ancha. Las formas incluyen cuencos ligeramente evertidos con bordes engrosados. Los especímenes generalmente están bien acabados y bruñidos en ambos lados. Las cerámicas incisas relacionadas con Qaluyu se encuentran tanto en las pastas locales con temperantes de arena o con temperantes de fibra del área de Juli y son los más comúnmente oxidados a un color marrón rojizo, o incompletamente oxidados con un núcleo oscuro.

 

La cerámica Sillumocco Qaluyu Temprano Polícroma es pintada con marrón oscuro o negro sobre una base marrón clara o crema, con variantes que tienen una base de color blanca, marrón rojiza o marrón. En aquellos especímenes en las que se preservan la sección del borde muestran que el borde mismo y el interior de las vasijas estan engobadas en rojo. Las formas de las vasijas consisten en cuencos evertidos o ligeramente evertidos con borde directo o engrosado. Los motivos decorativos incluyen elementos ajedrezados, reticulados, cheurones, y rectángulos. Las vasijas están predominantemente manufacturadas con pastas locales con temperante de arena o de fibra y más raramente con pastas extra locales con temperante de arena. Generalmente tienen un buen acabado y estan bruñidas. Este tipo cerámico es, nuevamente, muy similar a especímenes encontrados en Qaluyu (Lumbreras y Amat, 1968) y en Marcavalle (Chávez, 1980). Aunque la decoración negro sobre crema se encuentra más comunmente en Qaluyu, el borde interior engobado en rojo es un rasgo más característico de los especímenes Marcavalle. Además, la muestra de Juli incorpora alguna variación local, particularmente en la gama de colores del engobe y en la combinación de los colores.

 

La cerámica Sillumocco Chiripa Temprano Polícroma Incisa se encuentra en una variedad de combinaciones de colores, incluyendo negro y amarillo sobre rojo, negro sobre rojo, blanco sobre rojo, rojo oscuro sobre rojo, rojo oscuro y amarillo sobre rojo, y rojo sobre marrón rojizo. Las áreas de color están delineadas por una incisión fina o media, formando motivos geométricos o bloques de colores. Las formas son cuencos, en general ligeramente evertidos o verticales con bordes directos o engrosados. También se encontraron tubos o trompetas cerámicas no engobadas o engobadas en marrón con decoración incisa. Estas cerámicas estaban confeccionadas exclusivamente con pastas con temperante de fibra, tanto en la versión local y semilocal cuya fuente es desconocida. Las vasijas están en general parcialmente oxidadas y con un buen acabado. Muchos de los especímenes de este tipo encontrados en el área de Juli, particularmente aquellos con diseños negro y amarillo sobre rojo, se parecen mucho a los especímenes ilustrados del sitio Chiripa (Bennett, 1936; Mohr, 1966). Otros, especialmente aquellos con colores inusuales, representan las variaciones locales Juli o diferencias temporales en la asamblea.

 

La cerámica Sillumocco Chiripa Temprano Bícromo generalmente está pintada en crema o amarillo sobre una base roja. Nuevamente, los motivos son geométricos, incluyendo áreas de color en bloques, triángulos colgantes, y líneas en zig zag. Más raramente, se encuentran diferentes combinaciones de color, tales como negro sobre rojo o rojo sobre marrón rojizo. Las formas de las vasijas son exclusivamente cuencos con perfiles verticales, ligeramente evertidos y evertidos. Las vasijas tienen un buen acabado y son manufacturadas con las mismas pastas locales y semilocales con temperantes de fibra como la cerámica relacionada a Chiripa íncisa polícroma. Nuevamente, la mayoría de estas cerámicas son similares a los especímenes Chiripa pintados crema sobre rojo, mientras que las piezas raras o variantes se deben, con toda seguridad, a variaciones temporales o locales.

 

 

 

Período Formativo Superior

 

Se utilizaron en el análisis del survey cuatro tipos reconocibles de cerámica Sillumocco Tardío: Sillumocco Tardío Llano, Sillumocco Tardío Polícromo Inciso, Sillumocco Tardío Inciso, y Sillumocco Qeya Polícromo. La asamblea Sillumocco Tardío se caracteriza casi exclusivamente por sus ceramios utilitarios con temperante sin fibra y decorados. El uso del temperante de fibra perduró en este período sólo a escala muy limitada, y ocurre sólo en cantidades pequeñas en una de las pastas usadas para la manufactura de un número pequeño de ceramios utilitarios y en la cerámica decorada Tiwanaku IV. Podemos predecir que en el futuro se podrá subdividir el Período Sillumocco Tardío, porque es evidente que algunos de los especímenes asignados a este período tienen mayor parecido a la cerámica Tiwanaku I y algunos están más claramente relacionados a la posterior asamblea Qeya.

 

Los ceramios Sillumocco Tardío Llano en su gran mayoría tienen temperante de arena y están localmente manufacturados. Un pequeño porcentaje esta manufacturado con una pasta con temperante local de fibra o una de las pastas con temperante semilocal de arena. Los especímenes locales con temperante de arena son en su mayoría no engobados, negros, grises o marrón grises, frecuentemente de una apariencia micácea, y muy comúnmente están incompletamente bruñidos sólo en el exterior, aunque también son prominentes los acabados por trapeado. Otros colores superficiales para estos ceramios incluyen uno no engobado marrón rojizo y, menos frecuentemente, un engobe rojo o marrón claro. Las vasijas están generalmente oxidadas u oxidadas con manchas. Las formas incluyen jarras con cuellos evertidos o ligeramente evertidos y bordes llanos o en ángulo, algunas veces con aplicaciones de cintas incisas en la constricción del cuello, y cuencos evertidos o ligeramente evertidos con bordes planos, triangulares o redondeados, algunas veces embellecidos con incisiones en el borde, apéndices en los bordes o asas horizontales. También se encuentran cuencos de lados rectos y evertidos con apéndices y asas apéndices en el borde. Las formas de las bases incluyen una versión de borde engrosado, así como formas planas, anilladas o en pedestal. Los ceramios de este período manufacturados localmente con temperante de fibra son muy similares en acabado superficial, color y forma a los ceramios con temperante de arena, diferenciándose sólo en sus pastas. Los ceramios semilocales con temperante de arena se encuentran en más o menos igual número a los ceramios no engobados grises o ligéramente marrones grisáseos y a un marrón rojizo o marrón claro no engobado. Los especímenes engobados, nuevamente, son minoría y consisten generalmente de engobes rojos o marrón claros. La mayoría de estos ceramios tiene superficie trapeada, y los bruñidos se encuentran menos frecuentemente que los ceramios confeccionados localmente. Las formas de las vasijas incluyen jarras con cuellos evertidos o ligeramente evertidos y redondeados, bordes llanos o engrosados, y cuencos ligeramente evertidos con bordes redondeados. Se encuentran tanto bases llanas como anilladas. Los ceramios Sillumocco Tardío Llano exhiben tanto una similitud general como específica con los ceramios llanos Pucara (Franquemont, 1986; Chávez, 1992) y Qalasasaya (Ponce Sanguines, 1971), pero más se parecen a los ceramios Qeya llanos, especialmente aquellos procedentes de Qeya Qollu Chico (Wallace, 1957).

 

La cerámica Sillumocco Tardío Polícromo Incisa se confeccionó mayormente en una pasta semilocal con temperante de arena, aunque también se encuentran algunas muestras de pastas locales con temperante de arena. Los especímenes están decorados con rojo, rojo claro, o rosado, crema, amarillo o blanco, y negro sobre una base no engobada o en una engobada marrón clara, con áreas de color delineadas con líneas incisas finas o medianas. Los motivos son geométricos: bloques escalonados, cheurones, o rectángulos. Las vasijas están bruñidas sólo en el exterior,y el color de la cocción de la pasta es, generalmente, de un marrón claro. Las formas consisten en cuencos de bordes directos, ligeramente convexos o ligeramente evertidos. Estas cerámicas poseen similitudes a las cerámicas Pucara (Rowe y Brandel, 1971; Franquemont, 1986; Chávez, 1992) y a las cerámicas que se datan en el Período Qalasasaya de Tiwanaku (Ponce Sanguines, 1971). Sin embargo, no son directamente parecidas a ninguna de estas dos asambleas cerámicas sino que parecen ser de producción local o semilocal del área de Juli.

 

La cerámica Sillumocco Tardío Incisa consiste de ceramios no engobados o engobados de un sólo color con decoración incisa. Un grupo de estos ceramios tiene un color superficial sin engobe, gris, marrón grisáceo o negro, con un acabado trapeado o alisado. El coccionado consiste de un núcleo de la pasta oxidada marrón rojiza con bordes oscuros o ligeramente manchados. Los motivos incisos de este grupo son rectángulos agrupados, campos punteados, y cuadrados. Hay muestras con pintura post cocción roja o amarilla en las incisiones. Otros ceramios incisos son rojos o rojo claros engobados, o un marrón rojizo no engobado. Los diseños son similares a los ceramios grises: líneas paralelas, círculos dobles, triángulos agrupados, y campos punteados. Estos ceramios a veces también se encuentran con pintura post cocción roja o amarilla, y el acabado superficial es, asimismo, trapeado o alisado. Las formas consisten de cuencos de lados verticales, probabalemente también se presentan formas incensario, y formas de base anillada, sugiriendo, nuevamente, formas incensario. También se encuentran tubos o trompetas cerámicas en el grupo de engobados rojos o marrón claros. A excepción de unos cuantos especímenes de trompetas en una de las pastas semilocales con temperante de arena, todas estos ceramios Sillumocco Tardío Incisos fueron confeccionados predominantemente con pasta local con temperante de arena. Estos ceramios son cercanamente parecidos a los especímenes incisos generalmente fechados como Qeya en la secuencia Tiwanaku, tales como los ilustrados y analizados tanto por Bennett (1934) como por Wallace (1957). Especialmente el grupo de ceramios sin engobe gris, es muy similar a estos ceramios Qeya, particularmente aquellos encontrados en Qeya Qollu Chico, especialmente por su color superficial gris y por sus motivos. Al contrario, las piezas engobadas en rojo y marrón claro, muestran las más cercanas similitudes a los especímenes del norte de la hoya analizados por Chávez (1985) y también adscritos por élla a Qeya o al Período Tiwanaku Temprano.

 

Los fragmentos pintados Sillumocco Qeya Tardío Polícromo, muy similares a aquellos del Período Qeya en el área Tiwanaku (Bennet, 1934; Wallace, Bermann, 1957; Bermann, 1990), están decorados con líneas diagonales, triángulos, bandas de triángulos en negro y rojo sobre una base crema, blanca, marrón clara o naranja, o sobre una base no engobada marrón clara. Las superficies exteriores por lo general están bruñidas y el interior trapeadas. Las formas de las vasijas incluyen botellas y cuencos o copas ligeramente evertidas. Se encuentran dos grupos de pastas diferentes en los ceramios Qeya Polícromo. Uno, que consiste generalemente de pastas locales con temperante de arena, tiene un color de cocción marrón clara y engobe grueso. El otro tiene engobe más fino y un contorno superficial más suave; fué manufacturado en una pasta no local que es más similar a las pastas de Tiwanaku IV y V en su textura densa bien coccionada y de color rojo naranja. Las diferencias entre estos dos grupos puede ser temporal, o pueden deberse a la variación geográfica.

 

 

 

Período Tiwanaku

 

El tipo Tiwanaku representa un estilo cerámico altamente diferenciado, definido fundamentalmente por la decoración superficial y la forma de las vasijas. Se caracteriza por el color de las decoraciones predominantemente negro sobre rojo o negro sobre naranja. También hemos descubierto Tiwanaku polícromos y decoraciones blanco y negro sobre engobe rojo o naranja. Las formas más comunes son keros y tazones. Los keros se encuentran con bandas alrededor del cuerpo o sin ellas. Los incensarios también son una forma común en las asambleas cerámicas Tiwanaku en la región. Reconocimos seis subtipos: Tiwanaku Polícromo, Tiwanaku Negro sobre Rojo, Tiwanaku Negro sobre Naranja, Tiwanaku Negro y Blanco sobre Rojo, Tiwanaku Negro y Blanco sobre Naranja, y Tiwanaku Llano.

 

La gran mayoría de la cerámica Tiwanaku en el área de Juli-Pomata podría clasificarse como Tiwanaku IV y Tiwanaku V en la tipología de Bennett-Ponce (Fig. 4). El repertorio de tipos de diseño de estos hallazgos de superficie es un tanto limitado en comparación a aquellos publicados por Bennett (1934), Ponce Sanguines (1981), y Alconini Mujica (1993) para los sitios Tiwanaju de la Región. Goldstein (1989) también encontró una variedad mucho más grande de estilos Tiwanaku en la colonia Tiwanaku de Omo en el valle de Moquegua. El engobe base típico Tiwanaku -rojo, naranaja, y marrón- se encuentra en todos los sitios. Ceramios negros pulidos (Bennett, 1934, p. 396) son muy raros, y virtualmente no se encontraron en el survey ceramios negros incisos, aunque unos pocos se encontraron en excavación en el sitio de Sillumocco-Huaquina (158). Se usaron en los diseños el negro, naranja y el blanco, generalmente como elementos de diseño independientes. Esta tardía práctica de diseño se describe en Bennett como una característica del Decadente o la fase más tardía de Tiwanaku (Bennett, 1934, p.456).

 

Los dos motivos más comunes en los materiales Tiwanaku del área de estudio son el diseño "línea ondulante perpendicular" y el patrón escalonado (Bennett, 1934, p.401). También se encuentran flamencos como motivos en el área del survey. Bennett (1934, p.402) consideró estos diseños de aves como tardíos. Algunas veces, los keros y los tazones tienen decoración interna, particularmente la común "línea ondulante perpendicular". (Bennett 1934, p.401) en el borde. Hemos encontrado muy pocos diseños típicamente Tiwanaku Clásico, tales como cóndores, cabezas trofeo, deidades de frente, etc. Sólo una pequeña fracción de las piezas mostraron evidencia de tener más de tres colores ("ceramio de dos colores" en la clasificación estilística de Bennett [1934, pp.397-398]).

 

La decoración plástica en el sub-tipo Tiwanaku Llano incluye varias caracterizadas por decoraciones de collares punteados idénticos a aquellos descritos por Bermann (1990, p.503) de Lukurmata en Bolivia. También encontramos asas de ollas o de jarras con una cruz levantada como motivo. Este motivo también se encontró en Moquegua en contextos relacionados a Tiwanaku (Stanish, 1991, p.30).

 

Es importante observar que la mayoría de las colecciones superficiales de Bennett fueron clasificadas como decadentes. Asimismo, él observó que la mayoría de su primer y segundo nivel (el más alto) también eran decadentes (Bennett, 1934, p.456). Al contrario, la vasta mayoría de sus ejemplos clásicos venían de contextos excavados. Las piezas ilustradas por Ponce Sanguines (1981) y Goldstein (1989) también vienen de excavaciones. Es posible, por consiguiente, que la ausencia de variedad de tipos de diseño en el área Juli-Desaguadero sea un problema de muestreo, en el que la mayoría de las muestras provenga de sitios superficiales. El análisis de los materiales excavados proveerán una muestra mucho mayor. Ejemplos de los tipos Tiwanaku se encuentran en las ilustraciones de la cerámica, bajo los números 121.001-3, 121.001-13, 136.001-7, 158.001-1, 208.001-7, 210.001-6, 210.001-25, 261.001-1, 261.001-3, 336.001-21, 336.001-9, 336.001-10, 396.004-3, 399.001-3, 411.001-1, 419.001-7, 419.001-13, 421.001-3, 421.001-10, 421.001-20, 421.001-27, 422.001-48, y 422.001-49.

 

 

 

Período Altiplano

 

El material diagnóstico del Período Altiplano consisten principalmente de formas de jarras, cuencos, y ollas. Hemos denominado Pucarani al ceramio más común (De la Vega, 1990). Este ceramio se fecha en el Período Altiplano y es manufacturado localmente. El análisis de la cerámica Pucarani realizado por De la Vega (1990) incluye algunas variedades decoradas y cinco pastas diferenciadas que se encuentran en cantidades en Pukara Juli. La pasta es semi-compacta, con inclusiones de cuarzo, feldespatos, pirita y arena en el temperante. Reconocemos cinco tipos: Pucarani Llano, Pucarani Negro sobre Rojo, Pucarani Negro y Blanco sobre Rojo, Pucarani Rojo sobre Naranja, Pucarani Rojo sobre Marrón, y Pucarani Negro sobre Naranja.

 

Los cuencos decorados Pucarani se caracterizan por ser vasos profundos, de paredes delgadas con decoración negra en el interior (Figs. 16-21). Los ceramios Pucarani decorados muestran algunos lazos estilísticos con Tanka Tanka Negro sobre Naranja de Hyslop, a algunos tipos Sillustani pre-Inca, y el tipo Pacajes Temprano identificados por Albarracín-Jordán y Mathews (1990) en el valle de Tiwanaku. Ejemplos de los fragmentos se encuentran en la sección de ilustraciones de la cerámica bajo los números 102.001-1, 230.001-3, y 396.003-1.

 

Un pequeño número de material diagnóstico del Período Altiplano se clasificaron como Sillustani, identificado y denominado primero por Tschopik (1946, pp.22-27) y más tarde ampliado y analizado por Julien (1982), Revilla Becerra y Uriarte P. (1985), y Stanish (1991). Usando estas definiciones, la cerámica Sillustani incluye tanto a los tipos pre-Inca como a los Inca. Los tipos pre-Inca están pobremente bruñidos en el exterior, tienen líneas negras paralelas sobre superficies rojas o marrón rojizas y tienden a tener paredes muy finas.Son muy raras en el área de investigación.

 

En el área de Desaguadero y más hacia el sur,descubrimos un tipo adicional del Período Altiplano que lo hemos denominado Kelluyo (Fig. 22). El material diagnóstico Kelluyu son formas exclusivamente de cuencos de lados rectos.Se caracterizan por los típicos diseños del Período Altiplánico: pintura linear negra pobremente ejecutada en el interior de las vasijas.

 

 

 

Período Horizonte Tardío

 

Hay varios tipos diferentes de material diagnóstico del Horizonte Tardío en las áreas de Juli-Pomata, Ccapia y Desaguadero. De lejos, la forma más común es el cuenco, siendo las botellas Inca o arybaloides también comunes. El motivo decorativo más común es el Inca Local (Figs.23-25). Este tipo cerámico es esencialmente Inca manufacturado en la Hoya del Titicaca. Por lo tanto se fecha en el Horizonte Tardío, ca. 1450-1532 d.C. Estas piezas son imitaciones de la cerámica Cuzco, siendo las formas predominantes las botellas y cuencos. En especial, el uso de motivos Cuzco y la distintiva protuberancia doble en el labio de los cuencos sirven para identificar este tipo. Julien (1983, p. 146) observa que el uso de pastas y pigmentos locales y la representación errónea de los motivos Cuzco identifican el estilo Inca Local como manufacturados localmente en el área del Titicaca. Reconocemos tres sub-tipos dentro de la asamblea Inca Local: Inca Local Llano, Inca Local Polícromo, e Inca Local Bícromo. Ejemplos del Inca Local se encuentran en las ilustraciones cerámicas, bajo los números 002.000-6, 002.000-7, 002.001-13, 002.001-6, 002.001-9, 190.001-2, 190.001-9, 190.001-12, 274.002-3, 282.001-3, 282.003-1, 286.001-3, 385.001-11, 385.001-13, 385.001-14, 385.001-15, 385.001-17, 396.005-8, 421.001-6, y 454.002-20.

 

Otro tipo Horizonte Tardío es Chucuito (Fig.26). Virtualmente todas las formas del tipo Chucuito son cuencos. Fué definido por primera vez por Tschopik (1946, pp.27-31) como dos ceramios relacionados: -Chucuito Polícromo y Chucuito Negro sobre Rojo. Los motivos decorativos dominantes incluyen diseños de animales y plantas con menos diseños humanos, insectos y geométricos. La cerámica Chucuito en el área Juli-Pomata estan manufacturados localmente. Tschopik (1946, p.27) observó que las pastas Chucuito tienen una textura fina y tienden a ser de color rosado o rojo claro. Tienen temperante de arena, con inclusiones ocasionales de mica. Ejemplos del tipo Chucuito se encuentran en las ilustraciones de la cerámica, bajo los números 002.001-8, 002.001-10, 002.001-6, 13.001-33, 37.001-1, 70.001-7, 70.001-13, 78.001-1, 114.001-1, 121.001-3, 175.003-2, 193.001-7, 205.001-1, 221.001-5, 226.004-12, 227.001-3, 230.001-2, 230.001-3, 273.001-1, 274.002-3, 282.001-1, 282.003-1, 282.001-6, 286.001-1, 306.001-10, 385.001-10, 385.001-11, 385.001-18, 396.005-8, 449.001-1, 449.001-7, 449.001-12, y 454.002-11.

 

Pacajes es un tipo Horizonte Tardío más común en el área Desaguadero que fué reportado por primera vez en detalle por Rydén (1957, pp. 235-238) a partir de varios sitios en Bolivia (Fig.27). Albarracín-Jordán y Mathews (1990, p. 171) y Mathews (1993) se refieren a este tipo como Pacajes-Inka y le asignan un fechado Horizonte Tardío. Este tipo cerámico casi con toda certeza está asociado a la región Pacajes de la Hoya sur. La cerámica Pacajes es fácilmente reconocida por los distintivos diseños de "llamita" (y formas no relacionadas similares) en la superficie interior de los cuencos. Toda nuestra cerámica Pacajes parece fecharse en el Horizonte Tardío, dada su similitud con los cuencos Chucuito e Inca Local. La baja ocurrencia de este tipo en la región y su mayor densidad conocida hacia el sur sugieren, fuertemente, que Pacajes es una importación exótica en el área Juli-Pomata. Con una excepción, todos los ejemplos Pacaje del estudio Juli-Desaguadero tienen la forma de cuencos. Ejemplos del tipo Pacajes se encuentran en las ilustraciones cerámicas, bajo los números 002.001-7, 145.001-2, 221.001-5, 385.001-10, 385.001-18 y 454.002-14.

 

Los tipos Sillustani se encuentran tanto en contextos Altiplano y Horizonte Tardío, determinados por excavación estratigráfica y por el análisis estilístico (Julien, 1983, pp. 116-125; Stanish, 1991, pp. 13-14. Los tipos Sillustani del Horizonte Tardío son relativamente fáciles de distinguir por sus labios más gruesos, formas de cuencos menos profundas, mejor bruñido exterior, y diseño de motivos más elaborados. El tipo Horizonte Tardío Sillustani fué también identificado y denominado por primera vez por Tschopik (1946, pp.22-27) y más tarde analizado por Julien (1982), Revilla Becerra y Uriarte P. (1985), y Stanish (1991). En cuanto a los tipos pre-Inca, virtualmente todos los Sillustani diagnóstico son cuencos. La principal característica que define el tipo Sillustani es el conjunto de líneas paralelas a lo largo del borde interior de los cuencos bruñidos o pulidos. Tschopik sugirió cuatro "ceramios" dentro de la "serie" Sillustani: Sillustani Polícromo, Sillustani Marrón sobre Crema, Sillustani Negro sobre Rojo, y Sillustani Negro y Blanco sobre Rojo. No hemos encontrado en el área Juli Pomata ningún Polícromo (con una excepción que fue clasificada como probable Chucuito Polícromo) o Negro y Blanco sobre Rojo y por lo tanto no lo incluímos en nuestra tipología. Hemos definido un sub tipo adicional, Sillustani Negro sobre Naranja. Basado en características de pasta; se hipotetiza que Sillustani Marrón sobre Crema sea una importación al área Juli-Pomata, mientras que Negro sobre Naranja y Negro sobre Rojo son, con toda seguridad, manufacturados localmente. Ejemplos del tipo Sillustani se encuentran en las ilustraciones de cerámica, bajo los números 107.001-1, 110.001-1, 288.001-7, 343.001-4, 343.001-7, 385.001-9, 396.005-8, 422.001-22, 449.001-9, 454.002-1, y 454.002-7.

 

 

 

Período Colonial Temprano

 

El material diagnóstico del Período Colonial Temprano son exclusivamente cuencos que hemos denominado Chocasuyu. La principal característica que define este tipo es un labio ligeramente evertido con una decoración negra y ocasionalmentge blanca, pobremente ejecutada. Albarracín-Jordán y Mathews (1990) encontraron tipos idénticos a los que denominaron Pacajes Tardío. También fecharon estos tipos como correspondiente al Período Colonial Temprano. Los motivos decorativos vienen en diferentes variedades, incluyendo ceramios llanos, Chocasuyu Blanco y Negro sobre Rojo, Chocasuyu Rojo y Blanco sobre Rojo/Naranja, Chocasuyu Negro sobre Rojo, Chocasuyu Rojo sobre Naranja, Chocasuyu Negro sobre Naranja, Chocasuyu Negro sobre Marrón, y tipos Chocasuyu Glaceado. Las pastas Chocasuyu tienden a ser similares a los anteriores tipos Inca Local. Basado en las similitudes de la pasta con los tipos Inca Local y Chucuito, el tipo Chocasuyu parece ser manufacturado localmente. Ejemplos del tipo Chocasuyu se encuentran en las ilustraciones de la cerámica, bajo los números 59.001-1, 94.002-2, 154.001-1, 154.001-2, 154.001-3, 169.003-3, 216.001-1, 217.001-1, 221.001-4, 224.001-2, 227.001-10, 227.001-3, 290.004-13, 396.005-5, 396.005-9, y 411.001-9.

 

 

 

PATRONES DE ASENTAMIENTO EN EL AREA DE SURVEY INTENSIVO JULI-POMATA

 

 

Patrón de Asentamiento del Período Arcaico Tardío

 

Encontramos siete sitios Arcaico Tardío en la región Juli-Pomata. La densidad de los sitios arcaicos es menor de aquella descubierta por Mark Aldenderfer en el único otro survey intensivo y sistemático realizado en el lado peruano de la región circum-Titicaca. Es posible que se nos hayan pasado algunas concentraciones líticas arcaicas. También es posible que la sedimentación cerca del lago y la ausencia de restos culturales importantes típicos de los sitios arcaicos hayan oscurecido estos sitios.

 

Cuatro de los sitios Arcaicos son concentraciones líticas con algunos artefactos diagnóstico en la superficie (Fig. 28). Dos sitios Arcaicos son abrigos rocosos con, por lo menos, algunas figuras en rojo pintadas en las paredes realizadas en el típicamente estilo Arcaico. El arte rupestre fue identificado por Aldenderfer como perteneciente a los períodos del Arcaico Tardío a Sillumocco Tardío y posiblemente Tiwanaku. Un sitio, San Bartolomé-Wiscachani (022), es un sitio Formativo Inferior y Medio con un componente del Arcaico Tardío. Los asentamientos del Período Arcaico están fuera de los objetivos de la presente investigación. No obstante, es significativo que hayamos descubierto siete sitios cerca al Lago, incluyendo el sitio complejo de San Bartolomé- Wiscachani que representa el comienzo de modos de vida sedentarios en la Hoya. Metodologías de survey intensivo diseñadas para descubrir estos sitios pre-cerámicos con toda seguridad descubrirán sitios adicionales en la región Juli-Pomata.

 

 

 

Patrón de Asentamiento del Período Formativo Temprano

 

Nuevamente, es importante el enfatizar de que la definición de Pasiri como diagnóstico cerámico es tentativo. Sin embargo asumiendo la validez de este tipo hemos identificado varios sitios Formativo Temprano en el área de estudio intensivo y uno en el area de reconocimiento Ccapia (Tacapisi). No hemos ubicado ningún sitio Formativo Temprano en el área de reconocimiento Desaguadero, aunque nuestra metodología de sitios grandes no se ajustaba para encontrar sitios tan pequeños.

 

La distribución de sitios Pasiri en el área del survey intensivo se ilustra en la Figura 29. Las características más significativas de este patrón es una generalmente pareja distribución de asentamientos a lo largo del borde del Lago, con un ligero enclaustramiento de sitios en la región de Moyopampa. La región de Moyopampa es la más rica zona ecológica en el área del survey intensivo. Esta ligera concentración de los sitios de aldeas más tempranas en la región de Moyopampa puede explicarse por una estrategia de maximización de recursos, con menos asentamientos en áreas de menores recursos.

 

La cerámica Pasiri es rara y difícil de distinguir sobre la superficie. Como resultado, usando caminatas intensivas, es imposible estimar exactamente los sitios promedio para este período. Sin embargo, en los pocos sitios con ocupaciones Formativo Temprano y sin ocupaciones tardías significativas, el tamaño promedio de los sitios es menor a 1 Ha (0.8 Ha). El tamaño promedio de sitios del posterior Formativo Medio es ligeramente más grande (0.92 Ha), de modo que es válido deducir a partir de estos datos que los sitios Pasiri en promedio no eran mayores a 1 Ha., y eran probablemente mucho más pequeños.

 

 

 

Patrón de Asentamiento del Período Formativo Medio

 

La ocupación local del Formativo Medio en la región de Juli se denomina Sillumocco Temprano. La palabra "Sillumocco" significa "colina uña" y es un topónimo local ubicado a unos cuántos kilómetros hacia el oeste de Juli. el Período Sillumocco se denominó a partir del sitio 158, denominado Huaquina-Sillumocco, un tipo 3 clásico, con una gran estructura semi-subterránea en la cumbre de la colina. El Sillumocco Temprano abarca el final del formativo Medio y el comienzo del Formativo Superior. Se fecha aproximadamente en 800-200 a.C. Se superpondría parcialmente con los períodos Qaluyu, Cusipata (Mujica, 1987), Chiripa Llusco y Mamani (Browman, 1980), y el Chiripa Medio y Tardío (Chávez, 1988, p.2). Una muestra de carbón obtenida de un relleno de construcción Sillumocco Temprano en Palermo proporcionó un fechado no calibrado de 2,810 80 años antes del presente, corroborando los fechados derivados de las comparaciones estilísticas.

 

El patrón de asentamiento Sillumocco Temprano en el área del survey Juli-Pomata se muestra en la Fig. 30. Inmediatamente es claro que el asentamiento se concentraba fuertemente en las orillas del Lago, con todo un 85% del total del área habitacional ubicado por debajo de los 4000 m. Hay tres sitios en la puna que constituye el 15% de la población. Es significativo que el conjunto más grande de sitios Sillumocco Temprano ocurra en colinas bajas, o en la periferie del sistema de campos elevados de Moyopampa. De hecho, el 41% de la población, calculada sobre el total del área habitacional, se ubicaba dentro de 1 kilómetro de las áreas de campos elevados en la totalidad del área del survey (Tabla 3).

 

Los datos del survey por lo tanto enfáticamente sugieren que la agricultura en campos elevados era un componente importante de la economía de Sillumocco Temprano. Campos elevados se encuentran también en el área de Pomata y, asimismo, se construyeron en la zona de Challapampa, hacia el oeste de Pomata, cerca de unos sitios del Formativo Medio. Además, los recursos lacustres fueron intensamente explotados, como se evidencia por una enorme cantidad de huesos de pescado en los basurales excavados de los componentes Sillumocco Temprano en Tumatumani y en Sillumocco-Huaquina.

 

En resumen, el patrón de asentamiento Sillumocco Temprano se caracteriza por una concentración de asentamientos a orillas del lago, por una ausencia de asentamientos fortificados y una concentración de una proporción importante de la población (41%) en el área de campos elevados, y por una ausencia de algún sistema formal visible de pastoreo de camélidos.

 

 

 

Patrón de Asentamiento del Período Sillumocco Tardío

 

El Período Sillumocco Tardío ocupa la última parte del Formativo Superior en el área de Juli. Es más o menos contemporáneo con Pucara Clásico, Tiwanaku I, y Qeya (Tiwanaku III). Sobre la base de comparaciones estilísticas con la cerámica de las regiones norte y del sur de la Hoya del Titicaca, el Sillumocco Tardío se fecha entre ca. 200 a.C. y 400 d.C. Un fechado C-14 de un piso inicial Sillumocco Tardío en el sitio de Palermo dió 2,180 80 años antes del presente (sin corregir), o 210 150 a.C. (corregido).

 

El Período Sillumocco Tardío se caracteriza por una pequeña reducción en el número total de sitios y un incremento en el tamaño del sitio promedio (Fig. 31, Tabla 6). El uso de la tierra en la puna fué mucho más reducido; menos del 6% del total de la población se concentró en un sitio relativamente grande (333). La conclusión obvia de estos datos acerca del asentamiento es que el incremento poblacional natural se dirigió hacia las áreas de los campos elevados, quienes con la población adicional existente tambien presionaron esta actividad económica.

 

Durante el Período Sillumocco Tardío existía una jerarquía clara en los tamaños de los sitios, con sitios variando desde los montículos tipo 2 al tipo 1 grande, Tumatumani (001) (Fig.32) y los impresionantes tipo 3 de Palermo (212) (Fig. 33) y Sillumocco-Huaquina (158) (Fig.34). Estos tres sitios en particular se caracterizan por la presencia de una arquitectura corporativa en la forma de montículos artificiales, cercos de piedra, y/o patios hundidos. Estos sitios, con toda seguridad, representan los centros de élite/ceremoniales del señorío Sillumocco Tardío. El cálculo del total del área habitacional indica que durante el Período Sillumocco Tardío más de la mitad de la población vivía o en sitios tipo 1 ó tipo 3, más de un 20% del anterior Período Sillumocco Temprano (Tabla 6).

 

Hay una fuerte continuidad entre los patrones de asentamiento Sillumocco Temprano y Tardío. La población en ambos períodos estaban concentrada a orillas del Lago, dependía en cierto grado de los campos elevados, estaba nucleada en relativamente pocos asentamientos y, en general, estaba homogéneamente distribuída sobre el paisaje a orillas del Lago. Tal vez la observación más significativa es que hubo un incremento en la población pero una reducción en el número de sitios. En otras palabras, el tamaño del sitio promedio se incrementó y las poblaciones fueron atraídas hacia un número más pequeño de sitios más grandes.

 

 

 

Patrón de Asentamiento del Período Tiwanaku

 

La ocupación Tiwanaku en la región se fecha aproximadamente en 400 a 1100 d.C. Hemos descubierto más de 40 sitios Tiwanaku en el área del survey intensivo Juli-Pomata. El patrón de asentamiento Tiwanaku se muestra en la Figura 35. Uno de los rasgos más sobresalientes del patrón de asentamiento Tiwanaku es su continuidad con el patrón Sillumocco Tardío. La ubicación de los sitios fue escencialmente la misma, favoreciendo ubicaciones a orillas del Lago y en áreas de campos elevados. Virtualmente el mismo porcentaje de la población vivió en los sitios tipo de élite en ambos períodos (Tabla 6). El tamaño de la población de los sitios promedio era muy alto, y un gran porcentaje de la misma continuó viviendo en las áreas de campos elevados.

 

Virtualmente todos los sitios principales Sillumocco Tardío continuaron siendo ocupados en el Período Tiwanaku, mientras que algunos sitios más pequeños Sillumocco Tardío fueron abandonados. Lo más significativo, nueve de diez sitios que fueron abandonados eran muy pequeños. Los tres sitios de élite/ceremoniales de Tumatumani (001), Palermo (212), y Sillumocco-Huaquina (158) continuaron siendo ocupados durante este período, y sitios como Tumucu (121) fueron fundados por primera vez por Tiwanaku, utilizando patrones arquitectónicos similares a aquellos vistos en los sitios más tempranos del Período Sillumocco Tardío.

 

Los patrones de uso de la tierra entre los períodos Sillumocco Tardío y Tiwanaku eran asimismo similares. La distribución de la población entre las tres zonas económicas -campos elevados, agricultura en terrazas y pastoreo de camélidos- continuó relativamente constante (7:2:1 vs. 6:3:1 para los períodos Sillumocco Tardío y Tiwanaku, respectivamente). Estos datos sugieren una fuerte continuidad entre los períodos Sillumocco Tardío y Tiwanaku, indicando que el estado Tiwanaku se expandió hacia un complejo sistema político y económico dominado por las poblaciones Sillumocco Tardío.

 

En resumen, el patrón de asentamiento Tiwanaku se caracteriza por un asentamiento a orillas del Lago y por la ausencia de asentamientos fortificados, muy similar al anterior patrón Sillumocco Temprano. La mayoría de los sitios de élite/ceremonial Sillumocco Tardío continuaron siendo ocupados en el Período Tiwanaku. Por lo menos uno de estos, Tumatumani, fué mejorado arquitectónicamente. En la mayoría de los aspectos, el patrón Tiwanaku fué una elaboración del patrón Sillumocco Tardío existente.

 

 

 

Patrón de Asentamiento del Período Altiplano

 

El primer gran cambio en los patrones de asentamiento en el área Juli-Pomata, después del Período Arcaico Tardío, ocurrió en el Período Altiplánico. El patrón de asentamiento del Período Altiplano se muestra en la Figura 36. Los sitios continuaron siendo construídos a orillas del Lago pero hubo una notable expansión hacia zonas más altas en la puna, particularmente siguiendo el curso de los ríos. Aunque la población no se incrementó apreciablemente, hay un incremento significativo en el número de sitios. Este es el patrón más significativo en la transición del Período Tiwanaku/Altiplano; los asentamientos nucleados de los períodos Sillumocco Tardío y Tiwanaku dieron paso a un patrón de asentamiento disperso. El tamaño promedio de los sitios decreció por un factor de tres del Período Tiwanaku al Altiplano. Asimismo, por primera vez hubo en las pampas una ocupación importante en caseríos de unidades domésticas aisladas, tal como se representan en el tipo 2, montículos pequeños, los que abundan en el Período Altiplano (Tabla 6). El porcentaje de la población que vivíq en las pampas, en unidades domésticas singulares, se incrementó por un factor de dos desde el Período Tiwanaku anterior, aún cuando el porcentaje total de la población viviendo en las áreas de campos elevados decreció dramáticamente (Tabla 6).

 

Otro rasgo prominente del patrón de asentamiento del Período Altiplano es el desarrollo de sitios fortificados en las cumbres de los cerros o pukaras (Tabla 7). Hemos localizado nueve sitios fortificados en el área del survey intensivo Juli-Pomata. Los muros de la fortificación se encuentran en el sitio complejo denominado Pukara Juli (incluyendo los sitios 003, 005, 006, y 008), en el cerro Sapacollo (019), en un cerro grande hacia el noroeste de Pomata (416), y en dos sitios grandes, Suankata (007) y Tanapaca (481), que cae justo fuera del área del survey.

 

El análisis de los datos del survey indica que hay dos tipos diferentes de sitios fortificados. Pukara Juli es tipico del primer tipo -cerros muy grandes rodeados por los menos de tres muros, con importantes restos arquitectónicos dentro y en las inmediaciones de los muros. Estos pukara principales encierran enormes áreas. Al presente, hemos identificado seis sitios en el sur y el suroeste de la Hoya del Titicaca -Pukara Juli, Tanapaca, Llaquepa, Huichajaja, Tanka Tanka, y Cerro Carajuana. Hyslop (1976) describió cuatro de estos sitios -Pukara Juli, Llaquepa, Huichajaja, y Tanka Tanka. Del mismo modo, Vásquez et al. (1935) fueron los primeros en reportar Tanka Tanka.

 

El segundo tipo de pukara se caracteriza por cerros pequeños con muros defensivos alrededor y pocos restos arquitectónicos. Estos sitios menores de refugio están construídos de un modo similar a los principales, pero son considerablemente más pequeños y mucho más numerosos (Fig. 37). Raramente tienen más de unas cuantas estructuras, y los restos de artefactos son pobres. Los datos disponibles indican que los pukaras menores no fueron ocupados permanentemente. No hubieron estructuras habitacionales permanentes, y hay poca evidencia de su uso intensivo.

 

El survey proporciona datos acerca de la distribución y frecuencia de los sitios menores de refugio y sus asentamientos contemporáneos no defendidos cerca de los refugios. Los sitios menores de refugio se distribuyen entre numerosos pueblos y caseríos no defendidos. Planteamos la hipótesis de que los pukaras principales y los pukaras menores y los sitios no defendidos componían el patrón de asentamiento del Período Altiplano. Este patrón de asentamiento es dramáticamente diferente del precedente patrón Tiwanaku y representa un cambio profundo en la organización política y económica en el Período Altiplano.

 

La distribución de tumbas sobre el nivel del suelo casi se iguala a la de los sitios habitacionales (Fig. 38). El survey no pudo descubrir ningun área importate de chulpa. Mas bien, las tumbas sobre el nivel del suelo parecen conformarse a un patrón de señalamiento territorial, como lo sugiere Hyslop en 1976. Estos datos pueden interpretarse para sugerir la formación en este período de unidades políticas-geográficas diferentes, cada una asociada con un sitio de refugio principal y posiblemente con uno o varios sitios de refugio menores. En este caso, el conjunto de sitios en el área de Juli, incluyendo el cerro de San Bartolomé, correspondería a uno de estos agrupamientos. Del mismo modo, los sitios en el área de El Molino/Challapampa compondrían otro. Este patrón es analizado en mayor detalle en la sección de análisis, en las páginas adelantadas.

 

 

 

Patrón de Asentamiento del Período Inca Expansivo

 

El patrón de asentamiento del Período Inca Expansivo se muestra en la Figura 39. De muchas maneras, la transición del Período Altiplano al Inca Expansivo es similar al cambio entre Tiwanaku y el Período Sillumocco Tardío. Esto es, la ocupación Inca no representa ningún cambio dramático desde el Período Altiplano. La diferencia es una de grado, no de especie. El tamaño de los sitios promedio es sólo ligeramente más alto que en el Período Altiplano, incrementado por la fundación de centros urbanizados grandes tales como Juli y Pomata. La clara opción de asentamiento durante el Período Inca Expansivo esta cerca del Lago. Sin embargo, el movimiento hacia la puna que comenzó en el Período Altiplano continuó en el Período Horizonte Tardío. Cerca del 14% de la población estaba viviendo sobre los 4000 m. bajo la ocupación Inca. Del mismo modo, el retiro de las áreas de campos elevados continuó, con el resultado de que el 85% de la población vivía en las áreas agrícolas con terrazas o en las tierras de pastoreo de camélidos (Tabla 3).

 

Las principales diferencias entre el Período Altiplano y el Inca Expansivo son el mayor número de sitios, el abandono de los sitios de refugio fortificados como Pukara Juli, y la fundación de varios centros políticos regionales: Juli (002), Pomata (004), y posiblemente la región Kajje. El Horizonte Tardío testificó un **"spike" en la población de la región. Extrapolando las previas tasas de crecimiento poblacional, había alrededor del doble de población durante el Horizonte Tardío de lo que se esperaba. Estos datos sugieren que las poblaciones fueron trasladadas a la región bajo el control Inca, un proceso concordante con los datos etnohistóricos de los mitimae Inca en la región (Julien, 1983).

 

Una nota final es que la ubicación de Juli y Pomata como centros políticos y religiosos Colonial Temprano parece haber estado basado en gran medida en la existencia de grandes poblaciones durante el Horizonte Tardío. Nuestros datos sugieren enfáticamente que la decisión de asentarse intensivamente en Juli y Pomata durante el Período Colonial Temprano refleja el escenario demográfico y cultural dejado por el estado Inca mucho más de lo que refleja un nuevo orden administrativo impuesto por las autoridades españolas.

 

 

 

Patrón de Asentamiento Colonial Temprano

 

El patrón de asentamiento durante el Período Colonial Temprano en el área del survey Juli-Pomata es muy similar a aquel del Horizonte Tardío. Hay menos sitios en total, y la población absoluta es menor, pero la distribución de los asentamientos es aproximadamente la misma que en el Horizonte Tardío. Los tamaños promedio de los sitios y las distribución general de la población fueron muy similares a aquellos del Horizonte Tardío (Tablas 3 y 6). Interesante de anotar es que la más alta densidad de asentamientos en la puna está en el Período Colonial Temprano (25% de la población, como se ve en la Tabla 3), sugiriendo una muy alta dependencia del pastoreo de camélidos durante este tiempo. El importante número de sitios Coloniales Tempranos en la puna también puede ayudar a explicar la ubicación de la impresionante iglesia Colonial Temprana en el sitio de Lundayani (009).

 

TENDENCIAS POBLACIONALES EN EL AREA DE SURVEY INTENSIVO DE JULI-POMATA

 

Las tendencias tendencias poblacionales en la región proveen un índice excelente de la historia del asentamiento del la región sur occidental del Titicaca. Los cálculos del tamaño de la población a partir de datos de los asentamientos es uno de los problemas más difíciles y controverciales en arqueología hoy (e.g. Parson et al., 1982, pp. 69-70). Creemos que los cálculos del tamaño total de los sitios proveen un indicador razonable del tamaño de la población. Para la zona del survey intensivo, podemos proveer una caracterización exacta de la historia poblacional en los períodos prehistóricos e históricos tempranos.

 

La Figura 40 es un gráfico del crecimiento poblacional en el área usando diferentes métodos de corrección. Los datos en bruto se expresan como el área habitacional total en hectáreas por período. Esta base de datos fue corregida para el lapso de un período de tiempo, vida promedio de una unidad doméstica de 60 a 90 años, las densidades diferenciales de los sitios nucleados con incrementos poblacionales de 20% a 40%, y las combinaciones entre estos factores. En casi todos los casos, la forma del gráfico es la misma. En otras palabras, los datos parecen ser altamente poderosos en el sentido que aún con correcciones extremas con una variedad de factores, todas las curvas permanecen similares. La curva contínua del Período Sillumocco Temprano hasta el Período Altiplano sugiere que la investigación futura podría dividir la secuencia en períodos de tiempo más finos sin alterar la curva. Además apoya nuestros fechados de los sitios y corrobora nuestra cronología cerámica, aún con los períodos relativamente largos los que, desafortunadamente nos vimos forzados a usar al presente.

 

La curva poblacional en la zona del survey intensivo es extremadamente importante para entender los desarrollos culturales prehistóricos en la región como un todo. La tasa de crecimiento indica un crecimiento poblacional uniforme desde la ocupación más temprana hasta el Período Altiplano, con un notable pico de crecimiento en el Período Inca Expansivo y una caída definitiva durante el Período Colonial Temprano. Las poblaciones iniciales agrícolas estuvieron dispersas y ubicadas a orillas del Lago. La población continuó creciendo en los subsiguientes períodos Formativo Superior y Tiwanaku. Durante el Período Altiplano, hubo una ligera nivelación en los niveles de población, pero no un cambio dramático en los niveles totales en comparación con los períodos precedentes. Sólo durante el Período Inca podemos detectar un incremento sustancial en la población, muy por encima del esperado, a partir de un crecimiento poblacional normal.

 

 

 

 

SITIOS PRINCIPALES EN EL AREA DEL SURVEY INTENSIVO

JULI-POMATA

 

 

Aceruni Amaya (375)

 

Este cementerio consiste de por lo menos once chulpas de piedra rústica que se encuentran en las laderas de un cerro cerca a Chatuma Pampa. Estas chulpas datan de los períodos Altiplano y Horizonte Tardío. El sitio esta ubicado en la comunidad de Huacani. El área mide aproximadamente 200 x 100 m. Estas chulpas estan bien conservadas, y algunas son de hasta 3.0 m. de alto. La mayoría son circulares y varían en diámetro desde los 2.0 a los 4.0 m. Una chulpa es de forma cuadrangular con 2.5 m. de lado. Una chulpa tiene dos serpientes como motivos en bajo relieve. Esta zona representa en el área de survey uno de los principales cementerios chulpa del Período Altiplano y Horizonte Tardío. Fué reportado por primera vez por H. Tschopik en su informe de 1951 (p. 506).

 

 

 

Altarani-Bebedero (457) (Figs. 41-44)

 

Este sitio consiste en la totalidad del afloramiento Bebedero, con una plataforma artificial adyacente en el lado sudeste. La plataforma queda algunos metros sobre la pampa, y es difícil el determinar sin excavaciones cuánto de él es artificial o si son formas alteradas naturalmente. Existe también el famoso nicho esculpido en una de las paredes del afloramiento rocoso. Las densidades de cerámica en el sitio son un tanto altas.

 

El Bebedero es un afloramiento rocoso que es único en el área del survey, con ocupaciones Arcaico Tardío, Pasiri, Sillumocco Temprano, Sillumocco Tardío, Tiwanaku, Altiplano, e Inca. Consiste de una serie de terrazas domésticas construídas en los estratos geológicos inclinados verticales. Las terrazas no tienen ninguna arquitectura sobreviviente que sea visible hoy en día. Sin embargo, las densidades de los artefactos son muy altas en algunas de las terrazas, posiblemente como resultado de un proceso de re-deposición secundaria. Este sitio es imposible de clasificarse dadas sus características geológicas únicas. La mayoría de las áreas domésticas pudieron haber estado en las terrazas artificiales. La formación tiene por lo menos 2 Km. de largo y hemos realizado el survey en la mitad superior. Hay bolsones de restos de artefactos a través de este afloramiento de rocas.

 

Altarani fué descubierto por primera vez por Hyslop (1976, p.352; 1977, p.161). Su descripción coincide con nuestras observaciones durante el survey, con la excepción que nosotros hemos incuído la totalidad del afloramiento rocoso Bebedero con la plataforma y el nicho esculpido como un sitio. Se describe mejor el esculpido como un pequeño trapezoide invertido o un nicho en forma de T dentro de una figura en U invertida y cuadrada. Su forma es geométrica. El esculpido es de cerca de 7 m. de altura y 14 m. de ancho. El esculpido no está acabado, lo que sugiere que el sitio fué abandonado durante la preparación de este nicho. Esto se evidencia por la sección incompleta que flanquea el lado norte de la cara. Si el nicho fue de construcción Inca, es posible que los arquitectos Inca hayan abandonado su trabajo al momento de la conquista española. Hyslop (1977, p.161) argumentó que el nicho representaba la fachada de una chulpa esculpida, construída en el Período Altiplano. Nosotros creemos que dicha suposición no tiene apoyo, que el esculpido puede estar asociado con el tallado en la roca en el extremo norte del sitio, construído en un estilo supuestamente Inca. Por supuesto que hay una ocupación Inca del sitio. Las hipótesis alternativas incluyen aquella de Hyslop (1977), o que el esculpido se completó durante el Período Tiwanaku o Sillumocco Tardío, las principales ocupaciones del área de la plataforma del sitio. Hyslop mismo observa que la "entrada tiene una forma de T reminicente de un motivo escultural Tiwanaku" (Hyslop, 1977, pp. 161-162).

 

 

 

Chinchin Jalave (017)

 

Ubicado en el extremo norte de la península de San Bartolomé, Chinchin Jalave tiene una de las vistas más espectaculares del Lago y un una vista panorámica de la cordillera boliviana y la Isla del Sol. Hoy, el sitio está compuesto de una serie de terrazas agrícolas bajas que siguen las, relativamente, suaves cotas del cerro. El área hoy está virtualmente deshabitado. Algunas (por lo menos tres) tumbas cista con bloques se encontraron en el sitio. También hay unas pilas de rocas que pudieron haber sido contruídas sobre chulpas caídas o tumbas cistas con bloques. Este es un sitio disperso con muy poca densidad de artefactos. Chinchin Jalave probablemente representa varios caseríos o unidades domésticas individuales que emigraron por generaciones. No hay, hoy, arquitectura visible en el sitio.

 

 

 

Chukusuyu (137)

 

Este sitio incluye las terrazas domésticas, con una concentración relativamente alta de artefactos en la superficie desde el período Formativo Medio hasta el Inca. Está muy cerca al Lago y hay totora en la orilla. El sitio fué originalmente descubierto por Hyslop (1976, p.373). El lo describió como un área habitacional de cerca de 2 Ha. con dos chulpas iglú y una tumba cista con bloques. Nuestra metodología reconoció cuatro sitios separados (127, 133, 136, 137) que Hyslop (1976) había juntado como un sólo sitio. No hemos ubicado ninguna de las chulpas. Parecería que estas han sido niveladas para la actividad agrícola desde el survey de Hyslop (1976). También es posible que las piedras de superficie en el área hayan sido utilizadas para la construcción de la carretera a mediados de 1980.

 

Hyslop observó que el nombre del sitio Chukusuyu estaba mencionado en la Visita de Garci Diez (1964 [1567]) como parte de una subdivisión de Juli. El sugirió que el sitio que encontró era ese asentamiento documentado históricamente. Nuestro survey localizó un importante número de asentamientos Horizonte Tardío en o cerca de la península de Chukusuyu, cualquiera de los cuales podría ser, razonablemente, la comunidad Chukusuyu mencionada en la Visita.

 

 

 

Hanco Vilque (333)

 

El sitio tiene ocupaciones incluyendo los períodos Sillumocco Temprano, Sillumocco Tardío, Tiwanaku, y Altiplano. Se ubica a 4100 m.s.n.m. Hanco Vilque es el sitio más alto pre-Altiplano en el área del survey intensivo. Mide aproximadamente 150 x 150 m. El sitio consiste de por lo menos cuatro grandes (aproximadamente 15 x 50 m.) terrazas artificiales que descienden hasta un conjunto de estructuras circulares. Estas estructuras circulares miden aproximadamente 20 m. de diámetro. Asociada a esta área habitacional hay por lo menos dos áreas separadas de cementerios. En un área de cementerio hay por lo menos diez tumbas cista que miden un promedio de 0.60 a 1.20 m. de diámetro. Se hizo una colección superficial separada de esta área, y encontramos sólamente cerámica Tiwanaku. Hay también una chulpa única, circular, de 1.20 m. de diámetro construída con piedras sin tallar. No hemos descubierto artefactos cerámicos asociados a la chulpa.

 

Este sitio es significativo porque esta ubicado en la zona ecológica de la puna. Las estructuras grandes redondas con toda seguridad datan de la última ocupación importante del sitio, el Período Altiplano. La forma redondeada de las estructuras es consistente con similares residencias domésticas mayores de los sitios del Período Altiplano. Hanco Vilque representaba un sitio de pastoreo de altura de los períodos Sillumocco Temprano hasta Altiplano.

 

 

 

Huaquina (210)

 

Este es un sitio de montículo tipo 1 caracterizado por un montículo plataforma grande con por lo menos tres montículos en la cumbre. El sitio está en el área de la pampa que se ven en la Figura 45. El área del montículo propio mide aproximadamente 50 x 50 m., con desparramamientos de artefactos asociados que se extienden en un área por encima de los 100 x 150 m. Con unas 1.5 Ha. Huaquina sería sólo un tercio del tamaño de Tumatumani (001). Sin embargo, como en Tumatumani, en el sitio hay evidencia de refinada arquitectura corporativa en la forma de piedras labradas en la superficie. También hay una gran sección hundida encima del montículo que podría representar un patio semisubterráneo hundido. A diferencia de Tumatumani, hay en el sitio ocupación del Período Pasiri.

 

Hay un pozo excavado en el borde del montículo que muestra unos 1.5 a 2.0 m. de basura o sección de relleno. No fué posible raspar el lado del pozo para determinar si estaba estratificado. No hay duda que la sección expuesta era cultural. Estos niveles pueden ser similares en función al relleno de la plataforma en Tumatumani. Encontramos un fragmento de trompeta que uno de nosotros (Steadman) ha identificado como parte de una trompeta localmente manufacturada, un diagnóstico Sillumocco Tardío. También se recuperó un número elevado de artefactos líticos, con tipos de azadas o hachas similares a aquellas recuperadas en Sillumocco-Huaquina y en Tumatumani. La distribución de estos artefactos fué un tanto restringida porque era un área de gran densidad lítica y habían otras áreas con poco o ningún artefacto lítico.

 

 

 

Juli Pueblo (002) (Fig. 46)

 

El gran centro administrativo Inca de Juli Pueblo es hoy el moderno pueblo de Juli. El sitio está listado en la Visita de Garci Diez de 1567 como una cabecera principal Lupaqa en la región. Hyslop analizó el sitio en su tesis doctoral (1976). El sitio se fecha casi exclusivamente como Horizonte Tardío y Colonial Temprano. Calculamos el tamaño del sitio significativamente más grande que el cálculo de Hyslop. Basados en observaciones de cerámica en las calles y en las disturbaciones en las construcciones modernas, creemos que el sitio es de aproximadamente 20 Ha. de extensión. Se logró una gran colección de material diagnóstico de las calles de Juli. No hay piezas pre-Inka en las colecciones, con la posible excepción de dos piezas con temperante de fibra provenientes del sector sur del pueblo. Estas podrían representar una ocupación del Período Sillumocco Temprano en esta parte de Juli, pero dos fragmentos son sólo un porcentaje insuficiente del total de la colección como para asignarle al sitio una ocupación Sillumocco Temprano.

 

 

 

Kalatawiri (208)

 

Este es un sitio tipo 2, montículo, de tamaño moderado, de aproximadamente 20 x 30 m. de dimensión, se ubica en Moyopampa cerca al Río Salado. Se ocupó desde el Período Sillumocco Temprano hasta el Colonial Temprano. No es una plataforma en montículo artificialmente construído como el de Tumatumani (001) o Huaquina (210). Al contrario, representa mas bien una serie de estructuras colapsadas a lo largo de por lo menos dos milenios. El sitio es muy significativo porque contiene cerámica diagnóstico de todos los períodos en la región Juli-Pomata. No hay arquitectura percibible en el sitio. Descubrimos cerca al montículo una única roca de andesita de aproximadamente 0.40 x 1.00 m. de dimensión. La roca estaba sumamente erosionada como para determinar si hubo un labrado. Estaba ubicado en una zona de campos elevados. Este tipo de sitio es muy raro en los períodos pre-Altiplano.

 

 

 

Kollini (103)

 

Este sitio está compuesto de una serie de terrazas grandes que miden 20 x 30 a 40 x 50 m. de dimensión. Un gran muro circunda los tres lados más bajos del sitio. Fuera del muro se encuentran algunas terrazas. El muro en realidad consite de muros más pequeños rellenados con cascajo, una técnica de construcción típica de los sitios del Período Altiplano en el área. Este muro pudo, por lo tanto, haber servido para propósitos defensivos. Existen en el sitio aproximadamente de 10 1 15 chulpas circulares de piedras sin labrar y/o tumbas cista con bloques. Las chulpas tienen un diámetro promedio de 2.0 m. Este sitio, combinado con los sitios 102, 104 y 105, pueden considerarse como un asentamiento grande por lo menos durante los períodos Altiplano y Horizonte Tardío. Es posible que este complejo de asentamientos se derivaron de asentamientos tempranos Tiwanaku del sitio cercano de Tumuku (121).

 

 

 

Lundayani (009)

 

Lundayani se identificó primero por Hyslop (1976, pp.377-380)como un sitio importante del Período Inca y Colonial español. Hay algunas piedras labradas cerca de Lundayani que pueden indicar la ubicación de una fuente termal cerca de Juli (un baño Inca) mencionado por Bertonio en su diccionario como Huntto uma: "Baños que suele hauer por las punas de agua caliente" (1956 [1612], Tomo I, p.85). El sitio está ubicado entre dos quebradas. Contiene varias estructuras en pie, incluyendo unas redondas y rectangulares que llevó a Hyslop (1976) a sugerir que pudo haber sido una "reducción" de algunas poblaciones Lupaca indígenas por el estado Inca. Esto debido a que las estructuras rectangulares son típicas de la construcción Inca doméstica, mientras que las estructuras circulares eran típicas de construcción Lupaqa pre-Inca (Hyslop, 1976; Stanish et al., 1993).

 

Lundayani tal vez tiene el templo cristiano más temprano en la región de Juli. Está construído en un estilo clásico Colonial Temprano, con adobes y ladrillos. La importancia de Lundayani para la historia Colonial Temprana e Inca en la región de Juli no puede subestimarse.

 

 

 

Mogote (403)

 

Este importante sitio Inca tiene por lo menos 15 estructuras, pequeñas, circulares, domésticas. Las estructuras están separadas unas de otras en aproximadamente de 10 a 15 m. y varían de 2.5 a 4.0 m. en diámetro. Hay también por lo menos 3 chulpas circulares de piedras sin labrar con diámetros de aproximadamente 2.5 m. Las chulpas y las estructuras habitacionales se distinguen unas de las otras por la técnica de construcción y las características de los cimientos.

 

Este sitio es importante porque es un sitio de ocupación única del Horizonte Tardío con arquitectura doméstica que es mucho más característica del precedente Período Altiplano. Constituye, por lo tanto, una buena evidencia de que las poblaciones locales durante la ocupación Inca continuaron construyendo estructuras domésticas en un estilo local, tradicional. Esto contrastaría con sitios tales como Lundayani, donde se encontraron estructuras tanto circulares como rectangulares en el Horizonte Tardío.

 

 

 

El Molino (261)

 

El sitio de El Molino esta construído sobre una colina baja y amplia en la sección de El Molino de la zona de survey. Cubría un área de cerca de 1 Ha. durante el Período Tiwanaku, el principal período de ocupación de este sitio. El sitio esta cerca del Río Molino y se compone de varias terrazas bajas, domésticas. Representa un sitio tipo 4 modificado, con un conjunto de terrazas domésticas construídas en una pendiente muy ligera. Esta en una ubicación central en el área de El Molino y ha tenido una ocupación sustancial y prolongada a través de la secuencia. No hay arquitectura doméstica en pie, a excepción de las terrazas muy erosionadas y mal trabajadas. No hay evidencia de construcciones coporativas. Este sitio representa un gran asentamiento de gente común del Período Tiwanaku encontrado en el área del survey intensivo.

 

 

 

Playa Moyopampa (221)

 

Este sitio consiste de cinco montículos tipo 2, diseminados sobre un área de 2 Ha. en la zona de campos elevados de Moyopampa. Los montículos son de aproximadamente 5.0 m, de diámetro. Estos montículos se ubican hoy a cerca de 50 m. del Lago en un área sujeta a inundaciones periódicas. Hicimos colecciones separadas por cada montículo. Una observación importante de estas colecciones es que los montículos contienen una gran cantidad y variedad de artefactos de los períodos Altiplano al Horizonte Tardío. Colecciones como éstas nos garantizan que los artefactos superficiales representan materiales de la sub-superficie en la mayoría de estos montículos. Estos sitios en montículos empezaron típicamente en el Período Altiplano, aunque algunos montículos del tipo 2 contienen evidencia de ocupaciones Tiwanaku. Uno de nosotros ha argumentado que sitios tales como éstos indican un colapso gradual del sistema de campos elevados (Stanish, 1994).Los enormes y complicados sistemas de acueductos, canales y campos elevados de los períodos Tiwanaku y Formativo Superior se contrajeron durante el Período Altiplano. Estos sistemas agrícolas más pequeños se caracterizaban por unidades domésticas pequeñas, como lo representan estos montículos, que pudieron haberse ubicado cerca de pequeños lotes de campos elevados cerca del Lago y a orillas de los ríos. En otras palabras, durante el Período Altiplano, la agricultura de campos elevados fue con toda seguridad organizada a nivel de unidades domésticas o ayllu, y no a niveles mayores. Sitios tales como el 221 son típicos de este patrón de asentamiento, asociado a una organización relativamente no compleja de producción en campos elevados en la región.

 

 

 

Palermo (212) (Fig.33)

 

El sitio de Palermo se ubica directamente entre dos acueductos que nutren a los campos elevados. Es el sitio más grande de los Períodos Sillumocco Temprano, Sillumocco Tardío y Tiwanaku en el área de Juli-Pomata. En la región, es el centro del señorío Sillumocco Temprano y Tardío, similar en importancia política al sitio de Ckackachipata en el área de Chatuma (ver abajo).

 

El sitio se ubica en el lado noroeste de Pucara Juli, adyacente a una antigua hacienda que le presta el nombre al sitio. Palermo es un ejemplo clásico de un sitio tipo 3, con enormes terrazas domésticas que trepan hacia una cumbre artificialmente alterada. Hay un patio semisubterráneo en la cumbre de la colina, que mide 15 x 15 m. El patio esta alineado con piedras ligeramente canteadas. El patio contiene una portada muy similar a aquella encontrada en Lukurmata en Bolivia (Bermann, 1994) y en otros sitios de la región Titicaca, más notablemente en Incatunuhuiri.

 

Sobre el patio hundido hay un área abierta, de aproximadamente 50 x 50 m. en tamaño. Hoy, parte del mismo sirve como corral, pero numerosas piedras grandes sugieren que alguna vez fue un espacio amurallado. Se propone la hipótesis que este espacio cercado haya funcionado como un área "kalasasaya" adyacente al patio hundido. Un enorme monolito se ubica en la base del sitio, a la entrada de la hacienda. Como en otros sitios de élite comparables en la región, es probable que este monolito haya estado originalmente ubicado dentro del área del recinto o en el patio hundido. El monolito es grande, cerca de 3.5 m. de largo, y estrecho en un extremo. El tamaño del monolito sugiere un fechado Tiwanaku, pero no hay un tallado claro en los tres lados expuestos.

 

En la misma cumbre del sitio existe una pequeña cima redondeada que ha sido alterada artificialmente. La cima esta unos pocos metros por encima, y al presente no hay construcciones claras. El efecto del patio hundido, el área del recinto y esta cumbre replican el patio semisubterráneo Akapana-Kalasasaya en Tiwanaku y sugiere un patrón arquitectónico estandarizado para sitios de este período. Los mismos tres elementos arquitectónicos se encuentran en otros sitios de la región, tales como Sillumocco-Huaquina y Tumuku. Encima de esta variedad local de una "akapana" hay una chulpa circular de piedras sin cantear que obviamente es posterior en fecha a la ocupaciópn principal del sitio y puede fecharse con toda seguridad al Período Horizonte Tardío o Altiplano.

 

El área "kalasasaya" fue excavado durante la temporada de 1991. Descubrimos un relleno de construcción de alrededor de un metro debajo del piso claramente definido. Un único fechado C-14 de este relleno sub-piso proporciona 940 110 A.C. (corregido), indicando que el relleno provino de un contexto Sillumocco Temprano muy temprano. La cerámica diagnóstica de este relleno fue consistentemente fechada como Sillumocco Temprano. Un único fechado C-14 de la superficie del piso proporciona 210 150 A.C. (corregido), un fechado que cae en el comienzo del Período Sillumocco Tardío. De nuevo, la asamblea de artefactos fueron consistentes con el fechado C-14, mostrándose en estilo como Sillumocco Tardío. Sobre este piso había un nivel de basura no consolidada, una cantidad importante de materia vegetal quemada, y grandes rocas. Varios fragmentos Tiwanaku se encontraron mezclados en estos niveles superiores.

 

El episodio del quemado ocurrió durante o después del Período Sillumocco Tardío, posiblemente durante el tiempo de la ocupación Tiwanaku. Todos los rasgos en este nivel sugerían un colapso post ocupacional no intencional. El quemado puede representar un episodio violento en el cual fueron destruídas las estructuras del piso. Aunque ténues, estos datos sugieren que la ocupación Tiwanaku estuvo acompañada de la destrucción del área ceremonial existente. La principal ocupación Tiwanaku del sitio, como se evidencia por la amplia distribución de cerámica Tiwanaku, indica una re-ocupación importante del sitio.

 

Más arriba en este nivel post-piso, había un lente grueso de excrementos de camélidos, un rasgo que indica que el sitio fue utilizado como corral después de la ocupación principal representada por el piso. Esta interpretación se apoya en la existencia de un canal que corre desde el lado de Pukara Juli hasta el área del patio hundido. Este nivel con toda seguridad está asociado con las ocupaciones post-Tiwanaku del sitio.

 

Este sitio en Palermo (212) se ubica entre dos acueductos principales que se dirigen al área de campos elevados inmediatamente por debajo del sitio. Los acueductos no son usados al presente, pero uno lleva a una fuente que hoy es usada por la estación experimental agrícola patrocinada por la iglesia. La fuente es usada para proporcionar agua a toda la estación y produce grandes cantidades de agua durante todo el año. El segundo acueducto está en el otro lado del sitio. Palermo era el sitio Formativo Medio, Formativo Superior y Tiwanaku más grande de la región. Su asociación con los campos elevados enfatiza la importancia de esta técnica agrícola en la economía de estas sociedades. Palermo fué sin lugar a dudas el centro poblacional del área de Juli anterior al Período Altiplano.

 

 

 

Pampa Palermo (243)

 

Este sitio consiste de 14 montículos, la mayoría de los cuales eran típicamente montículos tipo 2; muy pocos parecen ser pilas de rocas. Los montículos contienen en la superficie cerámica del Período Altiplano y Colonial Temprano. El sitio cubre un área de alrededor 70 x 70 m. en la pampa al frente del sitio de Palermo (212). La mayoría de los montículos son redondos, aunque algunos son de forma irregular. Los montículos son altos, algunos llegando a los dos metros de altura. Como muchos otros montículos en la pampa, estas habitaciones están en una vieja área de campos elevados. Lo que es más significativo acerca de este sitio es que algunos de los montículos estan ubicados encima de las estructuras de los acueductos claramente asociados con el sitio de Palermo (212). Todos los montículos se ubican en la dirección del flujo de los acueductos, indicando que los acueductos ya estaban fuera de uso al tiempo de la ocupación de los montículos. Esta es una evidencia directa del colapso del sistema formal de la organización agrícola de campos elevados después del colapso del control Tiwanaku de esta región. Hemos observado en la superficie la existencia de implementos agrícolas, tales como azadas y astillas.

 

El sitio parece ser un pequeño poblado del Período Altiplano que estaba sobre o en el borde de una anterior zona importante de campos elevados. El sitio no contiene evidencia de una ocupación del Horizonte Tardío. Algunos fragmentos Coloniales Tempranos se recuperaron en el sitio, pero estos con seguridad provienen de tumbas intrusivas ubicadas en los mismos montículos.

 

 

 

Pueblo Pomata (004)

 

Pomata es una de las cabeceras citadas en la Visita de Garci Diez (1964[1567]). Es un importante centro poblacional del Horizonte Tardío y Colonial Temprano. Estimamos un tamaño total del sitio de aproximadamente 5 Ha. basados en la distribución de cerámica del Horizonte Tardío en las calles y en las áreas disturbadas del pueblo. Pomata fue, por lo tanto, casi cuatro veces más pequeña que Juli durante el Período Inca.

 

 

 

Pukara Juli, Sector Yacari-Tuntachawi (003) (Fig.47)

 

Yacari-Tuntachawi es un sector del complejo Pukara Juli, el enorme sitio fortificado que yace sobre el pueblo moderno de Juli. Junto con otros sitios ubicados a lo largo de la ladera del cerro, 003 representa una de varias áreas habitacionales a lo largo de la base y hacia arriba del cerro Pukara. Pukara Juli es uno de los principales sitios de refugio del Período Altiplano en la región. El sitio fue mapeado por uno de nosotros en 1988 (Frye), y se excavó una gran terraza doméstica por otro co-autor de esta monografía (De la Vega, 1990). Las excavaciones en el sitio revelaron una ocupación muy efímera. En efecto, los datos de este trabajo llevó a De la Vega a ser el primero en proponer que los pukaras grandes tales como Pukara Juli no fueron ocupados permanentemente sino que representaban refugios para los tiempos de peligro. Como se analiza más abajo, nuestro survey sugiere una ligera modificación de su hipótesis: que los pukaras grandes estaban permanentemente ocupados a lo largo de la base de los muros, con estructuras de refugios temporales más arriba. En contraste. los pukaras más pequeños, no fueron ocupados permanentemente.

 

 

 

Palluni (310)

 

Este sitio contiene algunas de las pocas colcas Inca en la zona de survey. Las colcas son clásicamente de forma rectangular, caracterizadas por un muro exterior que mide 4.0 x 12.0 m. con divisiones internas regulares. Las estructuras están remarcablemente bien conservadas. No había material cerámico cerca de la colca de Palluni. El sitio también tenía cuatro bases de chulpa de forma circular de piedras sin cantear, dos de las cuales tenían 5.0 m. de diámetro y dos que eran de 3.0 m. de diámetro.

 

 

 

Sillumocco-Huaquina (158) (Figs. 34, 48)

 

El sitio de Sillumocco-Huaquina (158) presta su nombre a la ocupación del Período Formativo Medio y Superior en la región Juli-Pomata. No es un sitio tipo en el sentido tradicional, pero Sillumocco-Huaquina es, en efecto, típico de los sitios más grandes y más impresionantes del Período Formativo Superior y Tiwanaku en la región. Los artefactos del sitio revelan una serie de ocupaciones desde por lo menos el Período Formativo Medio hasta el Período Altiplano. También se encuentran en el sitio material diagnóstico del Período Pasiri y puntas de proyectil del Arcaico Tardío.

 

Sillumocco-Huaquina es un típico sitio tipo 3, caracterizado por una colina baja con terrazas domésticas que llevan hacia arriba a una estructura cuadrada, semisubterránea en la cumbre. Esta área de "templo" con toda seguridad se fecha en los Períodos Sillumocco Tardío y Tiwanaku. La construcción semisubterránea está realizada con piedras sin cantear. Esta muy dañada, pero estimamos que mide aproximadamente 9.0 x 9.0 m. de tamaño. Como el sitio de Palermo (212) hay un área abierta más arriba que corresponde a una especie de recinto kalasasaya. El sitio parece haber sido intencionalmente reconstruído en una forma geométrica, posiblemente en la forma de una doble cruz Tiwanaku. Desafortunadamente, esto continúa como conjetura dado que una gran porción del sitio ha sido alterado con un tractor muchos años atrás por un dueño de las tierras. Sillumocco-Huaquina fué excavado por C. Chávez en la temporada de 1994. El análisis de estos datos todavía no ha sido terminado, pero los resultados preliminares indican una ocupación importante Tiwanaku, Sillumocco Tardío y Sillumocco Temprano. La excavación en una de las terrazas más altas reveló una secuencia de pisos de casa similares a aquellos descubiertos por Bermann en Lukurmata en Bolivia (Bermann, 1994). Estas excavaciones indican un enorme nivel Tiwanaku, caracterizado por una serie de reconstrucciones de estructuras, también similar al área excavada por Bermann (1994) en Lukurmata.

 

Sillumocco-Huaquina está cerca al sitio de Palermo (212). Como Palermo es un centro de élite pero considerablemente más pequeño en tamaño (3.5 Ha.). Este patrón es curioso en que parece que estos dos sitios, junto con Tumatumani y Altarani-Bebedero, constituyen un conjunto de sitios de élite/administrativos/ceremoniales alrededor de Moyopampa en los períodos Formativo Medio y Tiwanaku. Sillumocco también es importante porque está geográficamente asociada a una serie de relictos de campos elevados, como lo están los otros sitios importantes en el área de Moyopampa. Esta porción de campos elevados es regada por un canal que corre perpendicular al canalizado Río Salado y luego voltea 90 grados cortando la base de Sillumocco-Huaquina. La porción de campos elevados es evidencia excelente para la construcción de tales sistemas agrícolas durante las principales ocupaciones del sitio.

 

 

 

Takape (342)

 

Este es uno de los raros sitios Formativo Temprano y Medio sin una ocupación posterior que fue descubierta en el área del survey intensivo. El sitio está ubicado en una escarpadura baja entre dos cursos de agua: el río Chachacomani y el río Takape. El sitio se encuentra en la cumbre y los lados de la cresta entre estos dos ríos. Se caracteriza por una especie de montículo, redondo que fué producido por el colapso de las estructuras del Período Formativo Medio. La arquitectura del sitio parece haber sido muy compacta y aglutinada en planta, con un posible patio central en el centro de varias estructuras domésticas. Este sitio, como el sitio San Bartolomé-Wiscachani (022), es uno de los asentamientos Formativo Temprano y Medio del survey mejor preservados (gracias a la ausencia de ocupaciones posteriores).

 

 

 

Tiipata (118)

 

Este cementerio Colonial Temprano se ubica en una colina baja. Contiene los restos de por lo menos dos chulpas circulares de aproximadamente 3.0 m. de diámetro. Las chulpas están construídas con piedras sin labrar. Hay una base de chulpa rectangular o tumba cista con bloques que mide 1.2 m. en un lado. También hay por lo menos dos tumbas cista con aperturas de 0.6 m. de diámetro. Curiosamente, a 20 m. de distancia hay una gran concentración de líticos. Este modesto sitio es importante porque el material cerámico es virtualmente Colonial Temprano puro, aunque hay representadas una variedad de estilos de tumbas: chulpas, cistas con bloques, y cistas. También la cista rectangular con bloques o chulpa es extremadamente rara en esta área. Junto con el sitio 154, Tiipata es una evidencia excelente acerca de la preservación de formas de enterramientos indígenas en el Período Colonial Temprano.

 

 

 

Tumatumani (001) (Fig. 32)

 

Tumatumani es uno de los principales sitios Sillumocco Temprano, Sillumocco Tardío y Tiwanaku, en la región. El sitio fué excavado por el Proyecto Lupaqa en 1988 y fué descrito en detalle (Stanish y Steadman, 1994). Este es uno de los pocos sitios tipo 1 en la región del survey. Se compone de dos montículos, uno de los cuales tienen la forma de U. Al contrario, el montículo occidental se compone de dos plataformas, con terrazas que originalmente tenían una altura aproximada de 1 - 2 m. de altura. Habían dos construcciones arquitectónicas principales en la plataforma del montículo occidental durante los períodos Sillumocco Tardío y Tiwanaku. Durante el Período Sillumocco Tardío, los ocupantes construyeron las dos plataformas originales; en el Período Tiwanaku, estas plataformas se reconstruyeron por última vez. Un implemento agrícola proveniente de este sitio, típico de los azadones de la región, se puede ver en la Figura 49.

 

 

 

Tumuku (121)

 

El sitio de Tumuku es representativo de los centros administrativos y ceremoniales de élite en la región, durante los tiempos Tiwanaku (Figs. 50, 51). Rowe y Donahue (1975) mencionan un informe de un sacerdote agustino respecto al descubrimiento de una estela (ídolo) del área de Ilave-Juli. El nombre del cerro donde se reportó la estela es Tucumu. De acuerdo a Rowe y Donahue el sacerdote informó que:

 

  • En el año 1619, el padre Diego García Cuadrado...descubrió un ídolo de piedra en un cerro llamado Tucumu frente al Lago Titicaca. El ídolo medía tres y media varas de alto [por lo menos 2.80 m.] y tenía dos caras, casi como se muestra a Jano, excepto que una cara era de hombre y la otra de mujer, con dos serpientes que subían al mismo desde los pies, y en la corona un gran sapo a manera de tocado. Estuvieron adorándolo como a dios de la comida y lo tenían en un gran bloque. (Rowe y Donahue, 1975, pp.36-37)

     

  • El breve párrafo dice que el Padre Diego estaba trabajando entre la gente "bárbara" entre "Hilavi" (Ilave) y Juli. Tumuku, por supuesto, se encuentra cerca del centro Inca y Colonial Temprano más importante de la región de Juli. Es un sitio muy aparente para que se encuentre esta estela, particularmente, a la luz del hecho que nosotros descubrimos un patio hundido que probablemente fue el lugar de origen de por lo menos una estela grande como la descrita.

     

     

     

    San Bartolomé-Wiscachani (022) (Figs. 52, 53)

     

    Este sitio se encontró en una de las terrazas naturales altas ubicadas cerca de la cresta del Cerro de San Bartolomé. Se encuentra por encima del pueblo de Juli y tiene una vista impresionante del Lago. El sitio es una serie de terrazas, de por lo menos tres, que circundan un área llana, pequeña. En esta área llana hay un posible patio hundido. Este posible patio se define por la presencia de una pequeña depresión. Cerca a la depresión hay un petroglifo con un diseño cuadrado. El motivo cuadrado del diseño en el petroglifo posiblemente pueda representar el patio mismo. También hay cuatro protuberancias de piedra labradas en el sitio, algunas de las cuales se alínean con los picos de las montañas del área. Una mira toca Tokohawa cerca de Pomata y la otra se alínea con uno de los picos de la cadena del Illampu.

     

    San Bartolomé-Wiscachani es un sitio muy importante porque representa uno de los pocos sitios principales con componentes Arcaico Tardío, Pasiri, Sillumocco Temprano y Sillumocco Tardío, sin las subsecuentes ocupaciones Tiwanaku. Si la depresión es, en efecto, un patio hundido, entonces podría representar uno de los pocos ejemplos en el área de una construcción ceremonial pre-Tiwanaku que no fué alterada durante el Período Tiwanaku. La mayoría de los otros sitios en el área, tales como Tumatumani (001), Palermo (212), y Sillumocco-Huaquina (210) tienen construcciones ceremoniales, pero también tienen componentes Tiwanaku. Por consiguiente, San Bartolomé-Wiscachani puede representar una construcción corporativa muy temprana sin una reocupación Tiwanaku.

     

     

     

    Sitio sin nombre (284)

     

    Este sitio Tiwanaku, Altiplano y Colonial Temprano se ubica en las laderas bajas en el área de El Molino. Es un sitio raro, ya que es el único sitio tipo 1 que no se ubica cerca de la orilla del Lago. Tiene la forma de una pequeña U y mide sólo cerca de 15 m. en su eje largo. Los brazos de la U tienen aproximadamente 4.0 m. de largo desde la espalda del montículo. No es el producto de estructuras domésticas colapsadas sino que parecen haber sido intencionalmente construídas en esta forma. Sobre los montículos hay una serie de tumbas intrusivas. Hay doce tumbas cistas con bloques y por lo menos dos tumbas cistas. Las cistas con bloques son aproximadamente de 0.80 m. en diámetro. Este sitio puede interpretarse mejor como una construcción Tiwanaku con un uso posterior post-Tiwanaku, tanto como cementerio o como habitación. El montículo construído en esta forma es reminicente del montículo oriental en Tumatumani (001) y es extremadamente raro en el área de estudio. Desafortunadamente, el sitio está en peligro de destrucción por un proyecto de construcción de andenes en el área.

     

     

     

    Willahauci Calpa Capac (154)

     

    Este es un sitio de cementerio muy interesante ubicado en el área de Moyopampa. Corre casi perpendicular al borde del Lago en una terraza natural que se eleva casi 20 m. sobre el Lago. En la estribación de la cresta hay una gran acumulación de piedras y rocas. Dentro de esta acumulación de rocas están los restos de por lo menos una chulpa, cuatro tumbas cista con bloques y dos tumbas cista. El aspecto más sorprendente de este sitio es que de los 22 fragmentos recolectados en la superficie, 19 eran Colonial Temprano y 3 no material diagnóstico. No se encontraron fragmentos material diagnóstico de otros períodos ocupacionales. Junto con el sitio 118, este sitio es una evidencia excelente acerca de la preservación de las prácticas funerarias indígenas en el Período Colonial Temprano.

     

     

     

    Sitio sin nombre (155)

     

    El sitio sin nombre 155 se ubica a casi 60 m. del sitio 154. Como Willahauci Calpa Capac, el 155 se encuentra en una lomada baja o una colina cerca al Lago. También tiene por lo menos una chulpa circular de 2.50 m. de diámetro y por lo menos diez tumbas cista con bloques con diámetros internos entre 0.35 y 0.50 m. Este cementerio es virtualmente idéntico en ubicación topográfica y en estilos de tumbas al sitio 154. Sin embargo, a diferencia del 154 encontramos una colección de artefactos muy diferente que fechan al sitio en los períodos Inca Expansivo y Altiplano. Los datos de los sitios 154 y 155 sugieren que el uso de estilos de tumbas sobre el piso empezaron en el Período Altiplano y continuaron hasta el Período Colonial Temprano. Estos sitios proveen alguna evidencia poderosa acerca de la continuidad de las prácticas funerarias indígenas en el Período Colonial Temprano.

     

     

     

    Yacari (282)

     

    Yacari se ubica en el borde meridional del macizo del mismo nombre a 4200-4300 m.s.n.m. Existen evidencias de ocupaciones Pasiri, Sillumocco Temprano, y Horizonte Tardío. El uso Inca parece haber estado restringido a unas cuantas estructuras y algunas chulpas sugieren un área ceremonial. La ocupación Sillumocco Temprano y Pasiri es menor y se asocia con los bofedales húmedos en la pampa más abajo.

     

    La ocupación Inca se identifica por dos estructuras asociadas a una chulpa circular de 3 m. de diámetro. Las estructuras tienen 3.0 x 4.0 y 2.5 x 4.0 m. en tamaño y se construyeron con piedras sin cantear.

     

    Son notablemente diferentes a otras estructuras abandonadas en la región y con toda seguridad se fechan en tiempos pre-coloniales. La chulpa también se construyó con piedras sin cantear. Debajo de la chulpa y de las dos estructuras hay por lo menos tres terrazas domésticas con cerámica Pasiri y Sillumocco Temprano. No hay arquitectura en pie. Yacari representa una de las raras ocupaciones pre-Sillumocco Temprano en la región. Es posible que el arte en la roca de los sitios 499 y 500 este asociado con Yacari.

     

     

     

    Area de Huancani

     

    El área de Huancani (Fig. 54) es una pequeña área de pampa con relictos de campos elevados y una serie de sitios. Uno de los sitios principales es 383, que tiene importante evidencia de ocupaciones Formativo y Tiwanaku, y se extiende por cerca de 4.0 Ha. A lo largo del lado sur de la pampa de Huancani hay varias chulpas (Figs. 55, 56) que fueron primero analizadas por H. Tschopik (1951). Estas chulpas se construyeron en un estilo del Horizonte Tardío y no estan asociadas con ninguna área habitacional definitiva.

     

     

     

     

     

    Zapacollo (019) (Fig. 12)

     

    Zapacollo popularmente es conocido como el cerro "león dormido". Hay dos crestas en Zapacollo, cada una de las cuales tiene en la cumbre un santuario moderno o capilla. En la cresta del extremo norte esta el sitio 019, un pukara menor. Tiene dos o tres anillos de muros que encierran el cerro en un típico patrón de fortificación. El sitio es un típico pukara menor que funcionó como refugio temporal para las poblaciones de alrededor de la base del cerro. Al presente, no hay estructuras visibles en la superficie, y la intensidad de la ocupación fué muy baja. La idea de que el sitio funcionó estrictamente como un área ceremonial permanece como una posibilidad. En particular, los fragmentos Coloniales Tempranos pueden ser el resultado de ofrendas ceremoniales, una práctica que continúa hasta el presente.

     

     

     

    Resultados de las Areas del Reconocimiento

     

    La información de las áreas del reconocimiento son consistentes con aquellas del área del survey intensivo. Estas informaciones, por supuesto, están sezgadas hacia los sitios grandes y tempranos, y nos hemos concentrado en áreas que podían tener sitios Tiwanaku o más tempranos, en lugar de más recientes. No obstante, no hubo nada en las áreas del reconocimiento que contradijera los resultados de las áreas del survey intensivo. Las tipologías cerámicas, de tumbas, y de sitios que desarrollamos a partir de los datos del área de Juli no se alteraron con los datos del reconocimiento. Además, como en el área del survey intensivo, encontramos varios sitios Tiwanaku y Formativos y varios sitios más pequeños de todos los períodos. No encontramos ningún sitio grande Inca, un hecho que corrobora a los documentos históricos que señalan los principales sitios Inca en la región del Titicaca.

     

    Uno de los hallazgos más importantes en las áreas del reconocimiento fue el descubrimiento del sitio de Ckackachipata. Este es un importante sitio del Período Formativo Medio y Superior que cubre una enorme península que se proyecta en la parte sur del Lago en la pampa de Pomata o Chatuma. Su área fué aproximadamente de 5 -7 Ha. durante el Período Formativo Medio y cerca de 9 Ha. en el Formativo Tardío. Fué más grande que cualquier sitio contemporáneo en toda el área de estudio durante el Período Formativo Medio; su tamaño es del mismo orden de magnitud que Palermo. Interpretamos Ckackachipata como la sede de un importante señorío durante los períodos Formativo Medio y Superior en la región de Pomata-Chatuma.

     

    Esta interpretación se sustenta en la información cerámica. No condujimos un análisis intensivo de la información cerámica tal como la realizada para el sitio de Tumatumani que definió la asamblea Sillumocco Temprano y Tardío (Stanish y Steadman, 1994). Sin embargo, nuestro análisis menos intensivo de la pasta, el tratamiento superficial, y la forma de las vasijas indican un estilo intermedio entre Sillumocco Temprano y Chiripa. Hemos encontrado un porcentaje más alto de importaciones Chiripa y un número más alto de vasíjas cerámicas que eran imitaciones de los estilos Chiripa.

     

    Formulamos la hipótesis que el señorío Ckackachipata sería contemporáneo con los períodos Sillumocco Temprano y Tardío y parecería haber seguido la misma dinámica cultural general. Esto incluiría un señorío más pequeño en el Período Ckackachipata Temprano, seguido de la consolidación de una sociedad marcadamente jerarquizada en el Período Ckackachipata Tardío. El señorío controló grandes áreas de campos elevados, y hubo en la región una aparente jerarquía por tamaño de los sitios por lo menos durante el Período Ckackachipata Tardío.

     

    Por lo menos otros tres sitios descubiertos en las áreas del reconocimiento pudieron haber sido los principales centros políticos de los señoríos en los períodos Formativo Medio y Superior, similares a Palermo y Ckackachipata. Estos son Kanamarca, Amaizana China, y La Castilla; estos se describen más abajo. Cada uno de estos sitios es grande, alrededor de 10 Ha. en los períodos Formativo Tardío y/o Tiwanaku, y cada uno contiene evidencia de arquitectura corporativa. Será necesario un futuro trabajo para caracterizar adecuadamente estos señoríos.

     

    El área del reconocimiento Ccapia (Figs. 57-59) incluye el borde del Lago alrededor de la enorome montaña Ccapia que domina la parte sur de la Hoya del Titicaca. El área del reconocimiento Desaguadero se restringió al lado peruano del río, desde el pueblo de Desaguadero hasta una distancia de varios kilómetros hacia el sur. Descubrimos varios sitios importantes en ambas áreas. Los resultados de esta área del reconocimiento son constistentes con aquellos del área del survey intensivo. Esto es, encontramos una gama total de sitios y tipos de sitios en las áreas del Ccapia y Desaguadero, tal como lo hicimos en el área de Juli-Pomata. Los sitios variaban en fechados desde el Período Arcaico Tardío hasta el Período Colonial Temprano.

     

    Los datos del reconocimiento indican que las ocupaciones del Formativo Superior y Tiwanaku en estas regiones fueron aún más intensivas que en el área de Juli-Pomata. El sitio de Kanamarca, descrito más abajo, tiene los más grandes bloques canteados de todo el área de estudio. También encontramos varias estelas de piedra y bloques cortados de piedra en varios sitios Formativo Superior y Tiwanaku, incluyendo dos estelas labradas del Formativo Superior en el sitio de Caninsaya no reportadas.

     

    Los datos del reconocimiento apoyan la asociación de los sitios Formativo Superior y Tiwanaku con la agricultura en campos elevados. En particular, los sitios del área de Chatuma están adyacentes a una inmensa área de campos elevados, y hay una alta densidad de sitios del Período pre-Altiplano. Del mismo modo, el área del río Desaguadero abarca un gran número de áreas de campos elevados y tiene concomitantemente una alta densidad de asentamientos del Período Formativo Superior y Tiwanaku. Los datos también corroboran el patrón de uso intensivo del área lacustre, con una marcada disminución en los asentamientos lejos de la misma orilla del Lago.

     

    Estos datos corroboran el patrón de sitios fortificados del Período Altiplano asociados a caseríos no defensibles. Los pukaras de Calvario Pata, Huichajaja, Llaquepa, Pukara Chatuma, y Tanka Tanka, todos tienen pequeños caseríos asociados.

     

     

     

    Sitios Importantes en el Area del Reconocimiento Ccapia.

     

     

     

    Accari

     

    Este sitio está ubicado cerca del pueblo de Imicate, alejado en varios kilómetros del Lago, al pie del gran cerro Ccapia. El sitio se ubica en los abanicos aluviales de una pequeña colina llamada Vincalla Vinto, en una superficie baja y de pequeña pendiente. Hay una pequeña ocupación Formativo Medio y Superior (aproximadamente 0.25 Ha.), con una ocupación Horizonte Tardío mas grande (aproximadamente 0.50 Ha.). Este pequeño sitio es importante porque demuestra la existencia de ocupaciones tempranas alejadas de la orilla del Lago en áreas adecuadas para la agricultura. Es un pequeño caserío que con toda seguridad es representativo de muchos otros sitios similares en la región.

     

     

    Acero Phatjata (Fig. 60)

     

    El nombre del sitio significa en aymara "serpiente cortada" y se refiere a la formación geológica sobre la cual esta ubicada. Comenzando en el cerro y pukara de Huichajaja, una inmensa roca se extiende en un patrón sinuoso hacia abajo hasta el Lago. Al final de esta formación rocosa, cerca al Lago, la topografía se eleva un tanto hasta formar una pequeña colina natural. El afloramiento sobre el nivel del Lago da la impresión de una cabeza de serpiente, cortada de su cuerpo, estando este último representado por la formación rocosa que va hacia Huichajaja. El sitio está ubicado hacia el noroeste (o hacia el Lago) de la carretera de Checca Checca-Yunguyu entre los kilómetros 15 y 16.

     

    El afloramiento natural cerca al Lago le proporciona una perfecta ubicación para un sitio típico tipo 3, colina baja con terrazas domésticas, típicas del Período Formativo y Tiwanaku en la región. El área habitacional comienza cerca a la carretera moderna, y se extiende hacia la cumbre y alrededor de las laderas, y continúa hacia el área de playa. El tamaño total del sitio Acero Phatjata es cerca de 4.0 a 6.0 Ha. La cumbre del sitio se encuentra fuertemente erosionada, y está expuesta la roca madre por toda la superficie. También se presenta una disturbación importante hacia los lados sur y oriental del sitio debido a construcciones modernas. Como resultado, no hay evidencia de arquitectura corporativa.

     

    Se encontraron grandes concentraciones de cerámica en las terrazas inmediatamente por debajo de la cumbre, producto tanto de la erosión como del uso doméstico de las terrazas. Las ocupaciones principales del sitio incluyen al Formativo Medio, Formativo Superior, Tiwanaku y Horizonte Tardío. Varias casas modernas al lado del sitio, cerca de la carretera, han destruído algunas de las terrazas domésticas.

     

     

    Amaizama China

     

    Este sitio fué un grande e importante centro durante los períodos Formativo Superior y Tiwanaku. También existe en el sitio una importante ocupación en el Horizonte Tardío, y concentraciones menores de cerámica del Formativo Medio y del Período Altiplano. Amaizama China se ubica un poco más allá de 1 Km. al sur de la escuela de Isani. Queda a unos 500 m. del Lago. La basura habitacional se encontró cerca a la carretera y por la ladera hasta la cumbre, donde se concentró el área habitacional. Una quebrada separa el sitio, y existen restos habitacionales en ambos lados. El área total habitacional y ceremonial es de por lo menos 6 Ha., y puede llegar a 10 Ha.

     

    El sitio yace en una colina estrecha o espolón que corre casi perpendicularmente hacia el Lago. Existen por lo menos hacia el lado del Lago tres o cuatro terrazas domésticas bien amplias, y hay un área habitacional extensa, generalmente llana en la cumbre. Bloques cortados de andesita en la cumbre indican que hubo una construcción corporativa de algún tipo, con toda probabilidad un patio hundido y/o piedras de soporte de las terrazas canteadas. Los restos de una posible plataforma pueden detectarse en la cumbre, pero el sitio está muy disturbado. El Sr. Agustín Mamani Mamani, un propietario local, nos informó que muchos de los bloques fueron acarreados hace algunos años para construir las estructuras modernas en el pueblo de Isani.

     

     

     

    Calvario Pata

     

    Este pukara se ubica hacia el oeste de la carretera Puno-Desaguadero, entre los kilómetros 126 y 129. El sitio tiene por lo menos tres murallas grandes rodeando al alto cerro. No fué visitado pero parece ser típico de los pukaras (sitios tipo 5) que sólo se encuentran en el Período Altiplano. Como no realizamos un survey del sitio, no pudimos determinar si existían habitaciones permanentes dentro o cerca de los muros de la fortificación. Por lo tanto no pudimos confirmar si era un pukara mayor o menor.

     

     

     

    Camuna

     

    Este modesto sitio tipo 3 está ubicado en una colina baja en el kilómetro 8.5 de la carretera Checca Checca-Yunguyo. El sitio queda a unos 100 m. directamente hacia el sureste de la carretera. Camuna se caracteriza por una serie de terrazas domésticas bajas que rodean una colina baja, un patrón típico para los sitios tipo 3. Sin embargo, no existe en el sitio indicación alguna de arquitectura corporativa. El área es intensivamente trabajada como tierra agrícola, y la superficie del sitio está muy disturbada.

     

    El área habitacional de Camuna cubre cerca de 1.5 - 2.0 Ha. La principal ocupación del sitio incluye al Formativo Medio, Formativo Superior y Horizonte Tardío. No encontramos en la superficie fragmentos Tiwanaku. Como en muchos otros sitios de este tipo en la región, Camuna se ocupó principalmente en el Formativo Medio, ampliado arquitectónicamente en el Formativo Superior, y luego, subsecuentemente, abandonado, sea después de los Períodos Tiwanaku o Altiplano. El sitio fue más tarde vuelto a ocupar por poblaciones del Horizonte Tardío como un pueblo pequeño o caserío.

     

     

     

    Caninsaya (Figs. 61-63)

     

    El sitio de Caninsaya se ubica casi a 6.0 Km. del cruce de la carretera donde la carretera Zepita-Yunguyo se encuentra con la carretera Yunguyu-Yanapata. Este es un sitio tipo 3 grande y tipo 1, ubicado cerca al pueblo de Yanapata en el llano lacustre bajo y amplio. En el sitio hay dos componentes arquitectónicos distintivos: una área de laderas al oeste de la carretera que cubre cerca de 2.0 a 4.0 Ha. y una segunda área de montículo al este de la carretera que cubre unas 2.0 a 3.0 Ha. En total, el área habitacional y ceremonial del sitio abarca 4.0 y 7.0 Ha. Artefactos diagnóstico del sitio incluyen al Formativo Medio, Formativo Superior, Tiwanaku y Horizonte Tardío.

     

    Caninsaya tiene dos estelas labradas que se acomodan en la tradición Yaya-Mama definido por Chávez y Chávez (1975) (Figs. 62, 63). Los motivos incluyen una cara en estilo Chiripa Tardío y/o Medio, llamas, algunos patrones geométricos, y posibles diseños de serpientes. La estela es muy significativa en la medida que indican un centro de élite en este sitio, con seguridad contemporánea a Yanapata, Kanamarca y a otros sitios similares en este lado del área de estudio. La estela está al presente protegida por la comunidad, un hecho que con toda seguridad explica su existencia en el sitio. Es posible que sitios similares hayan tenido estelas como ésta, que han sido destruídas o movidas del lugar.

     

     

     

    Ckackachipata (Figs. 64, 65)

     

    Ckackachipata representa el sitio Formativo Medio más grande descubierto en toda el área del survey y del reconocimiento desde Santiago Chambilla hasta el Desaguadero. Virtualmente toda la península que se proyecta hacia el Lago esta cubierta de terrazas domésticas y restos de artefactos, la gran mayoría de las cuales se fechan en el Formativo Medio. Hay algunos restos del Formativo Superior, posiblemente una ligera ocupación Tiwanaku, así como una ligera muestra de cerámica del Horizonte Tardío. El tamaño total del sitio cubre por lo menos 9 Ha. de los cuales estimamos que cerca de 5 - 7 Ha. fueron ocupadas durante el Formativo Medio. Esto haría que la ocupación del Formativo Medio en Ckackachipata sea mayor que en Palermo (212) en el área de Juli. No hay evidencia de arquitectura corporativa en el sitio. Sin embargo, las amplias terrazas, que llevan hacia arriba hasta un área llana con grandes concentraciones de artefactos, sugieren construcciones corporativas tales como las encontradas en Palermo y otros sitios tipo 3. La sugestiva evidencia incluye patios hundidos, áreas de recintos artificialmente allanadas, y otros por el estilo. Ckackachipata es el sitio más grande del Formativo Medio en toda el área de estudio. Para apreciar su importancia, es significativo que sea sustancialmente más grande que el sitio de Chiripa o que cualquier otro sitio previamente conocido del Formativo Medio fuera de las áres de Tiwanaku o Pucara.

     

     

     

    Ckackachi Mancja

     

    Hacia el extremo norte de la península de Ckackachi, a lo largo de la playa, hay un desparramamiento de cerámica del Horizonte Tardío que cubre 0.5 - 1.0 Ha. El sitio esta posiblemente asociado con algunos bloques de piedra labrados hacia el oeste de la playa conocidos localmente como "Sillas del Inca". El sitio representa una modesta ocupación Inca en las orillas del Lago, posiblemente un asentamiento especializado en la pesca.

     

     

     

    Imicate

     

    El sitio de Imicate fue reportado por primera vez por John Hyslop en su tesis doctoral (1976). Describió al sitio como "ubicado en una loma a unos 2 kilómetros del Lago" (Hyslop, 1976, p.384). También observó la existencia de bloques de piedra en la superficie que "probablemente fueron de estilo Tiwanaku. Uno pudo ser una estatua erosionada" (Hyslop, 1976, p.374). El sitio queda aproximadamentea 1.5 Km. desde el kilómetro 18.1 de la carretera Checca Checca-Yunguyo. En la carretera que lleva hacia la comunidad de Imicate a partir de la carretera principal hay una roca erecta, probablemente labrada perteneciente a la ahora destruída arquitectura corporativa de Imicate. Esta piedra con toda seguridad es aquella que se refiere Hyslop. Hacia el noroeste de esta roca está el montículo, en cuya cima se encuentra una capilla moderna y/o un centro comunitario.

     

    Este importante montículo tipo 1 está por lo menos a 3 m. sobre la superficie natural. El sitio tiene por lo menos 5.0 Ha. de tamaño, y posiblemente sea más grande. La ocupación inicial importante en el Período Formativo Medio fué seguida por las ocupaciones Formativo Superior,Tiwanaku, Altiplano e Inca. La cerámica Tiwanaku e Inca en el sitio es de una calidad excepcional, testificando acerca de la importancia de este sitio. De hecho, recuperamos en este sitio uno de los pocos fragmentos del Período Inca de factura extra local.

     

    El sitio de Imicate esta siendo sistemáticamente destruído por la comunidad que la utiliza como cantera de piedras de construcción. Están cortando el montículo hacia el extremo sur, coleccionando pequeñas rocas que parecen haber sido utilizadas originalmente como relleno para la construcción de una gran plataforma. El sitio es muy similar al de Tumatumani (001), cerca a Juli. Fué un centro de élite, con evidencia de una arquitectura corporativa importante y acceso a vasijas de una cerámica fina procedente de los alrededores de la región e inclusive de fuera de élla.

     

     

     

    Isla Quiljata

     

    La Isla Quiljata es una isla muy prominente ubicada cerca de la orilla del Lago en el área de Chatuma. La isla misma se eleva drásticamente por encima del Lago, con laderas de pendientes muy pronunciadas. Hoy es una isla, pero los niveles del Lago alrededor de la misma son muy poco profundos. En la antigüedad, y en el pasado reciente, la isla estaba con toda seguridad unida a la tierra durante períodos de sequía.

     

    Hemos realizado el survey en la cumbre de la isla y encontramos sólo una pequeña ocupación del Período Altiplano. Hay muy pocos fragmentos parecidos a Pucarani así como algunas estructuras circulares u ovales. La cumbre de la isla mantuvo sólo una ocupación modesta durante el Período Altiplano. Unos cuantos fragmentos del Horizonte Tardío encontrados en la cima sugieren tanto un sitio habitacional muy pequeño o tal vez un área de enterramiento o ceremonial.

     

    Hacia el lado sureste de la isla, sobre el área de la playa, existe un sitio Inca grande que mide entre 2.0 y 3.0 Ha. en extensión. Hay varias tumbas cista con bloques y chulpas asociadas a esta área habitacional. El sitio Inca es más grande que la mayoría de los caseríos contemporáneos clasificándose así como un pueblo pequeño. No hay evidencia de arquiectura corporativa y el sitio no se cataloga como un asentamiento mayor en ninguno de los documentos del período. Una posible explicación para la ubicación del sitio es la abundancia, hoy en día, de totora en el lago cerca de la isla. El sitio pudo haber sido un asentamiento especializado en la producción de totora y pesca dentro del sistema de asentamientos Inca.

     

     

     

    Kanamarca (Fig. 66, 67)

     

    Kanamarca se ubica en una colina muy amplia y baja, al norte de la carretera Zepìta-Yunguyo cerca al pueblo de Calacota. La escuela de Kanamarca se ubica al norte del sitio. El Río Calacota corre directamente hacia el este del sitio. Kanamarca se observa fácilmente porque yace en una de las colinas naturales más prominentes que se proyecta hacia el Lago. El sitio contiene en la superficie material diagnóstico de los Períodos Formativo Medio, Formativo Superior, Tiwanaku y Horizonte Tardío. Su área habitacional cubre de 7.0 a 10 Ha. La colina está intensivamente arada, y sólo quedan trazas de unas terrazas domésticas muy amplias, grandes y bajas. Se encuentran en la superficie bloques muy grandes de andesita canteada, indicando la existencia de una estructura corporativa muy grande o de varias estructuras. Estos son los bloques canteados más grandes que hemos encontrado hasta la fecha en el área de estudio, y sugieren una construcción corporativa de importancia considerable.

     

    El sitio también está ubicado cerca a un área de probables campos elevados, una de las pocas encontradas a este lado del Lago. No pudimos examinar la pampa para determinar si existían algunos relictos reconocibles de campos elevados. Sin embargo, el área es baja, pantanosa, y tiene los rasgos topográficos similares a aquellos en los que se presentan campos elevados en la región. Lo más notable, es la existencia de una gran depresión circular en la pampa, similar al reservorio descubierto por Kolata y Ortloff en el centro principal Tiwanaku de Pajchiri en Bolivia (Ortloff y Kolata, 1989). Kanamarca muy bien puede representar otro centro de élite del Formativo Medio y Superior, similar a Palermo y Ckackachipata. No tuvimos el tiempo suficiente para estudiar el área del sitio en detalle porque la comunidad local nos solicitó no emplear más de una media hora en el sitio. Por respeto a sus deseos, no realizamos colecciones fuera del área inmediata al área de la colina, pero se nos permitió pasar 30 minutos examinando (pero sin coleccionar) material diagnóstico en la superficie. Si las ocupaciones del Formativo Medio y Superior fueron tan grandes como creemos, el sitio pudo haber sido, durante estos períodos, sede de un linaje de líderes, comparable a Ckackachipata y Palermo, y la cabeza de un principal señorío autónomo anterior a la expansión Tiwanaku. Este sitio tan importante merece una mayor investigación.

     

     

     

    Kasani

     

    Kasani es el pueblo límite entre el Perú y Bolivia ubicado en la carretera de Yunguyu a Copacabana. Exactamente sobre el límite, en el arco hacia el norte de la capilla, existe un sitio tipo 3, con cerámica superficial de por lo menos el Formativo Medio, Formativo Superior y posiblemente Tiwanaku. El sitio está, literalmente, compartido por los dos países. Por estar el sitio en un área de frontera, se encuentra muy deteriorado. Sin embargo, los rasgos superficiales sugieren un sitio típicamente tipo 3, con terrazas domésticas y probables construcciones corporativas. Este sitio tal vez fué la fuente de la estela Kasani descrita y dibujada por Chávez y Chávez (1975, Fig.13).

     

     

     

     

     

    Llaquepa Mancja

     

    Por debajo del pukara fortificado de Llaquepa, en sus laderas norte y noroeste, existe el sitio habitacional del Formativo Medio, Formativo Superior, Tiwanaku y posiblemente Horizonte Tardío de Llaquepa Mancja. Este es un clásico sitio tipo 4 de terrazas domésticas cubriendo un área de por los menos 3.5 Ha. El área habitacional comienza, por lo menos, en el moderno cementerio hacia el lado noroeste del cerro Llaquepa y continúa hacia el este siguiendo la base del cerro por alrededor de 30 m. o más. Existen, por lo menos, cuatro terrazas domésticas y varias pequeñas, que fueron construídas a lo largo de la base del cerro hasta el área de la pampa. Estas terrazas son grandes, cerca de 30 m. ancho, y continúan cerro arriba por lo menos hasta los 100 m.

     

    Las colecciones realizadas en el sitio indican que hubieron importantes ocupaciones del Formativo Medio, formativo Superior, y Tiwanaku. En pequeñas áreas restringidas en las terrazas habitacionales altas, se encontraron fragmentos Inca finamente manufacturados localmente, posiblemente asociados a los restos de algunas chulpas circulares, de piedras sin cantear. También se recuperó en el sitio pequeñas cantidades de cerámica del Período Altiplano. Este sitio está ubicado cerca a los campos elevados más importantes en el área de Pomata Pampa y es parte del importante complejo de asentamientos en esta región.

     

     

     

    Machaca-Uyo

     

    Este modesto sitio de 0.5 Ha. se compone de un pequeño montículo con material diagnóstico del Formativo Medio, Formativo Superior y Horizonte Tardío. El sitio tiene unas cuantas chulpas bien construídas de piedras sin cantear, y existe una moderada densidad de artefactos diseminados. Es importante en el área del reconocimiento del área Ccapia porque demuestra la existencia de pequeños sitios de este tipo similares a aquellos encontrados en el área del survey intensivo de Juli-Pomata. La existencia de estos pequeños sitios indica una variación importante en el tamaño de los sitios, que sugieren las mismas jerarquías de tamaño vistos en la zona del survey.

     

     

     

    Misavi Pampa

     

    Realizamos un survey en una sección de la playa cerca de 100-200 m. del Lago, entre Queñuani (Fortina Vinto) y Camuna. Esta área exhibe un patrón de asentamiento diferente de cualquier otro del área del estudio intensivo. La totalidad del área estudiada, de alrededor de 3 Km. presenta por lo menos una ligera concentración de cerámica, con mayores concentraciones de artefactos en áreas restringidas. En otras palabras, toda la playa constituye un área habitacional, con algunas concentraciones de estructuras hoy destruídas. El material diagnóstico prehispánico incluye fragmentos del Formativo Medio hasta el Horizonte Tardío. Estos datos del survey indican que Misavi Pampa fué uno de las áreas más intensivamente ocupadas dentro de toda el área de estudio, desde la Pampa de Ilave hasta el Río Desaguadero.

     

     

     

    Piñutaya (Fig. 68)

     

    Este sitio está ubicado en la ladera este del cerro Morocollo en un escarpamiento bajo que se orienta 320o/140o. El sitio comienza casi a 100 m. de la carretera en el Kilómetro 8 de la carretera Checca Checca-Yunguyu. Yace en un escarpamiento bajo de cerca de 50-75 m. de ancho y un área llana y baja por debajo del cerro Morocollo. El sitio se compone de tres o cuatro terrazas domésticas de baja altura a cada lado del escarpamiento que están construídas alrededor de una pequeña área llana en un espolón bajo del escarpamiento. El área doméstica total tiene aproximadamente de 2.0 a 3.0 Ha. de tamaño. No existe evidencia de arquitectura corporativa en el área llana.

     

    Se ubicaron varias tumbas bajo el nivel del suelo en la cumbre del cerro. Todas están saqueadas. Encontramos varios fragmentos Formativo Medio cerca de los restos que dejaron los profanadores cerca a las tumbas. Por consiguiente, en este sitio, las tumbas con toda seguridad son representativas de un cementerio del Formativo Medio ubicado en la cumbre del área doméstica.

     

    El sitio data fundamentalmente del Formativo Medio, con un ligero desparramamiento de cerámica del Formativo Superior e Inca. También encontramos algunos fragmentos del Período Altiplano en el lado oeste en algunas terrazas más bajas. Este sitio, relativamente grande, está asociado al enorme asentamiento de la península Ckackachipata casi a 2.0 Km. hacia el oeste. Piñutaya es uno de varios sitios del Formativo Medio en el área de Chatuma.

     

     

     

    Poconcirca

     

    Este es un pequeño sitio del Horizonte Tardío ubicado en la playa llana cerca a la escuela de Isani. Hay algunos montículos pequeños tipo 2, con desparramamientos de cerámica del Horizonte Tardío que cubre un área de un poco más de 1 Ha. Aunque no realizamos un survey intensivo de esta área, caminatas informales sugieren que Poconcirca con toda seguridad es representativa de varios sitios en la región cerca al Lago durante el Período Inca.

     

     

     

    Pucara Chatuma (Figs.69-71)

     

    Este es un pukara mayor, que contiene abundantes terrazas domésticas y grandes concentraciones de artefactos. La mayoría de los muros defensivos primarios han sido destruídos, pero permanecen suficientes secciones de los mismos como para indicar un sitio de por los menos tres grandes muros perimetrales. La cumbre del cerro se caracteriza por una cima un tanto llana con abundante cerámica del Período Altiplano, un labrado en piedra bien realizado o petroglifo con anillos concéntricos, y varios bloques de piedra canteada (Figs. 70, 71). Parece haber tenido un gran número de terrazas domésticas fuera de los muros defensivos a lo largo de las laderas oriental y occidental del cerro, que contenían restos de los períodos Formativo Medio hasta el Colonial Temprano. La única ocupación en la cima del sitio como una área habitacional se realizó durante el Período Altiplano. Combinado con las áreas residenciales cerca de, o sobre el cerro, el tamaño total del área habitacional de Pukara Chatuma durante el Período Altiplano es de por lo menos 4.0 Ha. y posiblemente mucho más grande.

     

    Existe una gran chulpa en la cima del sitio, construída en estilo Inca. La chulpa es cuadrada, de cerca de 5 m. por lado. Alrededor de la chulpa y disperso en la cumbre del sitio en general, hay varios fragmentos Inca bien confeccionados. Estos, con toda seguridad, representan los restos destruídos de ofrendas en los entierros de la chulpa y no son indicadores de una ocupación residencial.

     

    Hacia el lado este de Pucara Chatuma, a lo largo de su base cerca de la pampa, hay un conjunto de alrededor de tres a cinco terrazas domésticas con concentraciones de cerámica de moderadas a ligeras. La cerámica coleccionada aquí es predominantemente del Formativo Medio, Formativo Superior, Tiwanaku, y Altiplano. La ocupación del Período Altiplano está, con toda seguridad, asociada al pukara. No es un sitio grande -cerca de 0.5 Ha. de tamaño- pero es uno de varios sitios asociados al complejo sistema de asentamientos en el área de Chatuma.

     

    En el lado sur del pukara existe una sección llamada Kcusill-Chacca. Esta área habitacional comienza cerca de las áreas de campos elevados y se extiende hacia arriba hasta la especie de montura que separa el Pukara Chatuma del Cerro Morocollo. El área de Kcusill-Chacca contiene cerca de 1.0 a 2.0 Ha. de residencias domésticas, construídas como terrazas domésticas. Esta sección posee cerámica de los períodos Tiwanaku, Altiplano y Horizonte Tardío.

     

     

     

    Pusicuchuni

     

    Este es un pequeño (menos de 1 Ha,) sitio del Horizonte Tardío hacia el oeste de la carretera que queda justo al norte del Río Pusicuchuni. Sitios como este son muy comunes en el área del estudio intensivo Juli-Pomata, y también podemos confirmar la existencia de caseríos similares en esta área. Como el sitio de Poconcirca, Pusicuchuni probablemente es típico de cientos de sitios del Período Inca en esta área.

     

     

     

     

     

    Queñuani (Fortina Vinto) (Figs. 72-74)

     

    Este sitio fue primeramente descubierto por Hyslop como parte de su investigación de tesis doctoral (1976). El lo denominó Qeñuani, como un pueblo no muy lejos del sitio. Los mapas topográficos oficiales refieren a esta área específica como Fortina Vinto. Hyslop describe el sitio como que "yace sobre un pequeño promontorio hacia el Lago Titicaca" (1976, p.248). Más adelante lo describe como "cubierto con terrazas de 5 a 10 m. de anchura, algunos de los cuales parecen ser plataformas, particularmente en la parte más alta donde descienden hacia el norte y hacia el sur" (Hyslop, 1976, p.248).

     

    El sitio, en efecto, se asienta en un promontorio largo, relativamente estrecho que se orienta de norte a sur hacia el Lago. Como lo observó Hyslop (1976), una serie de terrazas bajas, amplias trepan desde la carretera hacia el norte hasta la cumbre de la pequeña colina. Se encuentran otras terrazas alrededor de todos los lados del sitio, aunque el área habitacional no se extiende hacia el Lago. Cerca a la cumbre del sitio existe una estructura rectangular de aproximadamente 20 x 25 m. de tamaño. Parece ser una estructura corporativa original en la forma de una plataforma o plaza. Cerca de esta estructura hay una roca canteada. No hay evidencia hoy de otra arquitectura corporativa dentro de esta estructura. Se espera, con toda seguridad, una excavación en este sitio. Curiosamente, existe un montículo ligeramente cuadrado cerca del Lago, más abajo de la cima del área principal del sitio que pudo ser un sitio tipo 1. Habían muy pocos restos en este montículo, de modo que no pudimos fecharlo.

     

    La principal ocupación del sitio incluye al Formativo Medio, Formativo Superior y Tiwanaku, con algunos restos de artefactos del Período Altiplano y Horizonte Tardío. Encontramos un incensario Tiwanaku y un asa estribo con una cara, muy atípico (Fig. 74). El total del área habitacional del sitio es de aproximadamente 4.0 - 6.0 Ha..

     

     

     

    Tacapisi (Fig. 75)

     

    Este importante sitio se ubica un poco más de 1 Km. de Copani, en un escarpamiento alto de cerca de 200 m. desde la carretera. El escarpamiento se ubica entre dos pequeñas quebradas, o ríos. La ocupación en la cumbre de la colina se fecha en Arcaico Tardío, Formativo Temprano y Formativo Medio. Por debajo del escarpamiento y las terrazas existe una ocupación Formativo Superior e Inca.

     

    El área habitacional es de alrededor 1.0 - 2.0 Ha. de tamaño. Comenzado cerca de la carretera hay una serie de alrededor de cuatro a seis terrazas que se elevan hacia la cumbre del escarpamiento. En la cima de la colina existe un área baja y llana que pudo haber contenido arquitectura corporativa. Sin embargo, esta área esta totalmente disturbada. Los artefactos en las terrazas superiores y en la cumbre del escarpamiento son en su mayoría fechados como Formativo Medio, mientras que las terrazas inferiores contienen artefactos del Formativo Superior y Horizonte Tardío. También encontramos una punta diagnóstico Arcaico Tardío y algunos fragmentos cerámicos del Formativo Temprano. Este patrón de ocupación del Formativo Temprano y Medio, asociados con algún material diagnóstico Arcaico Tardío, se encuentra en varios otros sitios importantes en el área del survey, incluyendo San Bartolomé-Wiscachani (022), Sillumocco-Huaquina (158), el sitio 082 cerca del cerro Yacari, y Palermo (212). Estos sitios representan los caseríos o pueblos sedentarios más tempranos en la parte sur occidental de la Hoya del Titicaca, marcando el comienzo de la producción cerámica y la intensificación de las economías horticultoras y pescadoras.

     

    Hay cerros y escarpamientos hacia el norte y hacia el sur de Tacapisi que no fueron visitados. Estas áreas con toda seguridad contienen sitios adicionales.

     

     

     

    Tintinpujopata-Ticamaya-Chatumapata-Morocollo

     

    Este complejo de asentamientos está ubicado en el área de Chatuma hacia el sur de Pukara Chatuma y Ckackachipata. Es una serie de pequeños desparramamientos y tumbas chulpa, que datan principalmente de los períodos Altiplano y Horizonte Tardío. En Tintinpujopata, hay algo de cerámica Tiwanaku más temprana y Formativo Superior, en las terrazas de la base cerca a la pampa. Chatumapata, al presente, tiene un mirador moderno en la cumbre. Hacia el norte del sitio hay un desparramamiento de material diagnóstico Altiplano y Horizonte Tardío sobre algunas terrazas domésticas. El lado suroccidental del Morocollo también tiene algunas terrazas domésticas del mismo período. En la especie de montura en el cerro entre Chatumapata y Morocollo se encuentra el área llamada Ticamaya. Ticamaya tiene dos chulpas en buena condición, construídas con piedras sin cantear, una albañilería pre-Inca. Una chulpa tiene dos pisos diferentes. La segunda chulpa está en gran parte destruída, los bloques fueron removidos hace varios años para construcciones en Pomata. Un informante afirmó que estaba originalmente cubierta con bloques de piedra bien canteados y que fué cuadrada.

     

     

     

    Tiracachi

     

    Este sitio está ubicado entre Yunguyu y Kasani, cerca de 350 m. de la carretera y alrededor de 500 m. hacia el norte de un cementerio moderno. El sitio se ubica cerca de probables áreas de campos elevados en la orilla del Lago hacia abajo. Este complejo asentamiento consiste de una serie de colinas bajas con densidades variables de restos prehistóricos. Un modesto sitio de 1.0 Ha. del Formativo Medio y Superior se ubica en la parte baja hacia el Lago. Existe una densidad de moderada a alta de cerámica en esta sección del sitio. No hay arquitectura corporativa evidente.

     

    Más arriba, en las colinas bajas del este, existe un sitio de 1.0 a 1.5 Ha. del Horizonte Tardío con alguna cerámica fina. No existe arquitectura en esta sección del sitio, pero los modernos muros agrícolas posiblemente fueron hechos con piedras prehistóricas, y se encontró en Tiricachi un camino decente que puede ser de origen prehispánico.

     

     

     

    Yanapata (Fig. 76)

     

    Yanapata fué reportado por primera vez por Hyslop en su tesis doctoral (1976, pp. 155-257). El sitio se ubica cerca de 1 Km. del cruce donde la carretera de Yanapata se separa de la carretera Yunguyu-Zepita. Está a 0.5 Km. desde la plaza de Yanapata. Hyslop describió Yanapata como ubicada sobre "un cerro que apunta hacia el norte hacia el Lago Titicaca que queda a menos de 1 Km, de distancia" (1976, p. 255). Además observó la existencia en la superficie de dos monolitos muy erosionados, uno de los cuales que fué recientemente puesto en posición de pie por los propietarios locales. La estela erecta es cerca de 3.0 m de altura, un tanto cuadrada en sección y aproximadamente 20 x 40 en un lado. Hyslop (1976) pensó que podían verse los restos de una figura humana en la estela erecta. También observó la presencia de piedras de construcción y otros bloques de piedra canteada típicos de los sitios Tiwanaku y Formativo Superior en la región.

     

    Nuestras observaciones del sitio generalmente son consistentes con aquellas de Hyslop (1976). El área habitacional de Yanapata es por los menos de 3 Ha. (Hyslop estimó el área del sitio en 5.0 Ha.). En nuestra tipología, Yanapata es un sitio tipo 1, montículo, con una probable construcción corporativa original en la cima del cerro donde ahora se encuentra la estela. La cerámica del Formativo Superior y Tiwanaku domina la asamblea de artefactos diagnósticos, con pequeñas cantidades de Inca y Formativo Medio. El sitio fué un centro de élite/ceremonial principal en los períodos Formativo Medio y Tiwanaku.

     

     

     

     

    Sitios Principales en el Area del Reconocimiento Desaguadero (Figs. 77 - 79)

     

     

     

    Callanga

     

    Este sitio fue descubierto y analizado por Hyslop (1976, p.290). Nosotros no visitamos el sitio, y nos basamos exclusivamente en la descripción de Hyslop. El describió el sitio como dos montículos bajos de cerca de 1 m. de altura, con tumbas cistas subterráneas en el área. También sugirió que puede incluir una plataforma y una estructura rectangular de fecha desconocida (Hyslop, 1976, p. 290). Hyslop recuperó en el sitio material diagnóstico del Período Altiplano y Tiwanaku.

     

    El sitio parece estar asociado con el área de enterramientos hacia el oeste, descubierto por Hyslop (1976). También parece existir un asentamiento pequeño Tiwanaku y post-Tiwanaku cerca al Río Desaguadero, probablemente asociado, en el área, a algunos campos elevados.

     

     

     

    La Casilla (Fig. 80, 81)

     

    La casilla se ubica en la cumbre de la carretera que separa la pampa de Desaguadero del área de Challaquenta. El sitio representa uno de los más importantes asentamientos de los Períodos Formativo Superior y Tiwanaku en la región del Desaguadero. También hubo una ocupación del Horizonte Tardío más pequeña pero importante. El área habitacional del sitio cubría por lo menos 4.0 Ha. durante los períodos Formativo Superior y Tiwanaku, y probablemente fué mayor. Una serie de por lo menos seis terrazas domésticas muy grandes y amplias suben hacia el lado sur del cerro de Chojllapata. Hay evidencia en el sitio de arquitectura doméstica, incluyendo edificios rectangulares y circulares, bloques de piedra y canales. Los canales no son agrícolas; parecen ser similares a aquellos encontrados en Lukurmata, en Bolivia, que funcionaron como desagües domésticos o fuentes de agua, dentro del área habitacional.

     

    La Casilla es un sitio tipo 4 raro, con evidencia de arquitectura corporativa. La Figura 81 es una fotografía de un bloque canteado grande, posiblemente proveniente de un patio hundido típico de los sitios Formativo Superior y Tiwanaku en la región sur del Titicaca. El bloque no tiene labrado en, por lo menos, tres de sus lados y está muy bien trabajado y es rectangular. No lo pudimos voltear, de modo que no pudimos ver el cuarto lado. Este es típico de las piedras de construcción usados en las edificaciones de patios hundidos, como aquellos encontrados en Palermo (212),Sillumocco-Huaquina (158), e Incatunuhuiri (Kidder, 1943, p. 10), y no es típico de estelas.

     

    Un aspecto importante de este sitio es que existe abundante mineral de cobre bruto en la superficie. Los residentes del sitio estuvieron seguramente explotando la fuente de cobre en la vecindad del sitio de Chincane, a menos de 1 Km. de distancia (ver abajo). La ubicación del asentamiento en este sitio, por consiguiente, puede representar un compromiso entre el acceso al área de campos elevados cerca del río, el acceso a la fuente de cobre, y un lugar habitacional adecuado en la ladera.

     

     

     

    Chincane

     

    Este sitio se ubica a lo largo del lado oriental del Cerro Chujllapata, inmediatamente por encima de la carretera moderna. Chincane tiene una baja densidad de material diagnóstico superficial de los Períodos Formativo Medio, Altiplano y Horizonte Tardío. El sitio se compone de dos o tres terrazas domésticas pequeñas. No hay evidencia de arquitectura existente en el sitio.

     

    El área del sitio mismo es pequeño, menos de 1 Ha. El rasgo significativo del sitio es su proximidad a la fuente de cobre en bruto encontrado en la pequeña quebrada adyacente al área habitacional. La quebrada corre através de los flancos del Cerro Chujllapata y expone una fuente de, relativamente, alto grado de cobre, a juzgar por el color verde brillante de los depósitos. Esta es la única fuente de cobre descubierta en el área de estudio. Los depósitos de cobre de Chincane son con toda seguridad la fuente del cobre que se encontró en la superficie en La Casilla, y seguramente este sitio, combinado con La Casilla, fué la residencia de los trabajadores que explotaban el mineral durante los períodos prehispánicos.

     

     

    Chontacollo

     

    Este importante sitio de los Períodos Altiplano, Horizonte Tardío y Colonial Temprano se ubica en la ladera de un cerro llamado Huaripucho. El sitio mismo mira a la carretera moderna y está en el lado opuesto del cerro desde el río Desaguadero. Es un típico sitio tipo 4, compuesto de una serie de terrazas domésticas de tamaño moderado. El área habitacional es, por lo menos, de cerca de 3.0 Ha. de tamaño. Las concentraciones de restos superficiales varían de moderadas a altamente concentradas, incluyendo cerámica Kelluyo (Fig. 82). Este sitio es típico de numerosos sitios residenciales post-Tiwanaku en el área de estudio. El hecho de que el sitio no esté fortificado, y se encuentre lejos de pukaras mayores o menores, es muy significativo.

     

     

     

    Chujchupata

     

    Este sitio del Período Formativo Medio hasta el Colonial Temprano se ubica cerca del río a lo largo de una cumbre que corre en dirección aproximada de 120o/300o. El sitio tiene una densidad de moderada a alta de artefactos superficiales. Es una serie de terrazas domésticas pequeñas que fueron construídas a lo largo de lado suroriental de la cumbre. Existen por lo menos dos montículos bajos artificiales en la área más llana del sitio ubicados hacia el río. Estos montículos no son típicos tipo 1 porque son demasiado pequeños y no parecen haber sido construídos intencionalmente. Mas bien, ellos más parecen ser montículos del tipo 2 que casi siempre se encuentran en las áreas de la pampa. Los montículos fuera de las áreas de la pampa son raros en el área de estudio, y su función y naturaleza son desconocidos. Es posible que no sean más que estructuras habitacionales colapsadas, idénticas a los montículos de pampa tipo 2, que han sobrevivido porque el área no es intensivamente cultivada. También es posible que sean estructuras especialmente construídas todavía no descubiertas en el área del reconocimiento o del survey. Finalmente, es posible que estos montículos sean de fecha Colonial o Republicana Temprana y no esten, de hecho, asociados a ocupaciones prehispánicas. Son necesarias excavaciones para definir este sitio con mayor precisión. El área habitacional es de por lo menos 1.5 Ha. en tamaño. Las ocupaciones principales son Formativo Superior, Horizonte Tardío y Colonial Temprano, con una ocupación menor del Formativo Medio. También hay una posible ocupación del Período Altiplano. El sitio esta asociado con el área agrícola en campos elevados cerca al Río Desaguadero.

     

     

     

    Area Kelluyo

     

    El área de Kelluyo está ubicado en el extremo sur del área de estudio. Se realizó un breve survey en esta área para evaluar la naturaleza de los asentamientos arqueológicos y para someter a prueba la proposición de que la región al sur de Tanka Tanka constituía un área cultural distinta en el Período Altiplano.

     

    Descubrimos una serie de chulpas y dos asentamientos del Período Altiplano directamente por encima del pueblo de Kelluyo. Estas chulpas y los sitios habitacionales asociados se encontraron a lo largo de la base de la cadena montañosa de Jachacirca, una formación geológica que corre más o menos de norte a sur. Debajo de la cumbre de la cadena hay una serie de abanicos aluviales cortados por quebradas. Los sitios y las chulpas se ubican en estos abanicos.

     

    Las chulpas estaban alineadas de oeste a norte (350o/170o), separados por distancias considerables de 50 - 100 m. Las chulpas eran todas de fecha pre-Inca, construídas con piedras sin cantear típicas del Período Altiplano. Por lo menos una de ellas tenía una cista subterránea profunda (de por lo menos 1 m.) cubierta por la alta superestructura de la chulpa. Esta chulpa es similar al tipo 3, chulpa de Tschopik, observada principalmente en el sitio de Viscachani, cerca a Chucuito (Tschopik, 1946, p. 15). Informantes nos dijeron que solía haber muchas más tumbas, pero que estas han sido destruídas.

     

    Descubrimos dos importantes sitios habitacionales en el área Kelluyo. Uno era un pequeño sitio, de cerca de 0.5 H.a. de tamaño. Este sitio estaba ubicado en un cerro llamado Waraque. Contenía cerámica diagnóstico del Período Altiplano y Horizonte Tardío. Un segundo sitio era considerablemente más grande y ubicado en el cerro llamado Yocucholuma. Yocucholuma es por lo menos de 1.5 Ha. de tamaño y posiblemente sea más grande. El sitio tiene una moderada densidad de cerámica superficial, toda la cual se fecha en el Período Altiplano y Horizonte Tardío. La cerámica Altiplano predomina en las colecciones de superficie. Este sitio es relativamente llano, con algunas terrazas muy bajas y amplias en todos los lados. Se encontraron por toda la periferie del área habitacional tumbas sobre el nivel del suelo y cistas, generalmente en áreas no aptas para estructuras. Al presente no hay evidencia de estructuras habitacionales u otros rasgos arquitectónicos. El área hoy es intensivamente cultivado.

     

    El sitio no es fortificado, y no hay pukaras cerca del área. La cerámica del Período Altiplano es de un tipo distinto que hemos denominado Kelluyo. Kelluyo tiene dos variedades: Kelluyo Negro sobre Rojo y Kelluyo Negro sobre Naranja. Esta cerámica representa una asamblea distinta en la zona del extremo sur del área de estudio. Este tipo está mejor coccionado que la cerámica contemporánea del tipo Pucarani en el área de Juli-Pomata. Kelluyo se caracteriza por una forma de cuenco profundo, con pintura negra aplicada descuidadamente en la superficie interior. Las paredes de la vasija tienden a ser más gruesas que en el tipo Pucarani. El material temperante es arena y mica.

     

     

     

    Linquinchira (Linquinchita)

     

    Este sitio del Formativo Medio hasta el Colonial Temprano fué registrado por primera vez por Hyslop en su tesis doctoral (1976). El correctamente ubica el sitio al sur de Desaguadero "en el borde oriental y sur de un afloramiento rocoso, 100 metros hacia el oeste del Río Desaguadero" (Hyslop, 1976, pp. 261-262). Inclusive describe el sitio como de un tamaño de 5 Ha. y afirmaba que "el lado oriental es principalmente una gran plataforma de 50 por 100 metros con pilas de piedras sobre el mismo, posiblemente indicando habitaciones. La sección sur del sitio tiene varias tumbas cista y en su extremo occidental hay una plataforma de cerca de 50 por 50 metros con tumbas cistas en ella" (Hyslop, 1976, p. 261). Hyslop incluyó el área del cementerio como parte de sus cálculos del tamaño del sitio. Nosotros estimamos el tamaño del área habitacional en alrededor de 2 Ha., con la gran plataforma observada por Hyslop como la ubicación principal de las estructuras domésticas originarias. Además nosotros confirmamos la existencia de tumbas en el área mencionada por Hyslop.

     

    Linquinchira es un sitio tipo 4 en nuestra tipología para la región, caracterizada por terrazas domésticas grandes y amplias y una ausencia de arquitectura corporativa. La gran plataforma observada por Hyslop (1976) constituiría una terraza doméstica muy grande, con pequeñas terrazas adicionales a lo largo de la ladera oriental del Vilamaya, hacia abajo hasta la carretera moderna.

     

    La densidad de artefactos en Linquinchira es un tanto alta. Los artefactos de superficie incluyen puntas de proyectil post-Arcaico Tardío, una asamblea de artefactos líticos finamente realizados en materiales no locales, mineral de cobre, azadones y azuelas de andesita, y artefactos cerámicos bien confeccionados. Se encuentran en el sitio estilos cerámicos de todos los períodos temporales empezando con el Formativo Medio hasta el Colonial Temprano. Los períodos Formativo Medio, Formativo Superior y Tiwanaku constituyen las ocupaciones principales del sitio, con pequeños desparramamientos de material diagnóstico Altiplano, Horizonte Tardío y Colonial Temprano. El sitio se ubica adyacente a buenas tierras agrícolas en campos elevados. Hay un acueducto principal cerca de 500 m. al sur del sitio que alimentaba los campos elevados cerca de Quintuvincolla. Este acueducto está asociado a ambos sitios Chincane y Linquinchira.

     

     

     

    Tanka Tanka y Areas Vecinas (Figs. 83-86)

     

    El sitio de Tanka Tanka fué reportado por primera vez por Vásquez et al. en 1935. Ellos observaron que el sitio esta ubicado en un macizo muy prominente que es parte de una cadena tendida de este a oeste de cerros elevados sobre una muy amplia pampa. El sitio tiene varias chulpas excelentes construidas con piedras sin cantear, con piedras canteadas, y adobe (Figs. 84, 85). Tanka Tanka fué además descrita por Hyslop en 1976. El describió las enormes murallas de fortificación: "Las murallas estan canteadas en su exterior y en sus bases con frecuencia hay piedras de más de dos metros de altura. Senderos de dos metros de ancho se observan en lugares detras y por debajo de la cumbre de las murallas" (Hyslop, 1976, p. 335). Hay cinco murallas principales que alcanzan hasta 7 u 8 m. (Fig. 86).

     

    Hyslop (1976) observó la extensa área habitacional hacia el suroeste, con los restos de cientos de estructuras circulares. El sugirió que el área habitacional del sitio cubría cerca de 100 Ha. Nosotros creemos que la mayor parte del área dentro de las murallas más altas no fue usada como habitación permanente y en este sentido sugerimos un área habitacional permanente de cerca de 50 Ha. Sin embargo, a pesar de nuestro estimado bajo del área residencial, el área total de arquitectura doméstica en este sitio escencialmente del Período Altiplano es enorme. Tanka Tanka es un sitio de importancia fundamental dentro del área total de estudio, y debe ser mapeado, excavado e intensivamente analizado.

     

    Los artefactos en la superficie del sitio son de data fundamentalmente del Período Altiplano, aunque se observaron fragmentos del Horizonte Tardío en algunas áreas, particularmente cerca de los enterramientos en chulpas. Tanka Tanka, por consiguiente, se considera como uno de los más grandes pukaras mayores de toda la Hoya del Titicaca suroccidental, si no es el más grande en área habitacional total.

     

    Hyslop (1976) también observó la existencia de numerosas tumbas cista en el área de pampa por debajo del sitio. Nosotros corroboramos esta observación. Con toda claridad había en el sitio cientos o miles de tumbas cista bajo la superficie que probablemente coexistieron con las chulpas sobre la superficie. Un hecho curioso acerca de por lo menos tres chulpa en el sitio es que fueron reconstruídas en una época posterior. Esto es, tres chulpas (por lo menos) fueron originalmente del tipo iglu de piedras sin cantear que fueron re-acomodadas con piedras canteadas en el estilo Inca o con adobe (un caso). Estas chulpas son típicas del área de Juli, como aquellas encontradas en el sitio de Huacani. Este hecho sugiere que la tumba original de una élite fue reconstruída o mejorada en el Período Horizonte Tardío. Sin embargo, en la superficie de las áreas habitacionales del sitio hay muy pocos artefactos del Horizonte Tardío. Esto sugeriría que el sitio fué generalmente abandonado después de la conquista Inca pero permaneció como un lugar importante ceremonial/enterramiento para la élite local Lupaqa.

     

    Hacia el norte de Tanka Tanka hay otros macizos que se elevan sobre la pampa. Uno de estos. Ichucollo, fue descrito por Hyslop (1977, p. 296-299). El sitio contiene chulpas, petroglifos, y areas habitacionales asociadas. Al oeste de Tanka Tanka hay por lo menos dos pukaras menores que no fueron chequeados en el sitio. Estos sitios son típicos de pukaras menores en el área del survey Juli-Pomata. El sitio de Tanka Tanka y el área vecina eran por lo tanto ubicaciones de asentamientos mayores durante el Período Altiplano.

     

     

     

    Tintinpujo (Fig. 87)

     

    Tintinpujo representa un complejo de concentración de artefactos ubicado a lo largo de la ladera norte del Cerro Vilamaya en la región de Desaguadero. La basura de habitación se encuentra en un área de por lo menos 300 m. a lo largo de la base del cerro, a lo largo de terrazas bajas, amplias y en la cumbre de colinas bajas (entre 50 y 100 m. de ancho, produciendo una zona habitacional entre 1.5 y 3.0 Ha. de tamaño). El sitio no estaba defendido. Al presente, el área esta cultivada, y no existen estructuras residenciales en pie.

     

    La totalidad del área se considera como un único sitio, aunque la densidad de los artefactos superficiales varíe a través del área. Los materiales diagnóstico son fechados exclusivamente del Período Altiplano y Horizonte Tardío. Tintinpujo por lo tanto representa uno de los más grandes asentamientos del Período Altiplano alejados de cualquier pukara mayor en la región.

     

    Este sitio del Período Altiplano tiene tipos de cuencos cerámicos distintivos que nosotros hemos denominado Kelluyo. Se encuentran en el sitio tanto Kelluyo Negro sobre Rojo y Kelluyo Negro sobre Naranja. Dados los estilos cerámicos distintivos en el área Desaguadero (y ver la descripción del sitio Kelluyo más arriba) nosotros argumentamos que Tintinpujo y el área vecina era el hogar de una tradición cultural distinta en el Período Altiplano. Parece haber menos énfasis en la ubicación de sitios fortificados en esta área. Tanka Tanka es, aparentemente, uno de los últimos pukaras mayores en el extremo suroccidental del área del Titicaca. Aunque ocasionalmente se encuentra en el área un pukara menor, la principal ubicación de conflicto en la región, como se evidencia por la existencia de pukaras mayores, está más en el lado occidental y sur occidental del Lago. Es importante observar que Albarracín-Jordán y Mathews (1990) no encontraron ningún sitio fortificado en el valle mismo de Tiwanaku. Del mismo modo, nosotros no observamos pukaras mayores cerca de los sitios en la región Kelluyo (ver arriba). En breve, parece haber una correlación general entre el tipo cerámico Pucarani asociado con el señorío Lupaqa durante el Período Altiplano, y sitios fortificados, indicativos de conflicto. En el extremo sur del área de estudio, existió una tradición diferente, contemporánea con la Lupaqa. En esta última área, tal vez fuera del área de influencia política Lupaqa, había considerablemente menor conflicto, como se evidencia por la ausencia de sitios fortificados al sur de Tanka Tanka. La ausencia de pukaras en el valle Tiwanaku corrobora esta proposición.

     

     

     

     

     

     

    La Historia del Asentamiento de la Hoya del Titicaca Sur-occidental

     

     

    Charles Stanish

     

    El survey y el reconocimiento de la Hoya del Titicaca sur-occidental proveen una base de datos sistemática para enfrentar muchos problemas antropológicos en la prehistoria de la región. En los capítulos precedentes hemos presentado datos acerca de los asentamientos, acerca de la ubicación de los asentamientos, y los dibujos de la cerámica se encuentran más abajo. En este capítulo final resumiré los resultados de esta investigación en relación a algunos de los problemas más importantes de la arqueología de la Hoya del Titicaca sur-occidental.

     

     

     

    Los Períodos Formativos

     

    La ocupación Formativa Temprana en el área de estudio representa los primeros poblados sedentarios en la región del Titicaca. Los sitios permanentemente ocupados más tempranos en el área Juli-Desaguadero se encuentran representados por caseríos pequeños, no diferenciados que parecen no pasar de 1 Ha. de tamaño, y probablemente fueron mucho más pequeños. Las primeras poblaciones agrícolas sedentarias se desarrollaron a partir de una economía de caza, recolección y pesca del Arcaico Tardío. Estos sitios Formativo Temprano generalmente se ubican en colinas bajas, y están diseminadas dispersamente a través del paisaje. No hay evidencia de conflicto, y los sitios se concentran en áreas económicamente ricas cerca al Lago. El patrón de asentamiento del Formativo Temprano en el área del survey intensivo Juli-Pomata sugiere una estrategia de optimización destinada a asegurar el acceso a las áreas lacustres, hortícolas y de pastizales de puna. El patrón de asentamiento es más o menos homogéneamente distribuído, con algunas concentraciones en las zonas ecológicas más ricas.

     

    La ocupación Formativo Medio en la región fué importante, tanto en tamaño como en complejidad. Este período fué testigo de la formación de sociedades jerarquizadas, referidas con frecuencia en la literatura del área de estudio como señoríos simples. La formación de una sociedad jerarquizada en el área de Juli ocurrió más tarde, algunos siglos después que en el norte de la Hoya del Titicaca, en el área Qaluyu, o al sur de la Hoya, en Chiripa. En estas últimas áreas, las sociedades jerarquizadas parecen haberse desarrollado por lo menos 1100 A.C., posiblemente antes.

     

    Hubieron por lo menos dos centros políticos durante este período: el sitio de Palermo, que fué de por los menos 4.0 Ha. en el Período Formativo Medio y Ckackachipata, que fué de por lo menos 5.0 Ha. El sitio de Kanamarca también pudo haber sido un centro mayor a la par de Palermo, Ckackachipata y Chiripa durante su Período Formativo Medio. La naturaleza de las relaciones políticas y económicas entre estos señoríos del Formativo Medio permanecen poco comprendidos, pero queda claro, a partir de nuestro trabajo, que seguramente no estuvieron relacionados al señorío Qaluyu hacia el lejano norte, aunque hubieron préstamos estilísticos, como se observa en la asamblea cerámica en Tumatumani (Stanish y Steadman, 1994, pp. 72-75). Los estilos cerámicos de ambos señoríos (Sillumocco Temprano y Ckackachipata Temprano) muestran mayores préstamos del señorío Chiripa, pero, de nuevo, la asamblea cerámica, por lo menos en la región de Juli (Sillumocco Temprano), fué manufacturada localmente y no se incorporó al señorío Chiripa en ningún sentido formal. La situación con el señorío Ckackachipata es menos clara, y es mucho más cercana al área Chiripa. Sin un análisis intensivo de los atributos cerámicos, como aquel conducido por Steadman para el área de Sillumocco, no podremos arribar a muchas conclusiones a partir de los datos proporcionados por los artefactos encontrados en superficie. Sin embargo, no hemos recuperado fragmentos parecidos a Qaluyu en nuestra área de reconocimiento, y las observaciones preliminares sugieren que hubieron más importaciones Chiripa en el área de Ckackachipata.

     

    Los asentamientos Formativo Medio en el área de Desaguadero también permanecen débilmente comprendidos en términos de sus relaciones políticas y económicas con el área Chiripa. Claramente, hubo un importante asentamiento Formativo Medio concentrado a lo largo del Río Desaguadero y la orilla sur del Lago Titicaca. El material cerámico diagnóstico se relaciona estilísticamente con Chiripa, pero, otra vez, sin un análisis intensivo, las relaciones precisas permanecen desconocidas. Teóricamente, podríamos esperar que haya un señorío adicional comparable en el área del Río Desaguadero, particularmente a lo largo de las ricas áreas de campos elevados aledaños al río. No encontramos ningún sitio comparable en tamaño o complejidad en el área del reconocimiento del Desaguadero a Palermo, Ckackachipata, o Kanamarca. Sin embargo, es posible que tal sitio exista en el lado boliviano del río.

     

    El Período Formativo Superior se define por la formación de sociedades caracterizadas por una estructura política altamente jerarquizada y correspondientemente por un complejo sistema económico. La investigación arqueológica en el Período Formativo Superior en la Hoya del Titicaca históricamente se ha centrado en dos áreas: el norte del Collao y el sur de Pacajes. Estas son las áreas de Qaluyu/Pucara y Chiripa/Tiwanaku, respectivamente. Este sesgo en la investigación ha llevado a una visión implícita o explícita de la Hoya del Titicaca como caracterizada por estos dos centros de desarrollo cultural que influenciaron, en diferentes grados, a las áreas vecinas. En muchos modos, esta visión es reminicente de la noción de los centros nucleares de la civilización, aquella de los "generadores" de grandes estilos artísticos y de cultura que subsecuentemente se difunden hacia otras áreas. Por ejemplo, todas las asambleas cerámicas decoradas y las estelas labradas se evalúan como si éstas fueran representativas de las tradiciones Chiripa/Tiwanaku o estuvieran más relacionadas a los tipos Qaluyu/Pucara. Los sitios intermedios entre estas dos regiones se identifican como "Chiripa", "Qeya", "Pucara" etc., sobre la base de unos cuantos fragmentos con decoración superficial, sin importar el resto de la asamblea u otras características del sitio.

     

    Los datos de Juli-Desaguadero indican que nuestra visión tradicional del Período Formativo Superior debe ser revisada. Yo sostengo que el paisaje cultural prehistórico de la Hoya circum-Titicaca es mucho más compleja de lo que al presente se acepta y que esto es especialmente cierto para el Formativo Superior. El Formativo Superior fue un período de desarrollo político intensivo de numerosos señoríos autónomos y semi-autónomos, y complejos. Por lo menos existieron cuatro, y seguramente muchos más, señoríos inmediatamente previos al desarrollo de Tiwanaku. Estos incluirían a Pucara, Chiripa/Qeya, Sillumocco Tardío, y Ckackachipata Tardío. Proponemos la hipótesis de adicionales señoríos similarmente complejos, tales como aquellos representados por el sitio de Kanamarca y aquellos existentes posiblemente en el área de Desaguadero y Omasuyus. El trabajo de Portugal Ortiz (1988) en el sitio de Titimani permanece como un ejemplo de lo dicho para el lado oriental de la región del Lago.

     

    Consistente con la teoría antropológica acerca de los señoríos complejos, las fronteras polìticas seguramente eran fluídas, en la medida que constantemente cambiaban las relaciones competitivas y las alianzas entre los diferentes grupos. Esperamos que ciertos estilos artísticos "pan-Titicaca" sean interpretados de modo ligeramente diferentes como señoríos diferentes. Esto sería particularmente evidente en la escultura en piedra, en las vasijas cerámicas, etc. En nuestras excavaciones en Tumatumani, por ejemplo, observamos importantes "préstamos" de estilos tanto de la Hoya norte como de la del sur, además de un estilo "Juli" local mejor representado por la cerámica polícroma Sillumocco.

     

    El descubrimiento de los señoríos Sillumocco Tardío y Ckackachipata Tardío plantea la pregunta de sus relaciones con Pucara y Qeya. Más o menos podemos definir los límites más meridionales del asentamiento Pucara y/o su influencia en la Hoya del Titicaca. Alfred Kidder realizó un reconocimiento de la Hoya norte, y parte de su survey cubrió el área de Ilave (Kidder, 1943, pp. 10-15) al sur de Chucuito. El describió tres sitios Tiwanaku en la región, incluyendo a Incatunuhuiri (Kidder, 1943, p.13), Asiruni y Sarapa (Kidder, 1943, p.10). Incatunuhuiri esta ubicado cerca a Ichu, directamente hacia el nor-oeste de Chucuito. Asiruni y Sarapa se ubican justo al norte de nuestra zona de estudio en la Pampa de Ilave. Incatunuhuiri es un cerro grande, con terrazas, que posee tanto una ocupación Pucara como Tiwanaku. También tiene un patio hundido semisubterráneo con estelas de piedra labrada. Asiruni y Sarapa, de acuerdo a Kidder, no produjeron muchos fragmentos Pucara (1943), y la rara ocurrencia de algunos ceramios incisos no constituye evidencia suficiente para asignar estos sitios a una afiliación cultural Pucara. Mas bien, parecen ser sitios Sillumocco o relacionados con Sillumocco, con una ocupación mayor Tiwanaku después del 400 D.C. No encontramos sitios Pucara en el área de investigación Juli-Desaguadero. El límite sur del asentamiento Pucara, por lo tanto, se ubica en algún punto entre Incatunuhuiri y la Pampa de Ilave, el extremo norte de nuestro survey.

     

    En la región sur del Titicaca, yo sostengo que los primeros señoríos complejos en la región del Titicaca están representados por la fase Mamani, o Chiripa Tardío, en el área Chiripa. Chiripa Mamani se fecha en 400-100 A.C. en la cronología de Browman (1980) y correspondería al Chiripa Tardío en la cronología de Chávez, alrededor del 650-200 A.C. (Chávez, 1988a, p.2). Durante este período, se construyeron, en el sitio, las primeras estructuras complejas de almacenamiento y el templo semisubterráneo (Browman, 1980, p.809). Sostengo que la construcción de esta arquitectura corporativa mayor se correlacionó con el desarrollo de un señorío complejo en Chiripa. El montículo estaba formalmente amurallado y revestido en la precedentes fases del Formativo Medio o Chiripa Llusco y Chiripa Condori. Los habitantes de Chiripa en este período temprano habían construído un área de plaza en el mismo montículo (Browman, 1980, p. 808). En el Formativo Superior, el área de la plaza fué reemplazado por un área de templo formal, amurallado y semisubterráneo. En otras palabras, la anterior área de la plaza fué formalmente amurallada con una técnica de construcción que se convertiría típica de la arquitectura de élite en el área del Titicaca.

     

    Después de la fase Mamani, Browman (1973) informa de un hiato en la ocupación de Chiripa, con una reconstrucción del área del templo alrededor del 400 D.C. Esta reconstrucción correspondería al período posterior Qeya (Browman, 1978, p. 809). Ponce Sanguines (1981) le asigna una fecha promedio de 299 D.C. para el Tiwanaku III o Período Qeya, un fechado con el que generalmente concuerdo, basado en nuestra base de datos, seguramente limitada. En sus excavaciones en Lukurmata, Bermann (1994) obtuvo un único fechado calibrado de 430 80 D.C. del piso de una casa asociada a fragmentos cerámicos Tiwanaku III o Qeya. Qeya es por lo tanto contemporáneo a Pucara Tardío, Sillumocco Tardío y Ckackachipata Tardío. Al presente, la interpretación más apropiada de los datos sugiere que Qeya se puede fechar en aproximadamente 200 - 400 D.C.

     

    Como se ha observado, en el área de estudio los dos señoríos de Sillumocco y Ckackachipata del Período Formativo Medio continuaron hasta el Formativo Superior. En el área de Juli-Pomata, los datos cuantitativos indican que durante el Período Sillumocco Tardío se utilizaban extensivamente los campos elevados. En el área de Chatuma del area del reconocimiento Ccapia, sitios extensos Ckackachipata están asociados con los campos elevados. Basados en estos datos de los asentamientos, los campos elevados eran el componente más importante de la economía política regional. En el área de Juli-Pomata, para la cual poseemos buenos datos cuantitativos y un 100% de cubertura, el número de sitios del Formativo Superior actualmente decreció desde el Formativo Medio, pero el tamaño promedio de los sitios individuales y el total de la población se incrementó. El tamaño de los sitios promedio en las áreas del campo casi se cuadruplica, y estos sitios eran dramáticamente más grandes que los sitios promedio para el período como un todo. Más dramático aún es el movimiento poblacional alejándose de las zonas sin campos elevados de la zona suni, en el centro del area del survey, hacia las zonas de campos elevados, donde vivía casi el 63% de la población. Dos de los sitios Moyopampa a orillas del río en el Período Sillumocco Temprano fueron abandonados para trasladarse a un área naturalmente alta en la vecindad. Además, se construyeron dos sitios adicionales en el borde de la zona de Moyopampa, indicando que la mayoría de estos relictos de campos estuvieron probablemente bajo uso.

     

    La periferie inmediata al área del campo (dentro de 1 Km.) fue la ubicación óptima de asentamiento para las poblaciones que utilizaban los campos elevados. Las distancias de más de 2 Km. no eran eficientes, y el asentamiento directo en las zonas pantanosas sería frígida, húmeda y menos deseable que en las colinas bajas que rodeaban las áreas de los campos. Los datos de los asentamientos, por lo tanto, indican un cambio del último período a un "rodeo" óptimo de las áreas de los campos cerca de acueductos y canales. Este patrón es altamente sugestivo de una mayor organización formal de la producción que en el Período Sillumocco Temprano.

     

    En el área del reconocimiento de Desaguadero, también encontramos varios sitios del Formativo Superior. Podemos proponer muy provisionalmente la hipótesis de un señorío distinto en esta región durante este período, pero se necesita de un survey superficial intensivo y un análisis intensivo de los artefactos para definir estos señoríos con mayor precisión.

     

     

     

    El Período Tiwanaku Expansivo

     

    La presencia Tiwanaku en la Hoya sur-occidental del Titicaca fué importante. Nuestros datos apoyan un modelo de Tiwanaku como un estado con un sistema político expansivo (Kolata, 1983, 1986). Hemos demostrado que el área Juli-Desaguadero estuvo altamente poblado durante el Período Tiwanaku. Los asentamientos se concentran alrededor del Lago, y decrecen en densidad en la puna. Los datos del survey indican que el estado Tiwanaku mantuvo un control político especialmente fuerte en esta región durante sus fases tardías, más notablemente alrededor del 800-1000 D.C. También es posible que el asentamiento del Período Tiwanaku más temprano, ca. 400-800 D.C. esté fuertemente representado en el área de estudio. No hubo asentamiento Tiwanaku Temprano (anterior a los 400 D.C.) aunque la existencia de una muestra ocasional de vasijas de intercambio sugiere el contacto entre los señoríos del Formativo Superior y del Período Tiwanaku pre-Expansivo.

     

    Nuestros datos del survey intensivo en Juli-Pomata indican que hubo muy poco cambio en los patrones de asentamiento entre el período Formativo Superior y el Tiwanaku. Sólo dos de once sitios Formativo Superior mayores (de 1 Ha. o más grandes) en el área del survey intensivo fueron abandonados durante el Período Tiwanaku. Las excavaciones en Tumatumani, Palermo y Sillumocco-Huaquina indican que no existió un hiato en la ocupación. En otras palabras, el estado Tiwanaku se expandió hacia un contexto político y económico en ése entonces ya complejo con la incorporación del señorío Sillumocco alrededor del 400 D.C.

     

    Similares continuidades en los patrones de asentamiento se sugieren por los datos provenientes del señorío de Ckackachipata y de las áreas del reconocimiento del Desaguadero. Las ocupaciones Tiwanaku generalmente se encuentran asociadas con sitios Formativo Superior en las regiones del reconocimiento, un patrón similar a aquel del área de Juli-Pomata. Los campos elevados se encuentran firmemente asociados con los sitios Tiwanaku, corroborando los datos de la región Juli-Pomata. Podemos presumir que, del mismo modo que el señorío Tiwanaku incorporó al señorío Sillumocco Tardío, también absorvió hacia el sur, Ckackachipata y otros señoríos relacionados.

    La ausencia de un pico de crecimiento durante el Período Tiwanaku Expansivo en el área del estudio intensivo de Juli-Pomata es instructivo y contrasta marcadamente con el período de transición Altiplano/Inca. Aunque aceptamos la noción de que Tiwanaku como un señorío expansivo con algún poder e influencia, los datos poblacionales sugieren que un componente de la economía política Inca -los mitimaes- no fueron parte de la estrategia Tiwanaku, por lo menos en el área de Juli-Pomata. Por consiguiente pensamos que es inapropiado el usar el estado Inca como analogía directa para el Tiwanaku. Las poblaciones no parecen haberse movido hacia la región como colonos, un contraste muy claro con los patrones poblacionales evidentes durante el Período Inca.

     

    Los pueblos Tiwanaku construyeron un estado expansivo arcaico de proporciones impresionantes. Sin embargo, a diferencia de los Incas, carecieron de la habilidad de resolver el problema del movimiento de grandes poblaciones bajo su control. Tiwanaku se expandió en el Formativo Superior hacia un contexto político y económico ya complejo, tal como está representado en los señoríos Sillumocco Tardío y Ckackachipata Tardío, en las áreas del survey y del reconocimiento. La férrea continuidad en los patrones de asentamiento entre los períodos Formativo Superior y Tiwanaku sugieren una coopción por el estado Tiwanaku, de las instituciones políticas y económicas existentes, en oposición a la imposición de nuevos órdenes, como se ve en la transición Altiplano/Inca Expansivo. El estado Tiwanaku mantuvo e intensificó la agricultura en campos elevados. De hecho, basados en los datos de ubicación geográfica, las estrategias económicas del Formativo Superior y Tiwanaku eran increíblemente similares, exhibiendo proporciones similares de población ubicados en los campos elevados, en las terrazas agrícolas y en los pastizales, respectivamente.

     

    Los datos de los asentamientos indican que la población Tiwanaku mantenía una economía mixta de agricultura intensiva y extensiva, pastoreo, explotación de recursos lacustres, y el intercambio regional. La agricultura intensiva está representada por los campos elevados. Estos campos datan del Período Tiwanaku como se evidencia por la ubicación de los sitios Tiwanaku mayores adyacentes a acueductos, canales, y los campos mismos. Las prácticas agrícolas extensivas están representadas por las terrazas agrícolas de secano, típicas del área hoy en día. Varios sitios Tiwanaku se encuentran alejados de las áreas de campos elevados y geográficamente se encuentran asociados con la agricultura en terrazas de secano. En resumen, tanto las áreas de campos elevados como las de secano estuvieron ocupadas por sitios Tiwanaku.

     

    El asentamiento Tiwanaku combinó una fuerte concentración con asentamientos en otras zonas ecológicas. La concentración lacustre es indicativa de la explotación de los recursos lacustres, aunque esta proposición necesite ser refinada con datos de excavación. También se encontraron pocos sitios Tiwanaku en el área de la puna alta a más de 4000 m.s.n.m., un patrón de asentamiento que sugiere el control de pastizales para los camélidos. Sin embargo, el número de sitios Tiwanaku en la puna es pequeño comparado a los períodos posteriores Altiplano y Horizonte Tardío.

     

    La coexistencia de cerámica localmente manufacturada de imitación Tiwanaku, junto con cerámica policromada importada, indica la existencia de una red de intercambio de proporciones e intensidad todavía desconocidas. No se sabe si los tipos de cerámica localmente producidos tiene una continuidad cronológica como en Moquegua (Berman et al. 1989; Stanish, 1991, p. 9-10), o simplemente representa una imitación local de la genuina cerámica Tiwanaku ceremonial. La existencia de cacharros finos de producción extralocal, seguramente producidos en o cerca del mismo Tiwanaku, es indicativa de unas relaciones de intercambio complejas entre un centro estatal distante y las poblaciones locales. Del mismo modo, la diferencia en los tipos de sitios puede representar una élite administrativa Tiwanaku residente, entre poblaciones locales de apoyo. En este caso, es claro que los sitios tipo 3 representan centros de élite, dada la existencia de templos semisubterráneos, estelas y otros por el estilo. Podemos hipotetizar que los otros tipos de sitios representan a la población local a excepción del tipo 1, sitios con montículos artificiales. Esta proposición debe comprobarse.

     

    Es instructivo el comparar los datos procedentes del survey intensivo del área de Juli-Pomata con aquellos del Valle de Tiwanaku recopilados por Albarracín-Jordán y Mathews (1990). En el primer caso, hay en el Valle de Tiwanaku un importante asentamiento pre-Tiwanaku 4. Esto es de esperarse en el hogar ancestral del estado Tiwanaku. En Tiwanaku hay un desarrollo sin interrupción del asentamiento Tiwanaku desde el Período Formativo Superior más temprano (Tiwanaku 1 o Kalasasaya) hasta la dramática expansión de Tiwanaku en sus fases posteriores. Como lo acabo de anotar, el período transicional Formativo Superior/Tiwanaku en la región de Juli-Desaguadero es muy diferente, con Tiwanaku reemplazando un señorío ya complejo. Las excavaciones en dos sitios de élite/ceremonial indican que fueron arquitectónicamente realzados durante el Período Tiwanaku, una observación que apoya la continuidad política y económica.

     

    El número de sitios en el Valle de Tiwanaku es de un orden de magnitud mayor que aquel del área de Juli-Pomata. En un survey total de aproximadamente 400 Km2, Albarracín-Jordán y Mathews descubrieron 100 sitios Tiwanaku IV y 339 sitios Tiwanaku V (1990, pp. 7, 89). Las metodologías del Proyecto del Valle Tiwanaku y del Proyecto Lupaqa fueron similares. Asimismo, la definíción de sitio es comparable en ambos proyectos. Por consiguiente, la diferencia en la densidad de asentamientos entre las áreas Pacajes y Lupaqa es empíricamente válida. Claramente, el territorio nuclear de Tiwanaku tiene una historia diferente y más intensamente ocupada que la zona Lupaqa. Los factores responsables de estos diferentes patrones en zonas adyacentes permanecen como problemas centrales para una investigación futura.

     

     

     

    El Período Altiplano

     

    El Período Intermedio Tardío o el sistema de asentamiento del Período Altiplano difiere de todos los períodos precedentes. En términos funcionales, existen dos tipos de sitios: sitios fortificados o pukaras, y sitios residenciales no fortificados que se tienden a concentrar cerca de estos pukaras. Además, hay dos tipos de sitios fortificados. El primer tipo, los pukaras mayores, son cerros muy grandes rodeados de por lo menos tres murallas con importantes restos arquitectónicos dentro e inmediatamente adyacentes a las murallas. El segundo tipo de pukara se caracteriza por pequeñas colinas con murallas defensivas que las rodean y muy pocos restos arquitectónicos. Estos sitios menores de refugio están construídos de una manera similar a aquella de los pukaras mayores, pero son considerablemente más pequeñas y mucho más numerosas. Raramente encierran más de unas cuántas estructuras, y los restos de artefactos son pobres.

     

    En resumen, nuestros datos indican un patrón de sitios de refugio grandes del Período Intermedio Tardío más o menos uniformemente esparcidos a lo largo de la región sur-occidental del Lago Titicaca (Fig. 88). Estos sitios de refugio mayores son ligeramente similares en tamaño, arquitectura, y asambleas cerámicas asociadas, aunque es evidente alguna variación dentro de los sitios. Los datos de excavación de por lo menos uno de estos sitios sugieren que no estuvieron ocupados permanentemente pero que fueron usados como sitios de refugio temporarios para las poblaciones vecinas en tiempos de peligro. Asociadas a estos sitios de refugio mayores hay docenas de las menores, ubicadas cerca de los caseríos y poblados no defendidos. Este patrón parece ser típico de la región Lupaqa como un todo.

     

    Hemos identificado varios de los sitios de refugio mayores en la región entre la Pampa de Ilave y Copacabana. Un patrón que es obvio es el espaciado regular de los sitios mayores. Hay alguna variación en el tamaño de los sitios pukara mayores, pero es significativo que todos los sitios estan dentro del mismo orden de magnitud. Los sitios más grandes son Pukara Juli, Tanka Tanka, y Cerro Carajuana, con tres otros -Huichajaja, Llaquepa, Pukara Chatuma, y Tanapaca- ligeramente equivalentes en área. El tamaño real del área encerrada por las murallas defensivas parece ser más una función de la topografía que del tamaño de la población.

     

    Todos los sitios de refugio mayores, diferentes al Cerro Carajuana se chequearon en el sitio. Se encontraron los restos de una arquitectura doméstica en todos los sitios visitados. El patrón arquitectónico general es uno de casas circulares construídas sobre terrazas domésticas. Como en Pukara Juli, los restos de la arquitectura doméstica se encontraron dentro del ámbito encerrado por las murallas y adyacentes a las mismas. Se encuentran dentro de, o cerca a, los muros de fortificación torres funerarias sobre el nivel del suelo o chulpas. Otros cementerios chulpa se encuentran alejados de los sitios mismos.

     

    Las colecciones cerámicas se hicieron en cuatro de las cinco pukaras. El material diagnóstico dentro de las áreas residenciales en cada sitio es uniformemente fechable en el Período Altiplano. Hemos denominado el tipo cerámico Pucarani en el área de Juli-Pomata y Kelluyo en la región del Desaguadero. La cerámica diagnóstico Pucarani muestra fuertes afinidades con los tipos Sillustani pre-Inca y Chucuito de la región del Collao al norte de la Hoya del Titicaca (Tschopik, 1946, pp.21-44), aunque el estilo Pucarani es claramente un tipo local asociado con el área sur-occidental del Titicaca. Existe alguna variación en los estilos cerámicos decorados entre los cinco sitios coleccionados, pero el estilo Pucarani es relativamente homogéneo en la región Juli-Pomata comparada a las asambleas contemporáneas del norte (Tschopik, 1946) y del sur (Albarracín-Jordan y Mathews, 1990).

     

    Una de las preguntas principales que enfrenta el sur de la Hoya del Titicaca en un período inmediatamente después del período post-Tiwanaku es la de la hipotética migración de los Aymara hablantes (ver las páginas *** ***). Nuestros datos no necesariamente desaprueban o apoyan esta hipótesis. En efecto, existe un cambio sustancial en los patrones de asentamiento en la transición del Período Tiwanaku/Altiplano que puede apoyar este modelo de la migración Aymara. Estos datos, sin embargo, pueden también explicarse por las dramáticas disrupciones políticas coincidentes con el colapso de Tiwanaku en la región. La probable sequía alrededor del 1000 D.C. (Ortloff y Kolata, 1993) puede explicar estos cambios en los asentamientos, y en particular el cambio de asentamientos nucleados cerca de los campos elevados a un patrón más disperso basados en el pastoreo de camélidos.

     

    Nosotros esperaríamos encontrar asentamientos fortificados en el área Kelluyo y al sur del Desaguadero para apoyar la hipótesis de la migración Aymara. Es curioso tener sitios contemporáneos fortificados en la región lacustre vecina mientras que otros sitios al sur no fueron fortificados. La fortificación de los asentamientos en la región se correlaciona con las áreas demográficamente densas cerca al Lago, y por lo tanto apoyaría aquellos modelos de luchas internas, opuestas al modelo de migrantes trasladándose a la región en asentamientos fortificados. Además, el tipo cerámico Kelluyo es distinto de aquel del área lacustrina durante el Período Altiplano. Esto sugiere una distinción cultural entre las dos áreas, otra observación que no apoya la migración sureña de los Aymara durante la víspera del colapso de Tiwanaku. En resumen, todavía hay mucho trabajo que realizar respecto de esta intrigante pregunta. Los estudios lingüísticos y toponímicos, combinados con un trabajo arqueológico sistemático en el área de Carangas y en la región del Lago Poopó ayudarán a clarificar este problema.

     

    Otra pregunta importante en la arqueología del área Lupaqa se centra en la naturaleza de la complejidad política en los períodos inmediatamente pre-Inca. Este problema es tratado en detalle en el estudio de Kirk Frye, presentado en el apéndice 2 de este trabajo (ver más abajo).

     

     

     

    El Período Inca

     

    Existe una masiva presencia Inca en el área de estudio, incluyendo movimientos poblacionales mayores dentro y fuera del área. Tres diferencias importantes distinguen el Período Inca del anterior Período Altiplano: se abandonaron los sitios amurallados, se fundaron pueblos más grandes, y se abandonaron los campos elevados. Se intensificó el uso de las tierra de la Puna (19% del total de la población), un proceso que empezó en el Período Altiplano precedente.

     

    Los Inca no utilizaron las áreas de campos elevados, como lo indican la ubicación de los sitios y los consecuentes datos poblacionales. Esto con seguridad se debió a condiciones ecológicas alteradas, específicamente la sequía y temperaturas promedio más bajas, que comenzaron alrededor del tiempo de la conquista Inca. El patrón de asentamiento del Horizonte Tardío se apoya firmemente en la agricultura en terrazas y en las áreas lacustres urbanizadas, sugiriendo una estrategia de maximización en la región que fué diseñada para producir y mover bienes y ubicar poblaciones cerca de la tierra agrícola óptima.

     

    Una de las características más dramáticas de la ocupación Inca es el pico en la curva de crecimiento después de una tasa de crecimiento generalmente constante que empezó en el Período Formativo Medio. Esta tasa de crecimiento no pudo ocurrir sólo a partir del crecimiento poblacional natural. Estos datos dejan pocas dudas acerca de la migración de importantes poblaciones hacia la región de Juli-Pomata durante el Período Inca. El pico en la curva de crecimiento durante el Período Inca Expansivo, creemos que puede explicarse por dos factores principales. El primer factor es metodológico. El survey intensivo cubrió dos sitios importantes de la administración Inca, Juli y Pomata. Si el survey sistemático hubiese continuado hacia el área de Chatuma y más allá, se podría esperar una disminución en el pico de la curva con la inclusión de más sitios pre-Inca alejados de Pomata. Sin embargo, aún con esta extensión del survey, el pico en la curva de crecimiento seguramente todavía existiría aunque de una manera menos aguda. Esto se apoya en el descubrimiento de numerosos sitios del Horizonte Tardío en el área del reconocimiento.

     

    La segunda explicación para el pico en la curva de crecimiento que acompañó a la ocupación Inca se relaciona con las políticas Inca de reubicación poblacional en la forma de colonizadores mitimae (Patterson, 1991; D'Altroy, 1992). Hay numerosos casos documentados de colonizadores mitimae Inca en la Hoya del Titicaca. Un porcentaje significativo de la nueva población se concentró en los pueblos más grandes. En particular, los pueblos de Juli y Pomata se fundaron en este período. Los datos acerca del tamaño de los sitios para los períodos Tiwanaku hasta el Inca indican que hubo un cambio a una distribución de sitios bimodal, con unos pocos sitios grandes y varios poblados más pequeños y caseríos durante el Período Inca.

     

    La transición del Período Altiplano al Inca sugiere cambios sustanciales en la economía política de la Hoya del Titicaca sur-occidental. La más alta tasa de abandono de sitios ocurrió durante este período. Asimismo, hubo un cambio significativo en la distribución del tamaño de de los sitios durante la ocupación Inca. Aunque continuó el énfasis en los pequeños caseríos, el Inca construyó enormes asentamientos administrativos a lo largo de un sistema de caminos. De hecho, aproximadamente el 50% de la población vivía dentro de los 500 m. del camino en el área de Juli-Pomata. Presumiblemente, gran parte de la población en estos centros consistía de colonizadores importados. De igual manera, hubo una intensificación de las zonas de pastoreo y de las zonas agrícolas de secano, y hubo un virtual abandono total de las áreas de los campos elevados en las pampas bajas.

     

    Hay una sorprendente continuidad entre los patrones de asentamiento Inca Expansivo y Colonial Temprano, y también presumiblemente en organización económica. Desde una perspectiva política y económica, las necesidades del estado español fueron similares a aquel del Inca, por lo menos en la primera generación. A través del tiempo, hubo un cambio alejándose de los productos del Altiplano para concentrarse en la minería. Concomitantemente, hubo un cambio político de las alturas (en el Imperio Inca) a los valles de la costa, particularmente los puertos españoles. Los cambios forjados en la víspera de la conquista española alteraron la economía política de los Andes Centrales, resultando en el gradual decline de la economía de la Hoya del Titicaca.

     

    Los patrones de asentamiento del Período Colonial Temprano fueron similares a aquellos del Horizonte Tardío. Continuó la distribución bimodal general, caracterizada por sitios muy grandes y muy pequeños. Hubo una expansión hacia la puna y continuó la ocupación de los pueblos grandes originalmente fundados por el estado Inca.

     

     

     

    Centralización Política en la Hoya del Titicaca Sur-Occidental

    Durante el Período Altiplano

     

    Kirk Lawrence Frye

     

     

    Las descripciones de la organización política Lupaqa en el siglo XVI sugieren un sistema jerárquico complejo liderado por un soberano hereditario quien controlaba a varios administradores de menor rango dentro de las otras seis cabeceras. Lo que no aclaran los documentos es si la organización política Lupaqa del siglo XVI refleja una influencia Inca o si las descripciones de una organización política y social Lupaqa describen un sistema político pre-Inca. Las historias tradicionales son ambiguas. Una interpretación de un párrafo de la crónica de Bernabé Cobo, por ejemplo, es que los Lupaqa construyeron fortificaciones en la cumbre de los cerros como una respuesta directa a la incursión Inca en la Hoya del Titicaca:

     

  • Quedaron en esta jornada puestos en obediencia del Inca todos los pueblos y naciones ...se defendieron valientemente y tuvieron muchos rencuentros con el Inca antes de sujetársele; porque a no pocos se les puso apretado cerco y ellos hicieron fortalezas en que defenderse, como son las de Caquingora y la que vemos en un alto cerro del pueblo de Juli... (Cobo, 1956 [1563], p.140)

     

  • En esta relación Cobo parece implicar que los Lupaqa no estuvieron políticamente unificados y que la defensa de cada pueblo estaba organizada por líderes locales en lugar de un soberano central. Esta proposición es apoyada por la interpretación de Julien del material etnohistórico disponible, cuando sugiere que el paisaje político Lupaqa pre-Inca pudo estar caracterizado por grupos compitiendo internamente (Julien, 1978, p.61).

     

    Al contrario de Cobo, la relación de Cieza de León, sugiere que la complejidad política Lupaqa y su unificación fue anterior a la intervención Inca de la región. De acuerdo a Cieza de León, un "rey" Lupaqa conocido como Cari logró unificar varios pueblos en el territorio Lupaqa antes de la llegada del Inca (Cieza de León, 1959 [1553], p. 274). Al describir una batalla entre Cari y Zapana, el señor de los Collas hacia el norte, antes de la llegada del Inca, Cieza de León dice: "Cari salió victorioso. Pero como no aspiraba otro honor o poder más allá del robar y destruir los pueblos, cargando el botín, sin tomar cautivos, regresó a Chucuito [en el Lago Titicaca], que lo hizo su asiento, y por su orden se asentaron los pueblos de Hilave, Xulli [Juli], Zepita, Pumata [Pomata]" (Cieza de León, 1959 [1553], pp.215-216).

     

    Para poder determinar el nivel de la complejidad política Lupaqa durante el Período Altiplano, se analizaron intensivamente los datos coleccionados durante el survey sistemático de Juli-Pomata así como los datos de los cuatro sitios fortificados mayores -Huichajaja, Llaquepa, Tanapaca, y Pukara-Juli. Los dos últimos sitios están localizados dentro de los límities del área del survey intensivo. Los datos usados para comparar estos sitios incluyen los resultados de un análisis la cerámica, tanto llana como decorada, y de los patrones arquitectónicos de los sitios.

     

    Uno de los criterios para definir el grado de centralización política es si los sitios, espacialmente distantes, estaban integrados en una jerarquía política regional única. Aunque la diferencia en el tamaño de los sitios, tradicionalmente ha sido usada para identificar sistemas políticos jerárquicos, yo sostengo que un estudio de sólo el tamaño de los sitios es insuficiente para lograrlo. Junto a estas diferencias en el tamaño, un segundo indicador útil es la distribución de la cerámica decorada en sitios de diferente tamaño y tipo.

     

    El análisis del sistema de asentamiento del Período Altiplano incorpora sólo sitios que tienen áreas habitacionales bien definidas y que contienen cerámica del Período Altiplano claramente identificable. Excluyo sitios de cementerio. Para propósitos del análisis de asentamientos me centro en los sitios fortificados mayores, en los sitios no fortificados, y en los sitios de refugio temporario. Los sitios fortificados mayores son todos clasificados como centros, los sitios de refugio caen dentro de la categoría de tamaño como poblados pequeños o grandes, y los sitios no fortificados se ubican en categorías de todos los tamaños. Aunque todavía no se hayan realizado estudios sistemáticos de sitios no fortificados y de sitios de refugio temporarios, las muestras de cerámica recolectadas en estos sitios durante el survey regional sistemático son suficientes como para indicar si los artefactos de estatus elevado estan o no asociados a éllos.

     

     

     

    Arquitectura

     

    El método para definir los diferentes niveles de la organización política Lupaqa depende de la habilidad en identificar similitudes o diferencias en los estilos arquitectónicos y en los patrones de la organización espacial en los cuatro sitios fortificados mayores. Mi enfoque para definir los diferentes niveles de integración social y política se realiza a partir del trabajo de Steponaitis (1991, pp. 219-220). El mostró que las diferencias en los patrones de la distribución de los sitios en el Mississippi se correlacionaban con los diferentes niveles de complejidad de los señoríos. Yo trabajo con el presupuesto de que las similitudes o las diferencias en los estilos arquitectónicos pueden ser un indicador de si los distintos sitios arqueológicos o son parte de un sistema político unificado o representan grupos políticos localizados.

     

    Si la población que vivía en el territorio Lupaqa durante el Período Altiplano estaba organizada en un nivel de señorío complejo, yo esperaría encontrar rasgos típicos de los señoríos centralizados tales como la existencia de áreas para la recolección de tributos, de procesamiento y almacenamiento, de producción artesanal avanzada, y de actividades ceremoniales con contenido político. Además, la arquitectura asociada a las residencias y a las actividades de élite deberían estar claramente demarcadas de otras áreas del sitio donde se lleven a cabo tareas más mundanas. Los estilos arquitectónicos usados para construir estructuras importantes deberían ser similares entre los centros de residencia de los jefes locales, porque los individuos de la élite derivan su autoridad política al ser identificados con símbolos estandarizados del poder. Estos símbolos frecuentemente se reflejan en los estilos arquitectónicos de la élite.

     

    Al contrario, si las poblaciones que usaron los diferentes sitios fortificados mayores no estaban integradas políticamente, entonces estos sitios no se caracterizarían por una traza formalizada de los sitios, se esperaría que no muestren evidencias de áreas de trabajo especializado, y se esperaría que muestren variaciones en estilos arquitectónicos entre los centros. La presencia en los sitios fortificados mayores de diferentes estilos arquitectónicos, vistos en la forma y la ornamentación de las estructuras, en la construcción de las murallas de fortificación, o en los estilos de las portadas se interpretará como indicador de que los sitios Lupaqa fortificados mayores no estuvieron integrados políticamente.

     

     

     

    Metodología

     

    EL MAPEO DE LA ARQUITECTURA DE LOS SITIOS - Para realizar un mapeo detallado se escogieron las áreas dentro de los sitios fortificados mayores con mucha arquitectura. Los datos acerca de la traza del sitio se obtuvieron a través del mapeo de una sección pequeña pero representativa de cada sitio en Huichajaja y Llaquepa; se mapeó aproximadamente 1 Ha. de cada sección. Se hicieron mapas de una de las cuatro áreas residenciales de Pukara Juli, denominado Yacari-Tuntachawi cubriendo un área de aproximadamente 5 Ha. No se confeccionó un mapa sistemático de Tanapaca, pero se hizo en el campo un esquema detallado del sitio. El segundo paso fué el de comparar los estilos de construcción de los elementos arquitectónicos más importantes ubicados dentros de los sitios, incluyendo los muros de la fortificación, portadas, y formas de las estructuras. El tercer paso fué el de medir una muestra representativa de las estructuras a fin de determinar el rango de los tamaños de las estructuras. El número de estructuras que fueron medidas representa sólo una porción de aquellos encontradas en cada sitio.

     

    ARTEFACTOS CERAMICOS - El análisis de la cerámica se centra en tres elementos básicos necesarios para determinar si los sitios Lupaqa fortificados mayores estaban integrados políticamente. Los elementos que comparamos entre los diferentes sitios fortificados mayores fueron (1) la pasta usada en la producción de la cerámica decorada en los sitios fortificados mayores, (2) el diámetro de los bordes de las vasijas, y (3) el estilo decorativo y la forma de las vasijas.

     

    Si los sitios fortificados del Período Altiplano funcionaron como centros diferentes dentro de un señorío unificado y estratificado, se puede anticipar que la cerámica decorada que se encuentre en aquellos sitios sean indicadores de una redistribución a partir de un foco centralizado de producción. Para determinar la producción cerámica centralizada, yo comparé el rango de los diámetros de los bordes con clases funcionalmente específicas de cerámica, y la composición de la pasta de la cerámica decorada procedente de los diferentes sitios. Por lo menos, si los sitios fortificados mayores en el estudio estuvieron políticamente integrados, la cerámica decorada procedente de tales sitios debería mostrar fuertes similitudes en, entre otros elementos, la decoración, en la forma de los bordes, y en la forma de las vasijas. Al contrario, si los sitios fortificados mayores del Período Altiplano fueron centros de señoríos simples, cabría esperar que la cerámica decorada dentro de cada sitio muestre evidencias de una producción local no estandarizada. En este estudio, se define a la cerámica decorada por la presencia de decoraciones pintadas, de modo que muestras cerámicas que esten engobadas o contengan engobe en los bordes no se consideran decoradas.

     

    El análisis de la cerámica de los sitios fortificados mayores también ayuda a establecer la función de estos sitios. Primero, si los sitios fortificados mayores representan el nivel más alto de una jerarquía de asentamientos, entonces se esperará que fueran la residencia de la élite local. Por consiguiente, los sitios fortificados mayores deberían contener mucha más cerámica decorada que los sitios no fortificados. Si los sitios fortificados mayores se usaron sólo como centros de refugio temporario se esperará que los sitios no fortificados ocupados por soberanos puedan ser identificados y contendrían tantas o más muestras de cerámica decorada que los encontrados dentro de aquellos sitios fortificados mayores. Como no se realizaron recolecciones superficiales sistemáticas en los sitios no fortificados, la cerámica de aquellos sitios no puede compararse sistemáticamente con la cerámica de los sitios fortificados. Sin embargo, las muestras cerámicas recolectadas asistemáticamente durante el survey de sitios no fortificados y de sitios de refugio temporario son suficientes para determinar cuán bien representadas están las cerámicas decoradas en aquellos sitios.

     

    Segundo, las clases de cerámica usadas en los sitios fortificados mayores pueden indicar si fueron usadas en conjunción con actividades políticas y/o rituales importantes. Por ejemplo, Costin (1986, pp.294-299) mostró que vasijas específicas, principalmente jarras grandes y cuencos, se asociaban a ceremonias festivas de la élite en el sitio de Tunanmarca en el Valle del Mantaro. Si los sitios fortificados mayores fueron centros de actividades religiosas o políticas, entonces se esperaría que las asambleas cerámicas de estos sitios provean evidencia de las actividades festivas, como podría verse en el número y tipos de cerámica presentes en cada sitio.

     

     

     

    Patrones de Asentamiento del Período Altiplano

     

    Como dos de los sitios fortificados mayores, Huichajaja y Llaquepa estan ubicados fuera de los límites del survey, los datos del asentamiento son sólo aplicables para evaluar las relaciones entre los dos sitios fortificados mayores, Tanapaca y Pukara Juli, y algunas agrupaciones de asentamientos en su vecindad. El patrón de asentamiento dentro del área del survey intensivo de Juli-Pomata durante el Período Altiplano se centra en los sitios fortificados mayores y en los sitios de refugio temporario. Los resultados del survey indican que los sitios fortificados mayores estan más o menos ubicados centralmente entre las distintas agrupaciones poblacionales, con algunas de las agrupaciones poblaciones, a su vez, ubicadas cerca de los sitios de refugio.

     

    Una de estas agrupaciones se compone de sitios en la vecindad de Suankata, un sitio menor de refugio. Incluye a varios sitios en la porción norte de la zona del survey, los más grandes de los cuales son los sitios 448 y 445. Los sitios dentro de estas agrupaciones se ubican en, y a lo largo de, la perifierie de la pampa de Moyopampa y se extiende en un patrón lineal hacia un agrupamiento de sitios debajo del sitio fortificado mayor de Pukara Juli. Es dentro de la vecindad de Pukara Juli que se hacen evidentes algunos agrupamientos de sitios separados. Estos agrupamientos incluyen sitios en el área de Moyopampa, como se mencionó previamente, y sitios asociados con los dos sitios de refugio, Zapacollo y San Bartolomé.

     

    Otro agrupamiento de sitios se ubica aproximadamente a 10 Km. hacia el sur del grupo de Pukara Juli en el área de Sihuayro. Este agrupamiento contiene un centro (el sitio 287), otros poblados, y algunos caseríos. Los sitios dentro de este agrupamiento no estan alejados de Tanapaca, el sitio fortificado mayor. Dos otros agrupamientos se ubican en las áreas hacia ambos lados del área de Pomata, conteniendo poblados (entre otros los sitios 384, 393 y 428) y algunos caseríos. Hacia el lado norte del área de agrupamiento de Pomata, ubicado cerca a la orilla del Lago, está el sitio de refugio Tocockahua (418). El sitio 388, un poblado grande, aunque no claramente fortificado o sitio de refugio, se ubica en la cumbre de un promotorio alto entre el sitio 418 y el sitio fortificado mayor, Tanapaca.

     

    Estos datos de los asentamientos indican la presencia de algunos bloques poblacionales aislados, algunos asociados a los sitios de refugio y otros asociados a sitios fortificados mayores. Lo significativo en estos datos es la ubicación central de los sitios fortificados mayores entre los diferentes agrupamientos de sitios. Por ejemplo, Tanapaca esta centralmente ubicado entre los agrupamientos de Pomata y Sihuayro, y Pukara Juli se sitúa entre los agrupamientos de San Bartolomé y Zapacollo y, en menor grado, el grupo de asentamientos de Moyopampa.

     

    La asociación entre los diferentes grupos de asentamientos a los sitios fortificados mayores centralmente ubicados sugiere la existencia de unidades políticas distintas, una asociada a Pukara Juli y la otra a Tanapaca. La proposición de que la región del survey contiene grupos políticos diferentes se apoya en la comparación de la distribución del tamaño de los sitios para los sitios dentro de los sistemas de asentamientos de Tanapaka y Pukara Juli. En términos de tamaño, cada sistema de asentamiento contiene aproximadamente proporciones iguales de categorías de tamaños de sitios. La única diferencia entre los dos sistemas de asentamientos es que el grupo Pukara Juli contiene muchos más sitios pequeños. Aunque la distribución de los tamaños de los sitios no fortificados dentro de cada uno de estos grupos de asentamientos describe una jeraquía de tres niveles, no esta claro que las diferencias en el tamaño de los sitios indique una jerarquía política. Fuera del tamaño, no se observó durante el survey ninguna evidencia arquitectónica o de artefactos que pudiera distinguir a los sitios no fortificados grandes de los pequeños.

     

    El patrón de asentamiento dentro de la región Juli-Pomata es complejo. Muestra la existencia de algunos agrupamientos de asentamientos, posiblemente integrados dentro de la esfera política de los sitios fortificados mayores. La identificación de una zona intermedia no habitada entre los sistemas de asentamientos de Tanapaka y Pukara Juli refuerza la interpretación de que los asentamientos en el área del survey Juli-Pomata representen por lo menos dos grupos políticos distintos. Estos dos grupos estuvieron a su vez conformados de diferentes comunidades separadas. La habilidad de inferir el grado en el que estos grupos separados estuvieron políticamente integrados se complica por el hecho de que algunos agrupamientos de sitios estan asociados a sitios de refugio. La asociación de algunos de los agrupamientos con sitios fortificados menores sugiere que un nivel de autonomía política pudo haberse mantenido por los grupos locales, aún cuando hayan existido en la proximidad de los sitios fortificados mayores. Dentro de la categoría de sitios grandes no fortificados, no hay sitio comparablemente mayores a otros a lo largo de la región del survey, lo que sugiere que los sitios fortificados mayores fueron centros locales de poder político.

     

    Evidencia adicional que apoya la interpretación de que los sitios fortificados mayores fueron centros políticos en una jerarquía de dos niveles es la distribución entre ellos de la cerámica decorada. Pukara Juli y Tanapaca son los sitios más grandes en la región y contienen casi todos los tipos de cerámica decorada. En efecto, sólo 15 cerámicas Pucarani decoradas se encontraron en todos los sitios no fortificados y en los sitios de refugio temporario combinados, lo que indica que la cerámica decorada tuvo una distribución restringida sólo a los sitios fortificados mayores.

     

     

     

    Rasgos Arquitectónicos en los Cuatro Sitios Fortificados Mayores

     

    Como se analizó arriba, un conjunto de correlaciones arqueológicas asociadas a una definición de la organización política de señoríos simples o complejos depende de una comparación de los estilos arquitectónicos y de la organización del espacio en los diferentes sitios fortificados mayores. Como se analiza más abajo, los sitios fortificados mayores, en lugar de caracterizarse por patrones similares de organización espacial y estilos arquitectónicos comparables, cada uno tiene diferentes estilos arquitectónicos y de traza.

     

     

     

    Huichajaja

     

    El sitio fortificado mayor de Huichajaja está ubicado cerca al moderno pueblo de Yunguyu y fué visitado y descrito por Hyslop (1976, p. 307). El área habitacional del sitio se sitúa entre 4350 y 4500 m.s.n.m. y está circundado por tres murallas principales, encerrando aproximadamente 2 Ha. de habitaciones (aproximadamente 100 estructuras) dentro de un área general de aproximadamente 5 Ha. Las murallas del sitio miden de 1 a 2 m. de ancho, alcanzando en algunos lugares, alturas por encima de los 3 m. La primera muralla, en la cara oriental del sitio, describe un patrón en Z y representa un rasgo arquitectónico distinto en los sitios fortificados mayores (Hyslop, 1976, p. 308). Los muros de contención del sitio estan cubiertos con tierra, dejando una sección del muro que se extiende sobre el nivel del suelo, creando un parapeto. Más estrechos en la base y proyectándose hacia una dimensión ligeramente más ancha en la cumbre, tres conjuntos de portadas en cada una de las tres murallas, entre 1.5 y 2 m., permiten el acceso a las diferentes secciones del sitio. La mayor parte de las portadas tienen muros conectantes que llevan hacia el interior del sitio y muchas han servido para desviar el tráfico hacia el interior.

     

    La arquitectura doméstica en el sitio consiste de estructuras circulares y ovoides que miden de 2.5 a 3 m. de diámetro exterior. Los cimientos circulares u ovoides están asociadas a tres rasgos arquitectónicos distintos: estructuras ubicadas cerca a patios (plataformas levantadas circulares), estructuras encerradas en recintos, y estructuras ubicadas en terrazas. De las aproximadamente 100 estructuras en el sitio, se midieron 42. Aunque las áreas del piso interior de las estructuras que se midieron fluctúan desde 1.2 a 13.9 m2, la mayoría de las áreas muestreadas eran pequeñas, el 78.5% tenía áreas del piso interior de menos de 5.0 m2 (Tabla 9). Las estructuras que medían menos de 5.0 m2 tenían un tamaño promedio de 3.2 m2 (Tabla 10).

     

    En lugar de definir, dentro del sitio, la presencia de rígidas y bien definidas categorías de tamaño de las estructuras, la distribución del área del piso interior se caracteriza por una ligera variación. El único patrón aparente podría ser descrito por una división por el tamaño de las estructuras en tipos pequeños y medianos, o estructuras menores o mayores de 5 m2. No había una aparente correlación entre el tamaño de una estructura y su asociación con patios, recintos o terrazas.

     

    La división espacial más evidente en el sitio esta definida por las murallas de fortificación. Las estructuras, patios, y recintos se ubican en las áreas entre las murallas del sitio, pero se existen ligeramente más estructuras y otros rasgos arquitectónicos sobre la tercera muralla principal. El lado oriental del sitio contiene muchas construcciones en terrazas, aunque no habían estructuras y sólo se encontraron, en esta área del sitio, unos cuantos artefactos. A lo largo del flanco oriental, se encuentran terrazas en las laderas pero no alcanzan la muralla más baja. Delimitada por una cuarta y más pequeña muralla, el área más alta del sitio está separada del área habitacional principal y contiene algunas áreas de patio circulares u ovoides delineadas por muros pequeños. Esta área del sitio contenía un alto porcentaje de cerámica decorada aunque casi ninguna estructura o cimientos. El área más alta del sitio tiene un recinto amurallado que guarda un santuario moderno.

     

    Fuera de la básica división del espacio determinado por los muros del recinto, no hay dentro del sitio, un patrón interno claro, y la densidad total del asentamiento en Huichajaja es baja. Aunque se encuentran diferentes clases de construcciones arquitectónicas dentro de Huichajaja -recintos, patios, y terrazas- la distribución de artefactos a lo largo del sitio es uniforme, sugiriendo que las diferentes formas arquitectónicas no estuvieron asociadas a áreas de actividad especializada o a residencias, claramente definidas, de estatus alto. El área más alta del sitio es una excepción, ya que contenía un gran porcentaje de cerámica decorada, sugiriendo que pudo haber sido utilizada para propósitos ceremoniales.

     

     

     

    Llaquepa

     

    También reportado por primera vez por Hyslop (1976, p.300) el sitio fortificado mayor de Llaquepa se ubica aproximadamente a 10 Km. al sur-este del moderno pueblo de Pomata. El área habitacional estimada del sitio es de 8 - 10 Ha. conteniendo aproximadamente 600 - 700 estructuras dentro de un área circundada por encima de las 50 Ha. Como se mencionó anteriormente, aproximadamente 1 Ha. del sitio se mapeó. Tres enormes murallas circundan el sitio haciendo uso de los características topográficas naturales para encerrar aproximadamente el área. Los muros de contención del sitio son similares a aquellos vistos en Huichajaja. Las superficies interiores de las murallas están rellenadas con tierra, y la muralla que queda en la parte más baja hacia la ladera nor-oriental describe un patrón en Z. Las portadas de entrada al sitio muestran ligeras variaciones y son de lados paralelos o tienen bases estrechas abriendose hacia arriba.

     

    Como en Huichajaja, las estructuras están asociadas a distintos elementos arquitectónicos: se encuentran en los recintos amurallados, o están ubicados en el extremo o dentro de las terrazas curvas, o rodean los espacios de "plazas" abiertas, o se encuentran en agrupamientos, o están aisladas. El patrón espacial más característico es el agrupamiento de tres a cinco estructuras circulares u ovoides, ligeramente del mismo tamaño o con otras más grandes, por toda la parte alta del sitio. No se observaron en Llaquepa unidades de patio comparables a aquellas encontradas en Huichajaja. De 48 estructuras muestreadas, el área de piso interior fluctuó entre 1.5 a 31.6 m2, y mientras que las estructuras más grandes medían entre 5.0 y 6.0 m. de diámetro, la mayoría (62.5%) medía menos de 5 m2 de área de piso interior (Tabla 9). De las estructuras que tenían áreas de piso interior de menos de 5.0 m2, el tamaño promedio era de 3.2 m2.

     

    Aunque los datos acerca del área de piso interior no indican la presencia de categorías bien definidas de tamaño de las estructuras, son aparentes tres tipos de estructuras básicas. El primer tipo de estructura mide entre 2.0 y 3.0 m en el diámetro exterior. Está construído con cimientos de piedras sin labrar colocados en el suelo. Algunas veces se colocan piedras encima de los cimientos para formar una estructura muy similar en la forma a aquellas que Hyslop (1977) ha denominado "chulpas iglú" aunque todavía no existe evidencia como para sugerir que fueron usadas como enterramientos.

     

    El segundo tipo de estructura es mucho más grande que la primera. Construídas de la misma manera, estas estructuras son impresionantes en tamaño y son generalmente de forma ovoide, midiendo de 3.0 a 3.5 m. de ancho y hasta 5.0 m. de longitud. El tercer tipo de estructura es casi circular y no cubierto, midiendo más de 5.0 m. de diámetro. Una excepción a estos tres tipos de estructuras fue una construcción casi cuadrada, única, con piedras labradas como puertas de 0.75 x 0.50 m., con camélidos trabajados en bajo relieve en sus superficie exterior. Este tipo de ornamentación de las estructuras nunca se identificó en un sitio fortificado del Período Altiplano y sugiere una inversión de trabajo diferencial en la construcción de la estructura.

     

    La división espacial de Llaquepa está determinada por rasgos naturales y por los muros de contención del sitio, y por la ubicación de las estructuras en el sitio. Las áreas entre cada una de las tres murallas contienen estructuras cubiertas y cimientos de estructuras. Las estructuras más grandes, algunas veces, se encuentran aisladas en la parte más alta del sitio. Sin embargo, con mayor frecuencia, se encuentran rodeadas de estructuras más pequeñas o están asociadas a espacios de plazas abiertas. El sitio de Llaquepa muestra una jerarquía de tamaños de estructuras más clara y una evidencia de la diferenciación de estatus en la ornamentación de las estructuras. Sin embargo, la ubicación de las estructuras dentro del sitio no se conforma a un plan general. Esto es, en lugar de ser segregadas espacialmente, las estructuras más grandes, consistentemente, están rodeadas por estructuras más pequeñas y ocurren en diferentes áreas del sitio. Será necesario realizar una recolección superficial extensiva más sistemática para determinar si la distribución de los tipos arquitectónicos y de artefactos se correlacionan con diferentes áreas de actividad.

     

     

     

    Tanapaca

     

    Tanapaca es el más alto de todos los sitios fortificados mayores estudiados. Ubicado en la cumbre de un cerro de laderas muy empinadas, el área habitacional alcanza casi los 4600 m.s.n.m. Diversas murallas concéntricas rodean un área de aproximadamente 15 Ha. incluyendo 5 Ha. de área habitacional.

     

    Dos tipos de portadas dan acceso al área habitacional. El primer tipo de portada está cubierta y encajada en la muralla de la fortificación y mide 1.0 m. de ancho por 2.0 m. de altura. Las murallas de la fortificación con las portadas encajadas continúan por sobre la puerta, y contienen secciones levantadas o terraplenes, y están asociadas a lo que parecen ser torres. El segundo tipo de portada es similar a aquellas vistas en otros sitios; son de lados perpendiculares o más anchos en la parte alta. El acceso hacia, y através del sitio, está restringido por diversas portadas y las pequeñas distancias entre las murallas mayores.

     

    Las estructuras en Tanapaca son circulares u ovoides, como en los otros pukaras. Como en Llaquepa, las estructuras cubiertas están bien preservadas y son similares en la forma y técnica de construcción a las estructuras en forma de "iglú" encontradas allí. Las construcciones se encuentran agrupadas en recintos amurallados cerca a la cumbre del sitio, mientras que cimientos de estructuras con diámetros variables se encuentran por todo el sitio. Las estructuras más grandes, midiendo más de 5 m. de diámetro exterior, son construcciones circulares sin techos, de lados derechos y bien construídos. En las 34 estructuras muestreadas (de un total de aproximadamente 100 en el sitio), el área de los pisos varió entre 1.34 y 32.43m2 (Tabla 9), pero la mayoría de las áreas muestreadas (82.35%) medían menos de 5.0 m2 de área de piso. Las estructuras con áreas de piso de menos de 5.0 m2 tenían un tamaño promedio de 3.25 m2 (Tabla 10).

     

    La organización del espacio en Tanapaca parece ser más consistente que en Llaquepa o en Huichajaja. Tres grandes construcciones circulares con puertas labradas en la piedra dominan los diferentes niveles en el lado occidental del sitio y están rodeadas de numerosas estructuras más pequeñas. Varias estructuras de tamaño diverso se ubican a lo largo de la cima del sitio, por debajo de un área de plaza bien definida. La antigüedad de esta área de plaza es cuestionable porque se asocia a un santuario moderno que está en uso hoy en día. Las áreas sobre las primeras dos murallas hacia el lado norte del sitio estan limitadas por afloramientos de roca natural, y pequeñas murallas que definen los espacios abiertos dentro de estas áreas contienen pocas estructuras. La densidad del asentamiento en el sitio es baja, con el número de estructuras conservadas y los cimientos que no exceden de 100. Como en Llaquepa, las estructuras más grandes estan rodeadas de otras más pequeñas, y en lugar de estar espacialmente segregadas, se presentan en diferentes áreas del sitio. Todas las áreas del sitio contenían artefactos similares, con la excepción del área más alta del sitio, cerca del área de la plaza, que contenía muchos fragmentos decorados.

     

     

     

    Pukara Juli

     

    Visitado y descrito por Hyslop, el sitio fortificado mayor de Pukara Juli se ubica aproximadamente a 4 Km. del moderno pueblo de Juli (Hyslop, 1976, pp.315). Es el más grande y complejo de todos los sitios del Período Altiplano estudiados en la Hoya del Titicaca sur-occidental. Cuatro murallas concéntricas intersectadas por barreras topográficas naturales recorren una distancia combinada de más de 25 Km. alrededor del sitio. Fluctuando en altura desde 2.0 hasta 5.0 m, estas murallas encierran cuatro áreas habitacionales espacialmente segregadas. Todas estas cuatro áreas habitacionales se ubican a una altitud entre los 4100 y los 4250 m.s.n.m. Las áreas habitacionales combinandas se estiman en 15 Ha., conteniendo aproximadamente 400 estructuras dentro de una área encerrada general de aproximadamente 75 Ha. Tres murallas principales corren a lo largo del área habitacional Yacari-Tuntachawi (4.0 Ha.), encerrando un afloramiento de roca hacia el sur y continuando alrededor del sitio hacia el norte. Las murallas están construídas con muros de contención rellenadas de cascajo de modo que el muro de contención superior es ligeramente más bajo en altura que el muro de más abajo, formando un terraplén. El sitio además esta dividido por tres pasadizos que corren verticalmente hacia arriba a través de las murallas y a través de tres conjuntos de portadas. Estos pasadizos controlan, con toda efectividad, el acceso y el tráfico hacia, y a través del área habitacional. El área más alta de Pukara Juli contiene un área de plaza, con un santuario moderno en el centro.

     

    La arquitectura moderna en Pukara Juli consiste de numerosos muros de terrazas, redondeados, asociadas a estructuras circulares. Las estructuras están ubicadas o en el medio de las terrazas o en sus esquinas; o están ubicadas en los recintos amurallados; o, con menor frecuencia, están agrupadas. El diámetro de las estructuras varía en tamaño de 2.0 a 7.0 m. con áreas de piso interior fluctuando desde 0.70 a 46.18 m2 (Tabla 9). Aunque son aparentes tres tamaños de estructuras en Yacari-Tuntachawi, consistentes con el patrón visto en otros sitios fortificados mayores, la mayoría de las estructuras muestreadas (23 de un total de 150) son pequeñas, con un 74% de las áreas de piso midiendo menos de 5.0 m2. El tamaño promedio de estas estructuras muy pequeñas es de 2.75 m2 (Tabla 10).

     

    En Pukara Juli, algunas estructuras exhiben una forma y técnicas de construción únicas. La estructura más común encontrada en Pukara Juli es una estructura ovoide construída de piedras sin labrar. Las piedras fueron ubicadas inicialmente para crear paredes casi verticales, las cuales fueron cubiertas con un techo saliente. A diferencia de las estructuras preservadas en otros sitios fortificados mayores, aquellos de Pukara Juli no tienen techos abovedados; en su lugar se colocaron piedras adicionales para cubrir cualquier curvatura creada en el proceso del techado. Los exteriores de las construcciones son de lados verticales y de techos planos a pesar del voladizo. Las construcciones de este tipo generalmente se ubican en el rango de tamaño de las estructuras medianas, mientras que las estructuras en la categoría de más pequeñas tienen sólo cimientos de piedra y no estuvieron cubiertas. Similar al patrón visto en Llaquepa y Tanapaca, las estructuras circulares más grandes en Pukara Juli tampoco son techadas, pero a diferencia del patrón visto en aquellos sitios, las grandes estructuras circulares en Pukara Juli se ubican en las área más bajas del sitio. Un análisis más detallado de la arquitectura doméstica básica en el sitio de Pukara Juli se presenta por Edmundo De la Vega, el excavador de una unidad doméstica sobre una terraza (De la Vega, 1990). A pesar de su complejidad espacial y arquitectónica, Pukara Juli no contiene un gran número de estructuras o cimientos, y, dado su tamaño global, la densidad del asentamiento es un tanto baja. Pukara Juli se caracteriza por una densidad de asentamiento baja, comparable a aquellos de Huichajaja y Tanapaca, pero a diferencia de los otros sitios fortificados mayores, las estructuras más grandes están restringidas a áreas específicas dentro del sitio.

     

    Aunque cada uno de los sitios fortificados mayores contienen rasgos arquitectónicos similares, incluyendo murallas de fortificación, rangos similares en los tamaños de las construcciones y lo que puede interpretarse como áreas de plaza o ceremonial de pequeña escala, las diferencias en los estilos arquitectónicos y en la organización espacial entre los sitios fortificados mayores no son consistentes con los correlatos arqueológicos esperados de una organización política centralizada. La construcción del muro en forma de Z y los terraplenes de tierra son específicos de Llaquepa y Huichajaja, pero Huichajaja no contiene ninguna estructura circular grande y contiene una construcción de patio única que ocurre sin cimientos estructurales. A diferencia de cualquier sitio fortificado del Período Altiplano visitado, Llaquepa contenía evidencia de ornamentación en las estructuras: camélidos en bajo relieve labrados en las piedras de una puerta en una de las estructuras más grandes. Llaquepa también se caracteriza por una densidad de asentamiento relativamente alta, conteniendo hasta 700 estructuras. Tanapaca y Huichajaja cada una contienen aproximadamente 100 estructuras, y Pukara Juli tiene. aproximadamente, 400 estructuras. Tanapaca también difiere de los otros sitios porque contiene rasgos arquitectónicos únicos como portadas cubiertas y construcciones de torres, pero, como Pukara Juli, el sitio tiene terraplenes en las murallas.

     

    De los cuatro sitios fortificados mayores estudiados, Pukara Juli es el más grande y claramente el más complejo en términos de la planta arquitectónica. Lo que diferencia a Pukara Juli de los otros sitios es una organización espacial más formalizada, como se vió en las cuatro áreas habitacionales separadas y en las divisiones horizontales y verticales dentro de Yacari-Tuntachawi que restringen el acceso a los diferentes sectores del área habitacional.

     

    Con la posible excepción de Pukara Juli, el tamaño y la planta arquitectónica de los sitios fortificados estudiados no indican un alto nivel de complejidad política. Se esperaba que una similitud en las plantas arquitectónicas para cada uno de los sitios fortificados mayores indiquen si los sitios eran complejos internamente y políticamente integrados. La observación de que cada uno de los cuatro sitios estudiados exhibe importantes diferencias en rasgos arquitectónicos y en organización espacial refuerza la interpretación de que los sitios fortificados mayores, más que representar centros dentro de un señorío unificado, fueron, seguramente, centros separados de grupos políticos de pequeña escala.

     

     

     

    Artefactos Cerámicos del Período Altiplano procedentes

    de cuatro de los Sitios Fortificados Mayores

     

    El análisis cerámico provee una mejor comprensión de la naturaleza de la integración política Lupaqa. En términos generales, la cerámica de los sitios fortificados mayores están todas incluídas dentro del vastamente definido estilo Pucarani (De la Vega, 1990). Sin embargo una comparación de una limitada muestra cerámica procedente de los cuatro sitios fortificados mayores de este estudio indica que la cerámica decorada fué producida localmente y exhibe una variación significativa en la forma, en el diámetro del borde, y en los motivos decorativos, dentro ,y entre los sitios.

     

     

     

    Artefactos Cerámicos Huichajaja

     

    La muestra cerámica de las unidades de recolección de Huichajaja comprende sólo 147 fragmentos de una muestra cerámica global de 216 fragmentos. Se identificaron seis tipos de pasta y se les denomina H1 hasta el H6. Sobre la base de las partículas, las pastas se agrupan en tres categorías básicas: groseras, medias y finas. Las pastas tipo H1, H2, y H4 son groseras, H3 es media/grosera, y H5 y H6 son pastas de textura fina. Las pastas groseras y medias/groseras son usadas para producir diferentes tamaños de jarras y otras vasijas no identificadas. La distribución de diámetros de las jarras y las vasijas no clasificadas es bimodal, mostrando la presencia de dos categorías básicas, grandes y pequeñas. Las cerámicas de pasta grosera, algunas veces engobadas en rojo u ocurriendo con engobe rojo en el borde, componen la mayoría de la muestra y seguramente representan cacharros utilitarios cuya función no ha sido determinada. Las pastas cerámicas Tipo H4 son ora engobadas en rojo en el exterior ora contienen un borde rojo engobado. Basado en un análisis visual inicial, pueden estar representados en otros sitios fortificados mayores.

     

    La cerámica de pasta fina raramente está engobada y se usa para producir cuencos decorados cuyos diámetros de los bordes se caracterizan por una contínua variación fluctuando de 9.0 a 22 cm. De los 44 fragmentos, el 86.0% contiene decoraciones negras, el 0.4% contiene decoraciones rojas, y el 13% contiene decoraciones negras y rojas. Un cacharro decorado aparece sólo en este sitio; es una forma de jarra pequeña con bordes que emergen del cuerpo. Un cacharro polícromo fué encontrado en el sitio -un fragmento engobado en rojo conteniendo decoraciones crema, negro y naranja. Es un ejemplar exótico.

     

     

     

    Artefactos Cerámicos Llaquepa

     

    La muestra cerámica procedente de Llaquepa es un tanto grande, consistente de 347 fragmentos de una muestra global de 379 fragmentos de las cuatro unidades de recolección. Se distinguieron ocho tipos de pasta dentro de la muestra y se denominaron L1 hasta L8. Algunas veces se confeccionaron cacharros no decorados, groseros/medios con las pastas L1, L3, L6 y L8. Los tipos L5 y L7 son cerámica de pasta fina que generalmente es decorada. Los cacharros de pasta Media y grosera dominan la asamblea. Los fragmentos diagnóstico están todos pobremente representados, pero fragmentos de asas grandes y jarras y otras vasijas no clasificadas fueron confeccionados con las pastas L5 y L7. La distribución de los diamáteros de los bordes, dentro de esta clase de cerámica, puede ser bimodal, pero se necesita una muestra más grande antes de que se pueda confirmar tal patrón.

     

    La muestra de cerámica decorada con pasta fina es pequeña, comprendiendo sólo 36 fragmentos, y es variable en términos de la forma del borde y el estilo decorativo. La mayoría de la cerámica de pasta fina, el 89.7% de la muestra, esta decorada con diseños negros, el 2l 5.2% de la muestra ocurre con decoraciones rojas y el 5.1% de la muestra tiene decoración roja y negra. Un total de 44% de los fragmentos decorados tiene una superficie engobada marrón a naranja. La gama de diámetros del borde en los cuencos es contínua, fluctuando de 9 a 23 cm. sin un aparente agrupamiento. La variablidad de la pasta, la diversidad estilística, y la amplia gama de diámetros de los bordes mostradas en la asamblea cerámica decorada argumentan en contra de una producción estandarizada por especialistas ceramistas.

     

     

     

    Artefactos Cerámicos Tanapaca

     

    La muestra cerámica procedente de tres unidades de recolección en Tanapaca es de 234 fragmentos, de una muestra total global de 289 fragmentos. Se distinguen seis tipos de pasta dentro de la muestra y se denominan T1 hasta T6. T1 y T2 son groseros, T3 y T4 son groseros/medios, y T5 y T6 son pastas de textura fina. Las pastas groseras y groseras/medias fueron usadas para producir formas de jarras de tamaño variable, y vasijas no clasificadas. Los diámetros de los bordes dentro de este grupo cerámico parecen ser bimodales con variedades pequeñas que miden de 7 a 15 cm. y grandes que miden de 26 a 40 cm. La mayoría de los fragmentos diagnóstico de pasta grosera estan engobados en el exterior, con un engobe tanto marrón claro o rojo, y ocasionalmente ocurren con engobes rojos en los bordes.

     

    Las cerámicas de pasta fina contienen varios elementos de diseño y formas de bordes que parecen ser más estandarizados que las muestras de Huichajaja o Llaquepa. Casi la totalidad de los 49 fragmentos decorados son formas cuencos. De estos, el 89.5% contienen decoraciones negras, el 6.2% tienen decoraciones rojas, y el 4.1% tienen decoraciones tanto rojas como negras. Caracterizados por una variación contínua, los diámetros de los bordes de la forma cuenco fluctúan de 9 a 22 cm.

     

     

     

    Artefactos Cerámicos Pukara Juli

     

    El análisis cerámico de Yacari-Tuntachawi es el más detallado para cualquier sitio del Período Altiplano en la Hoya del Titicaca, reflejando el excelente trabajo de Edmundo De la Vega (1990). La muestra cerámica total de las excavaciones es de 2,482 fragmentos, de los cuales 1,245 fueron analizados. De la Vega identificó siete tipos de pasta de Pukara Juli. Las pastas P1, P2, P3, P4 y P7 son groseras; las pastas P5 y P6 son más finas. Los tipos de pastas groseras fueron usados para producir cántaros, ollas, jarras, cuencos decorados, y platos. Diversas pastas se usaron en la producción de pequeñas jarras y cuencos. A diferencia de los hallazagos procedentes de otros sitios fortificados mayores, los diámetros de los bordes de las jarras y otras vasijas se ubican dentro de tres categorías ampliamente definidas: una categoría pequeña que fluctúa de 6 a 17 cm., una categoría intermedia que fluctúa de 20 a 26 cm., y una categoría grande que fluctúa de 34 a 40 cm. El patrón en los diámetros de los bordes de los cuencos también es diferente en Pukara Juli. Los diámetros de los bordes de los cuencos no son tan variables en comparación a las fluctuaciones en los diámetros del borde en otros sitios, fluctuando de sólo 10 cm. a 17 cm. A diferencia de los fragmentos decorados de otros sitios fortificados mayores que fueron manufacturados con pastas finas, la mayoría de los fragmentos decorados de Pukara Juli se hicieron con pastas groseras. También desviándose del patrón visto en otros sitios fortificados mayores, de la muestra total de fragmentos decorados en Pukara Juli, sólo el 33.3% tienen decoraciones en negro, el 11.2% tienen decoraciones rojas y negras, y, significativamente, el 55.5% están pintadas con decoración roja.

     

     

     

    Análisis

     

    Los datos disponibles acerca de los patrones de asentamiento, de los rasgos arquitectónicos y de la cerámica decorada, no apoyan el modelo de que las poblaciones asociadas con sitios fortificados mayores del Período Altiplano fueran sociedades complejas, políticamente integradas. En su lugar, estos datos apoyan la interpretación de que los Lupaqa del Período Altiplano representan varios grupos políticos de pequeña escala, seguramente organizados en un nivel que los antropólogos evolucionistas han denominado como señoríos simples.

     

    El patrón de asentamiento del Período Altiplano se caracteriza por agrupamientos aislados de habitaciones ubicadas cerca de sitios fortificados tanto mayores como menores, un patrón que incluye zonas intermedias entre las agrupaciones poblacionales. Aunque el análisis de los patrones de asentamiento muestra que los sitios no fortificados, de refugio, y fortificados mayores forman una jerarquía de tamaños de sitios de tres niveles, no hay otra evidencia arqueológica, que no sea el tamaño, para afirmar que los sitios no fortificados y los de refugio esten políticamente jerarquizados. Mas bien, la observación que sólo 15 fragmentos decorados se hayan encontrado en los sitios no fortificados y de refugio temporario juntos, mientras que se encontraron 154 en los sitios fortificados mayores, apoya el argumento de que los sitios fortificados mayores ocupaban el más alto nivel en una jerarquía política de dos niveles. Además, la ubicación central de los sitios fortificados mayores entre los agrupamientos poblaciones aislados argumenta a favor de que éstos fueron los focos de sistemas políticos que lograron unificar diferentes comunidades de sus áreas vecinas inmediatas.

     

    En lugar de caracterizarse por distribuciones espaciales complejas y similares, como se esperaría si los sitios importantes estuviesen integrados en un sistema político unificado, cada uno de los sitios fortificados mayores se caracterizaba por una ausencia de formas arquitectónicas especializadas, de áreas de actividad, y áreas segregadas de élite. Cada sitio fortificado mayor también contiene estilos arquitectónicos diferentes. Huichajaja tiene una muralla de fortificación que describe un patrón en Z. En este aspecto es similar a Llaquepa, pero no contiene las estructuras circulares grandes vistas en otros sitios fortificados mayores. Huichajaja sí contiene construcciones de patio en terrazas únicas. La organización espacial de Llaquepa se caracteriza por el agrupamiento de edificios de diferente tamaño, sólo uno de los cuales está ornamentado con labrado en bajo relieve, pero como en otros edificios grandes, éste está rodeado de pequeñas estructuras. Como en Llaquepa, la organización espacial de Tanapaca consiste de un patrón repetido de edificios más pequeños agrupados alrededor de edificios mucho más grandes, pero a diferencia de lo que se observó en otros sitios fortificados mayores,Tanapaca tiene portadas encajadas asociadas a terraplenes y torres. En comparación a otros sitios fortificados mayores de este estudio, Pukara Juli provee evidencia de una distribución espacial más compleja, como se pueden ver en las cuatro áreas habitacionales separadas, una de las cuales está organizada internamente por la ubicación de las murallas de fortificación y los pasadizos verticales. Como lo determina la distribución superficial de los artefactos y la ubicación de las formas arquitectónicas dentro de cada uno de los sitios, el patrón espacial en todos los sitios fortificados mayores, con la posible excepción de Pukara Juli, se caracteriza por una ausencia de sectores de élite o áreas de actividad especializada claramente definidos .

     

    Otro indicador posible de una ausencia de complejidad organizacional en estos sitios fortificados mayores es que los tamaños de las estructuras no se ubican en categorías de tamaño separadas. Mas bien, la estructura de los tamaños se incrementa a partir de pequeños edificios hasta los grandes, sin solución de continuidad. La gama contínua de los tamaños de las estructuras puede explicarse si las estructuras fueron usadas para diferentes propósitos, o fueron usadas por familias de diferentes tamaños, o fueron ocupados por grupos de estatus social diferente. A pesar de la dificultad para definir claros agrupamientos de tamaño de estructuras, las estructuras de los sitios fortificados mayores pueden agruparse en categorías pequeñas, medias y grandes.

     

    Aunque todavía no está claro cuál es la función de las estructuras más grandes, es posible que fueran los hogares de la élite, una sugerencia realizada por Hyslop (1976, p. 115). Una observación interesante es que los grupos Aymara modernos usan estructuras similares para actividades rituales en ceremonias realizadas en la cumbre de los cerros, sugiriendo que estas estructuras hayan también podido servir para esta función en tiempos prehistóricos. Cualesquiera sean las funciones de estas estructuras, el hecho que sean grandes y bien construídas y que consistentemente tengan una portada trabajada en piedra implica que eran importantes.

     

    La evidencia disponible indica que las estructuras medianas estaban seguramente asociadas a las actividades domésticas, incluyendo la cocina y el procesamiento de los alimentos, pero también pudieron haberse usado para dormir. Una estructura de tamaño medio excavada en Pukara Juli contenía fogones, huesos de camélidos y cerámica (De la Vega, 1990, pp. 136-137). Una estructura de tamaño mediano en Llaquepa contiene labrados de camélidos en bajo relieve en las piedras de la portada, un buen indicador que fué usada por un individuo de estatus alto.

     

    La interpretación de la función de las estructuras más pequeñas permanece problemática. Es posible que muchas de estas estructuras pequeñas hayan funcionado como albergues temporarios, pero sus tamaños son mucho más pequeños que los rangos conocidos de las viviendas contemporáneas del Período Intermedio Tardío en la región del Titicaca (Wise, 1993, fig. 10), y en estructuras en sitios fortificados similares en otras áreas del Perú (Costin y Earle, 1989), o aún en residencias del Arcaico Medio (Eldenderfer, 1993, p.19). Sin embargo, aún si todos los edificios ubicados dentro de los sitios fortificados mayores albergasen a gente, sus números son demasiado pequeños como para albergar las poblaciones representadas en los numerosos sitios no fortificados por debajo de ellos.

     

    Edmundo De la Vega (1990, p.120-122) sugiere que las estructuras más pequeñas en los sitios de Pukara Juli se usaron para almacenar alimentos. El señala que las estructuras más pequeñas allí pudieron ser los cimientos de estructuras de silos sobre el suelo confeccionadas con totora, una sugerencia apoyada en evidencias de la excavación de una estructura pequeña dentro de Yacari-Tuntachawi. La estructura excavada no produjo artefactos, fogones u otra evidencia de uso como cocina, domicilio u otra actividad doméstica. Añadimos a esta evidencia la observación de que las estructuras pequeñas en todos los sitios fortificados mayores consisten sólo de cimientos y que generalmente no estan techados con piedras. Sin embargo, la habilidad para distinguir cuáles de las más pequeñas estructuras en Pukara Juli y en los otros sitios fortificados mayores pudieron haber sido usados como servicios de almacenamiento es cuestionado por el hecho de que su rango de tamaño se sobrepone a aquellas estructuras que De la Vega (1990) identifica como casas. Si las estructuras más pequeñas en los sitios fortificados mayores funcionaron para almacenar alimentos, y el hecho que la mayoría de las estructuras encontradas dentro de la mayoría de los sitios fortificados mayores sean pequeñas (aquellas que miden menos de 5.0 m2 tienen un tamaño promedio de 3.1 m2) indica que el control de los servicios de almacenamiento pudo ser una parte importante de la estructura política de estos sitios.

     

    Si las estructuras más pequeñas fueron usadas para almacenar alimentos, está implícito que la población residente en los sitios era un tanto pequeña, consistente con la interpretación de que un pequeño grupo de individuos de élite estaba asociada a estos sitios. La distribución de la cerámica decorada en casi sólo los sitios fortificados mayores también apoya la interpretación de que estos sitios estaban organizados alrededor de las actividades de los segmentos de élite, quienes seguramente usaron los alimentos almacenados como la base de su poder político. El uso de los sitios fortificados mayores para el almacenamiento de productos agrícolas (De la Vega, 1990, 120) y para proteger los rebaños de camélidos (Hyslop, 1976, p. 133) no niega su obvia función como centros de refugio, sino que, de modo importante, también sugiere su función política.

     

    Se esperaba que si los Lupaqa del Período Altiplano en la Hoya del Titicaca sur estaban organizados en un nivel de señorío complejo, existiría la evidencia de centralización y, posiblemente, de especialización en la producción y distribución de bienes de estatus alto. Yo sugerí que la producción cerámica fina reflejaría la centralización y la producción especializada; la distribución de cerámica fina a diferentes sitios indicaría una integración política y económica. El análisis cerámico mostró que aunque cada asamblea se caracterice por algunas similitudes, no existe la evidencia de producción centralizada en los sitios fortificados mayores. Al contrario, cada sitio se caracteriza por una importante variabilidad.

     

    Las similitudes que caracterizan a las asambleas cerámicas de los cuatro sitios fortificados mayores incluyen el uso de engobe, los diseños decorativos, y la distribución de un tipo de pasta único. En términos generales, todos los sitios fortificados mayores contienen cerámica de pasta grosera, algunos de los cuales son engobados en el exterior o contienen engobe rojo en el borde. El uso de algunas decoraciones comunes es similar entre los sitios, notablemente el uso de líneas negras curvilíneas colocadas paralelamente o arregladas diagonalmente desde el borde, o el uso de líneas paralelas o verticales. Otra similitud es la presencia de pastas casi idénticas en cada uno de los sitios fortificados mayores. La observación que la pasta no.4 en Huichajaja, Llaquepa y Tanapaca y la pasta no.3 en Pukara Juli todos parezcan similares sugiere que han podido ser confeccionadas en el mismo lugar. Queda por determinarse el mecanismo que pueda explicar la distribución de una pasta cerámica grosera, pobremente confeccionada, a los sitios fortificados mayores. Los diámetros de los bordes de la cerámica decorada, procedentes de los sitios fortificados mayores, son similares a aquellas procedentes de Huichajaja, fluctuando de 8.0 a 23.0 cm. (promedio, 16.9 cm.). Los diámetros de los bordes de la cerámica decorada en Llaquepa fluctúan de 10.0 a 22.0 cm., con un diámetro promedio de 15.0 cm. Los diámetros de los bordes en los fragmentos decorados en Tanapaca fluctúan de 7.0 a 21.0 cm. con un diámetro promedio de 17.1 cm.

     

    Las diferencias en las asambleas cerámicas procedentes de los cuatro sitios fortificados mayores se ven, fundamentalmente, en los tipos de las pastas de la cerámica decorada y en las variaciones de las formas de las vasijas y en el estilo decorativo entre los sitios individuales. La diferencia más clara entre las asambleas cerámicas de los sitios fortificados mayores radica en la composición de la pasta. Como se observó previamente, la cerámica decorada procedente de Huichajaja, Llaquepa y Tanapaca están compuestas de pastas finas, mientras que aquellas procedentes de Pukara Juli ocurren con pastas groseras. La cerámica con pasta fina procedente de Huichajaja se caracteriza por el uso de partículas finas, de color opaco a blanco, y por el uso ocasional de partículas rojas. Casi ninguno de los fragmentos decorados se confeccionó con partículas negras, y las pastas son altamente variables en términos de la densidad y la distribución de las partículas. Las dos cerámicas finas procedentes de Huichajaja fluctúan en el catálogo de color del suelo Munsell entre el 5YR 7/6 (H5) al 10R 5.5/0 al 2.5YR 5/7 (H6). Por el contrario, la muestra decorada procedente de Llaquepa, se caracteriza por un mayor porcentaje de fragmentos producidos con partículas blancas y rojas, aunque ocasionalmente se presentan partículas negras y mica. Los fragmentos decorados de pasta fina procedentes de Llaquepa fluctúan en el color de 2.5YR 5/8 a 5YR 6/6 (L5) a 2.5YR 5/8 a 5YR 5/6 (L7). Adicionalmente, casi la mitad de los fragmentos decorados procedentes de Llaquepa ocurren en superficies engobadas, un patrón no visto en los otros sitios fortificados mayores. La cerámica decorada procedente de Tanapaca también está confeccionada con pastas finas. La mayoría de la muestra incluye pastas que contienen sólo partículas blancas y/u opacas, aunque algunos ejemplares contienen partículas blancas y negras. Las pastas finas fluctúan en la gama de colores del 2.5YR 5/8 al 5YR 6/6-8 (T5) y 2.5YR 5/8 al 5YR 6/6 (T6). Los fragmentos decorados procedentes de Pukara Juli ocurren en pastas groseras que fluctúan en color del 10YR 2-6/4, 5YR 5/4 a 7.5YR 5/4 (De la Vega, 1990, Lámina 21, 22).

     

    Las asambleas decoradas procedentes de cada uno de los sitios fortificados mayores también son diferentes en cuanto a la forma y al estilo decorativo. por ejemplo, la cerámica procedente de Tanapaca se caracteriza por una única forma de jarra que ocurre sólo en este sitio; los fragmentos decorados procedentes de Llaquepa ocurren fundamentalmente sobre superficies engobadas, y el motivo decorativo prevaleciente en Pukara Juli tiene diversas líneas rojas horizontales ubicadas en forma paralela de los bordes de los cuencos. Como se observó previamente, la mayoría de la cerámica decorada procedente de Pukara Juli es pintada con diseños rojos, mientras que aquellas procedentes de Tanapaca, Huichajaja y Llaquepa se caracterizan por el uso de decoraciones negras.

     

    No existe evidencia que sugiera que la cerámica decorada fuera producida en una sóla localidad y distribuída subsecuentemente a los diferentes sitios fortificados mayores. Al contrario, las observaciones proveen la evidencia que la cerámica fué producida dentro de las localidades de los sitios individuales sin usar estándares claros o artesanos especializados. La observación de que las pastas usadas en la producción cerámica varía en número y composición entre los sitios apoya la interpretación de que fueron manufacturados localmente. La variación en el estilo decorativo, en el tratamiento superficial, la fluctuación en el diámetro de los bordes, y, en menor medida, la forma, argumentan contra una estandarización o especialización, aún en la producción cerámica local. Finalmente, la pobre calidad global de la cerámica Pucarani no sugiere que alguna especialización haya caracterizado su producción. En lugar de apoyar el modelo de que los Lupaqa representen una entidad política unificada, los datos cerámicos disponibles apoyan la interpretación de que los Lupaqa seguramente han constituído varios grupos políticos independientes, con cada centro produciendo su propia cerámica decorada. Dada la amplia gama de variabilidad dentro y entre los sitios, es posible que la cerámica decorada producida en cada sitio se haya intercambiado o de otra manera distribuído a otros sitios. Sin embargo, no existe evidencia de que la distribución de la cerámica decorada entre los sitios haya ocurrido bajo un sistema económico o político centralizado o bien organizado.

     

    Los datos cerámicos de los sitios fortificados mayores también proveen evidencia acerca de que fueron los focos de actividades ceremoniales y políticas: casi todos los ejemplares de la cerámica decorada del Período Altiplano se encontraron dentro de los sitios fortificados mayores, y casi nunca se encontraron en otros asentamientos. La distribución de la cerámica decorada en los sitios fortificados mayores sugiere que la gente de élite vivió allí o que se llevaban a cabo actividades ceremoniales o políticas dentro de los mismos. La evidencia de que se llevaban a cabo festividades rituales en estos sitios proviene del análisis de la muestra de la cerámica decorada y de las formas cerámicas realizadas con pastas groseras. La cerámica de pasta fina se usó fundamentalmentge para producir formas cuenco decoradas, mientras que las pastas groseras se usaron en la producción de jarras grandes y pequeñas y otras vasijas grandes. Tentativamente se sugiere que las clases cerámicas identificadas en los sitios fortificados mayores estan asociados con las festividades rituales u otras ceremonias, promocionadas por una élite. Muchos de los cuencos pequeños decorados encontrados en Huichajaja y en los otros sitios fortificados mayores fueron seguramentre usados como vasijas para beber, mientras que las vasijas más grandes y las jarras con toda seguridad sostenían alimentos. Lo que no está claro es qué función desempeñaban estas ceremonias. ¿Servían como un mecanismo para consolidar las estructuras de poder local? o ¿funcionaron como medios para establecer y mantener las alianzas políticas con otros grupos políticos? ¿o ambas?

     

    Los datos disponibles indican que los Lupaqa estaban organizados en grupos polìticos de pequeña escala que seguramente competían entre sí por el prestigio político. Que los grupos políticos fueran simples señoríos de pequeña escala se ve en el hecho que cada sitio fortificado mayor no contenía patrones arquitectónicos asociados a actividades económicas bien organizadas y que la cerámica decorada fuera producida localmente. La suposición de que los sitios fortificados mayores estuvieran en competencia entre sí se apoya en los datos de los asentamientos. Los datos de los asentamientos dentro de la región Juli-Pomata indican que los dos sitios fortificados mayores estuvieron centralmente localizados entre diversos sitios no fortificados y sitios de refugio temporarios, y que los sistemas de asentamiento asociados con estos sitios estaban separados por lo que fue, aparentemene, una zona intermedia. La competencia entre los sitios fortificados mayores también se refleja en el hecho de que cada sitio contiene importantes diferencias en estilos arquitectónicos.

     

    La visión que emerge respecto del paisaje político de los Lupaqa del Período Altiplano es la de varios pequeños señoríos compitiendo por influencia política. La suposición de que cada sitio contiene muchas estructuras que parecen haber estado relacionadas con el almacenamiento de alimentos indica que las élites locales tenían control sobre los recursos comunales y derivaron su influencia política controlando estos alimentos almacenados. La naturaleza de la asamblea cerámica procedente de los sitios fortificados mayores sugiere que fueron usados en asociación a las ceremonias festivas que sirvieron para ligar a la población local y proveyó un contexto para que las élites demostraran su influencia política. Las ceremonias festivas que se llevaban a cabo dentro de los sitios fortificados mayores seguramente fueron usadas por las élites como un mecanismo de competencia para expandir la base poblacional de cada señorío y pudo haber servido como un mecanismo para la construcción de alianzas que incorporaran asimismo a las élites de los otros sitios fortificados mayores. Sin embargo, es posible que períodos de fiera competencia crearan períodos de fracasos en las alianzas, seguidas de explosiones bélicas. Este patrón de competencia y conflicto militar es uno que está bien documentado en el Valle del Mantaro, en el centro del Perú, durante el mismo período de tiempo (D'Altroy, 1994).

     

    Aunque la mayor parte de la evidencia respecto de la organización social de los Lupaqa del Período Altiplano apunta hacia la existencia de diversos grupos pequeños y políticamente no integrados, se dice que los Lupaqa se unificaron en una fuerza combatiente a la llegada del Inca a la Hoya del Titicaca. El hecho de que durante las campañas militares cruciales, los señoríos separados dentro del territorio Lupaqa fueran capaces de juntarse, sugiere que existió algún tipo de red de alianzas que permitió a las poblaciones bajo los diferentes sitios fortificados mayores el conjuncionarse en una organización política mayor y más compleja. No obstante, no existe evidencia procedente de los sitios fortificados mayores que los Lupaqa hayan estado integrados en un sistema político que produjera los correlatos materiales esperados, asociados a una sociedad integrada políticamente.

     


    Copyright 1999 Charles Stanish (stanish@anthro.ucla.edu)

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